Conceptos Cabalísticos 5

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Posted on marzo 10, 2016

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LAS SEFIROT DEL PENSAMIENTO KETER, JOJMA Y BINA

La sefira de Keter (corona)

Mencionamos arriba que toda acción comienza en la voluntad siendo las sefirot la raíz de todo lo que sucede en nuestro mundo, debemos examinar su particular estructura y la ligazón secuencial que existe entre ellas. Si comprendemos como están compuestas las sefirot podremos comprender la estructura de toda la realidad, a todo nivel. A través del método de la concatenación de las sefirot y su desarrollo podemos deducir el proceso de realización de todo lo existente y su evolución. No debemos olvidar que todo acto humano, al nivel que fuera, también se efectúa de acuerdo a leyes fijas y ordenadas, también se efectúa de acuerdo a leyes fijas y ordenadas, establecidas en las sefirot.

La sefira de Keter (corona), es la sefira de la voluntad, el aspecto de la voluntad Divina de otorgar existencia y mantener vivo todo lo que nos rodea, lo mismo que de realizar cada acción. La sefira de Keter es la primera Emanación, es decir, la primera revelación o iluminación que propago El Creador en el proceso de revelación de su voluntad a Sus criaturas. Este proceso de revelación continúa luego en la concatenación del resto de las sefirot,

La sefira de Keter es como la corona del rey. Asi como ella no es parte del cuerpo del rey sino un ornamento en su cabeza, la sefira de Keter no es parte de las sefirot sino que las circunda. De modo similar, la voluntad humana <circunda> y <observa> desde arriba el proceso de la acción, pero no forma parte de ella.

 A la sefira de Keter se la denomina <ain> – nada- para indicarnos que la Voluntad Divina esta oculta ante nuestros ojos y tampoco se revela en los actos del Creador. Por eso se dice:<No escudriñes en lo que está por sobre ti>, es decir, está prohibido investigar e inquirir en nada de lo que se refiere a la voluntad del Creador, Quien es para nosotros <la Nada oculta>. También en el acto de un hombre se manifiesta la voluntad de realizarlo, pero nada más que esto. De la acción misma no se puede determinar el porqué de tal voluntad sino solamente su existencia. La Cábala responde a interrogantes como <cual fue el propósito> de creación de las cosas, <cual> es su naturaleza y su función, pero no responde al <porque> fue hecho de esta manera y no de otra. La respuesta a esta formulación se encuentra en el aspecto desconocido al que no tenemos ningún acceso: <la Nada oculta>.

Y aunque la voluntad es el origen de una acción, no existe ninguna acción realizada en el vacío; cada evento y cada acción provienen de una fuente que les precedió. Y siendo así, ¿Cuál es la fuente y la raíz de la voluntad humana? ¿De dónde proviene el deseo de obrar de una manera y no de otra? La respuesta es que la fuente y la raíz de la voluntad es nuestra neshama, <la representante divina> que se encuentra en el interior de cada uno de nosotros, y es la fuente y la raíz de la voluntad. De hecho, los seres humano se diferencian unos de otros en sus actos porque sus voluntades difieren entre si, y esto se produce porque sus almas son diferentes.

La sefira de Keter se divide en dos. Por un lado está ligada a su raíz a la Divinidad que existe en toda realidad de acuerdo a su nivel, es decir, al <alma> de dicha realidad. Por otra parte el Keter es la voluntad de continuar la acción hasta concretar la voluntad. Estas dos partes del Keter están descritas en el tratado de Avot 3:1:<Sabe de dónde provienes y hacia dónde vas>. El termino hebreo utilizado para < de donde> es <ain> – nada- y la cábala explica que todo proviene <de la nada>, el principio de tu existencia es <ain>, del Keter, de la voluntad Divina, y tú debes continuar realizando esa voluntad. Debes saber de dónde provienes y hacia dónde vas.


 

La sefira de jojma (sabiduría)

En contraposición al Keter que circunda la mente del hombre, centellea dentro de la mente el comienzo del pensamiento, asociado a la sefira de jojma. Después de despertarse la voluntad (Keter), brilla en la mente la idea general de como materializar la voluntad llevándola a la práctica. Por ejemplo, si un hombre desea construir una casa, el primer paso seda a nivel de Keter, o sea la voluntad; en el paso siguiente se dibuja en su mente la idea de un cuadro general de como deberá verse dicha casa. Esta etapa es la asociada a la sefira de jojma. Así como la idea general es el estadio posterior al de la voluntad, del mismo modo la sefira de jojma se desprende de la sefira de Keter.

A este nivel solo existe la idea de un modo general, más los detalles continúan aun ocultos. La idea se halla en lo profundo del pensamiento, y en esta etapa del proceso se habla en forma global, como de una materia prima que no ha sido elaborada aun en todos sus detalles. Los mismos se revelaran en la sefira de bina (entendimiento).

 


La sefira de bina (entendimiento)

En la etapa siguiente, reflexiona el hombre en su intelecto para considerar y analizar la idea general que apareció en su mente. El termino hebreo bina comparte raíz con la expresión hitbonenut que significa contemplar, reflexionar, acto que lleva al hombre a observar en detalle lo que hasta ahora aparecía en forma general. La idea que brillo en el estadio anterior, el nivel de jojma, es una idea general que aspira expandirse ilimitadamente. Aquí llega la sefira de bina que fija los límites a esa idea general, escudriña y revisa esa idea, la divide en partes y si tal idea es aceptada, entonces continuara la bina construyéndola, desarrollándola a cabo. Mas todo esto se realiza después que la bina circunscribió y delimito los ámbitos de la jojma.

La bina es la matriz de los detalles. Puede compararse a la formación de un bebe, comenzando por el semen del padre que contiene todos los órganos del niño, con todos sus elementos y detalles pero en forma muy general; luego viene la etapa del embarazo, tiempo en el que se desarrolla <la semilla> en el vientre de la madre, y de su forma general van surgiendo los detalles. Hasta el momento del nacimiento aun estos no son conocidos. Esto es análogo al estadio de la sefira jojma, que es un nivel general, mientras que la sefira de bina es el nivel de fertilización y desarrollo.

La sefira de bina particulariza los detalles de la sefira de jojma, aunque, paralelamente, la define y le pone límites. La sefira de bina pone coto a la aspiración de expansión ilimitada de la sefira de jojma.

Y aunque la bina en cierto sentido se opone a la jojma, tal antagonismo no representa una fuerza destructiva sino que, por el contrario, la construye. Jojma y bina se complementan mutuamente. En el sefer Ietzira (1:4) está escrito:<Entiende con sabiduría (jojma) y se sabio con entendimiento (bina)>, es decir, que la jojma y la bina se complementan una con la otra.

Las sefirot de Keter, jojma y bina conforman la dimensión del pensamiento, que es el plano que precede a la acción, El Keter se refiere a quien realiza la acción, mientras que jojma y bina hacen referencia a la acción misma. La jojma es la primera etapa del proceso de creación de lo existente. El Keter está conectado con el Creador, y como jojma es el primer paso en el proceso de existencia, podemos comprender el versículo de los (salmos 104): < Hiciste a todos con sabiduría>, aludiendo a que toda acción comienza con jojma.

 

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