Conceptos Cabalísticos 7

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Posted on marzo 10, 2016

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EL PODER DIRECTIVO-HANHAGA-Y LA PROVIDENCIA –HASHGAJA

El significado del término hanhaga en la Cabala

En el lenguaje cotidiano un líder-manhig- es un hombre que guía a otros hacia una meta determinada y el poder Directivo –hanhaga- es la cualidad que caracteriza al líder. En la terminología cabalística, el poder directivo, tiene un sentido más amplio. Cuando decimos que El creador dirije su mundo, estamos diciendo que El abastece al mundo con todo lo necesario y que completa todo carencia.

En la Cabala, el poder Directivo representa una dimensión espiritual, ya que el mismo se ejerce por medio de las sefirot, las cuales actúan a nivel espiritual. Las sefirot <conforman> las raíces de la realidad material creada ex nihilo. Sin las raíces espirituales no tendría la existencia la realidad material.

Existen tres tipos de poder directivo: a) de la bondad (jesed). b) del juicio (din) y c) de la misericordia (rajamin).

Cuando decimos que el Creador dirige a su mundo con bondad, nos referimos a que las sefirot de la línea de la bondad, de la línea derecha, son las predominantes; estas son las responsables de sentar las raíces espirituales que vitalizan y sostienen a la realidad material. Tras asentarse estas raíces, un poder de iluminación especial las lleva de la potencial al acto. Estas raíces, que fueron formadas bajo la directiva de la bondad, son manifestaciones de la voluntad del Creador de dirigir a su mundo con benevolencia. La diferencia entre el poder directivo de la bondad y el del juicio reside en que, cuando se entrega la directiva a las sefirot de la línea del juicio, la línea izquierda, la cantidad y calidad de las raíces espirituales serán inferiores y de menor grado que las del poder Directivo de bondad. Como resultado de esto, la realidad material, que no es más que la <traslación> de dichos poderes espirituales, también será menor tanto en cantidad como en calidad.

Estamos hablando de dos tipos de <abundancia> que llegan a los seres creados.

Abundancia espiritual, que es la totalidad de las luces emergentes de las sefirot.

Abundancia material, creación ex nihilo, que es la traslación de dichos poderes espirituales para el usufructo del hombre.

En contraste con el hombre que necesita convertir la abundancia espiritual en material, hay criaturas más elevadas, como por ejemplo los ángeles, que no necesitan nada material, ya que carecen de cuerpo, y la abundancia que les llega de las sefirot es puramente espiritual.

A continuación nos referiremos a la relación existente entre los distintos tipos de Poder Directivo y las sefirot.


 

El Poder Directivo en las sefirot jesed, gevura y tiferet

A pesar de que el Poder Directivo del mundo se divide en diez sefirot, las mismas se subdividen en tres categorías principales: a) la de la bondad, b) la del juicio, c) la de la misericordia. Y si bien estos tres tipos se adaptan a las sefirot de jesed, gevura y tiferet, los sabios cabalistas que recibieron su sapiencia del profeta Elías, nos enseñaron que durante los seis mil años de existencia del mundo los seres humanos no lograran adaptarse a estas tres categorías, debido a su bajo nivel espiritual.

La explicación es la siguiente. Como la esencia de la bondad es brindar generosamente, sin límites, se necesita un enorme nivel espiritual para sobreponerse al instinto que inclina al individuo a apropiarse de la abundancia material y espiritual provenientes del Poder Directivo del jesed, en lugar de dirigirlo por completo al servicio del Creador. Ya que durante los seis mil años no logramos los medios para recibir todo este bien, el resultado inevitable ha de ser olvidarnos de Quien nos lo proporciono, tal como está dicho: < Y Ieshurun engordo y luego pateo> (Deuteronomio 32:15)

Por otro lado, el mundo no puede soportar la severa crítica que caracteriza al Poder Directivo del juicio. E incluso el Poder Directivo de misericordia, que es el Poder Directivo verdadero en su mayor esplendor, no se adapta a las criaturas que no han llegado aún al nivel de la verdad. Por consiguiente, vemos una realidad por espacio de seis mil años, en la que ninguno de los tres principios rectores (bondad, juicio y misericordia) se adapta. Es por eso que El Creador emano para este periodo un Poder Directivo combinado entre las sefirot de netzaj, hod y iesod y las sefirot de jesed, gevura y tiferet, creando un tipo particular de conducción adaptado a este tiempo.


 

La división de las diez sefirot y el Poder Directivo

La características de la sefira de Keter es la abundancia de bondad y misericordia ilimitados para con lo creado, sin importar los méritos del receptor. Al respecto escribe el talmud: <Mostrare compasión cuando elija mostrar compasión> a pesar de que no lo merezca (Tratado Berajot 7ª). Desde este punto de vista, tanto la sefira de jojma como la de bina representan una gran nivel de bondad, debido a su alto nivel espiritual. En otras palabras, cuando El Creador dirige su mundo a través de las sefirot de Keter, jojma y bina, una gran abundancia viene al mundo, sean sus criaturas merecedoras o no. Y aunque la bina sea la raíz de la línea izquierda, los juicios solo provienen de la sefira de gevura. La bina, por formar parte de las tres sefirot primarias, es poseedora de bondad y misericordia absolutas.

Lo que caracteriza a las tres primeras sefirot es la cualidad de infundir el bien en abundancia sin discriminar entre el justo y el malvado. Más la sefira de jesed, cuya cualidad es proporcionar generosidad en abundancia, la otorga solo a quien la merece. La sefira de gevura se caracteriza por su limitación y restricción, y este es el juicio en que se sentencia a cada uno de acuerdo a sus actos. Tiferet es la sefira que media entre jesed y gevura, pero tiende más a la derecha, hacia la bondad.

La cualidad de la sefira de netzaj es la de guiar de acuerdo a la bondad-jesed-, pero no según la bondad pura sino integrada con el juicio. Por ejemplo: cuando un hombre es castigado y considera que se le ha hecho un mal, a este Poder directivo se lo denomina <un hombre justo que está sufriendo> -tzadik vera lo. Y si preguntamos: ¿Qué clase de bondad es esta? La respuesta es que el Eterno hace un gran bien con él, porque, como quiere beneficiarlo posteriormente, lo castiga en este mundo para expiarlo y quitar toda inculpación hacia él; así podrá recibir el bien eterno en el mundo por venir. Este es un ejemplo de la bondad integrada con el juicio.

La cualidad de la sefira de hod es el juicio integrado con la bondad, y un ejemplo de esto es <un hombre malo que prospera>,-rasha vetov lo. Al malvado le parece que le están haciendo un bien, pero la verdad es que lo que está recibiendo es la retribución a los pocos méritos que obtuvo en este mundo; lo que de verdad se merece lo recibirá en el Mundo Venidero. Este es un ejemplo del juicio integrado con bondad.

La sefira de iesod es la que media entre las sefirot de netzaj y hod, pero se inclina hacia la izquierda.

Vemos que el Poder Directivo de estas seis sefirot –jesed, gevura, tiferet, netzaj, hod y iesod- se realiza de acuerdo al comportamiento humano, y por eso al Poder Directivo de estas se lo denomina <el Poder Directivo de la justicia>. Frente a este, la directiva de Keter jojma y bina es absolutamente independiente de las acciones humanas.

La característica de la sefira de maljut es recibir de las sefirot y supervisar a las criaturas, para revelar el reinado divino en el mundo.

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