Conceptos Cabalísticos 14

Published by

Posted on marzo 11, 2016

BH

 

Print

 


SOBRE LOS ROSTROS-PARTZUFIM

En el MUNDO DE LA CORRECCION las sefirot están organizadas de acuerdo con el sistema espiritual de Rostros y a partir de aquí podremos entender mejor el tema poder del Poder Directivo. Hasta aquí describimos al Poder Directivo en términos de sefirot, y ahora lo haremos en términos de Rostros. En esto reside la diferencia entre la Cabala de Najmanides y la del Ari Hakadosh. La innovación del Ari fue definir y dar nombres a la intensidad del Poder Directivo.

La función de las sefirot es revelar la Voluntad Divina. Cuando El Creador desea guiar al mundo con bondad, esas serán las sefirot predominantes. Lo mismo acontece con el juicio y la misericordia. Esto es de acuerdo al sistema de Najmanides, donde se define al Poder Directivo en forma generalizada, denominándolo <el Poder Directivo de bondad> o <el Poder Directivo del Juicio>, etc. Pero de este modo no se logra definir la intensidad de esta bondad o de este juicio. Es claro que una sefira no siempre obra con el mismo grado de intensidad, y a veces usa su fuerza mínima. Vemos entonces que la definición de Poder Directivo en términos de sefira no es tan clara ni exacta, y es por esta razón que la Cabala del Ari agrega una nueva terminología para definirlo.

El Ari no agrega nada a las diez sefirot ni tampoco a los tres tipos de Poder Directivo (bondad, juicio y misericordia). Los Rostros son formas particulares del Poder Directivo, sea el Poder Directivo de bondad, del juicio o de la misericordia

rostro

El Rostro en lenguajede la Cabala

El Rostro es un concepto espiritual que indica un cierto orden o leyes específicos que nos posibilitan definir la actividad de las sefirot y de ese modo revelar su capacidad. Para comprender el tema observaremos la relación entre el cuerpo y el alma.

Sabemos que el alma incluye numerosos poderes, como el de la audición y el de la vista. Estos poderes sólo se manifiestan cuando funcionan dentro del cuerpo humano; entonces el poder auditivo se revela en el oído, el poder visual en los ojos, etc. Si observamos el sentido de la vista y el sentido de la audición por separado, ¿podemos recibir una correcta impresión de la capacidad del alma? ¿En qué consisten la vista y la audición si no son parte del sistema del cuerpo humano que los conecta a una unidad integral? Por lo tanto, para explicar el tema, diremos que el cuerpo humano es un concepto espiritual que conecta todas las fuerzas individuales que en él funcionan, y a través del cual se reconoce el poder del alma. Cuando cada sefirá funciona en forma independiente, sólo se revela una pequeña parte de su capacidad. Pero cuando las sefirot funcionan en el contexto del Rostro, la capacidad de la sefirá se revela al máximo. Por eso, en el MUNDO DEL CAOS, cuando cada sefirá funcionaba en forma independiente, no se podía llevar a las sefirot al estado ideal del Poder Directivo, que es el Poder Directivo de la Unidad. La situación sólo cambió en el MUNDO DE LA CORRECCIÓN.

La unidad de las sefirot, la capacidad de actuar en conjunto en el Rostro, es la esencia del MUNDO DE LA CORRECCIÓN.

Recordemos que las sefirot son los instrumentos que sirven a la luz del Ein sof que está dentro suyo. En el MUNDO DEL CAOS las sefirot tenían una capacidad limitada, ya que cada sefirá estaba capacitada para servir a un solo atributo. La sefirá de jesed podía funcionar sólo en la forma de jesed, la sefirá de gevurá servía únicamente al atributo de gevurá, etc. Aunque toda sefirá esté compuesta por diez, como no existía unidad entre las sefirot, tampoco había unidad entre las partes de las sefirot.

En el MUNDO DE LA CORRECCIÓN se creó una nueva situación, en la cual cada sefirá se une con las demás y de esa manera se acrecienta la capacidad o el poder de la sefirá.

El Rostro es la conexión entre las diez sefirot y contiene 613 fuerzas. Esas 613 fuerzas se fusionan entre las partes de las sefirot. Hay sefirot de las cuales se pueden fusionar 613 partes, y este tipo de sefirá es un Rostro por sí mismo. Sin embargo, a veces es necesario un grupo de sefirot para alcanzar las 613 partes. Así la sefirá de Keter constituye un Rostro completo, porque tiene 613 partes. También la sefirá de jojmá constituye un Rostro completo, y lo mismo con respec-to a biná. Las seis sefirot de jesed, gevurá y tiferet, netzaj, hod y iesod se fusionan en un solo Rostro. La sefirá de maljut conforma un Rostro completo.


Los nombres de los Rostros —partzufim

Los Rostros que surgen de las diez sefirot son:

El Rostro Arij Anpin, que incluye el Rostro Atik Iomin, proveniente de la sefirá de Keter.

El Rostro Aba proviene de la sefirá de jojmá.

El Rostro Ima proviene de biná.

El Rostro Zeir Anpin proviene de las sefirot jesed, gevurá y tiferet, netzaj, hod y iesod.

El Rostro Nukva proviene de maljut.

La relación entre la función del Rostroy su aplicación en la vida cotidiana

rostros

Cada Rostro está compuesto por los aspectos masculino y femenino que son, por un lado, la fuerza de entrega de bondad y, por el otro, la fuerza de merma establecida por el juicio. Cuando lo masculino y lo femenino se unen, el varón influye bondad —jesed— a la mujer. Cuando la mujer recibe este jesed, los juicios que se encuentran en ella son mitigados. Cuanto más completa sea la copulación y más tiempo dure, es decir, cuanto mayor acuerdo exista entre lo masculino y lo femenino, mayor mitigación habrá en los juicios de lo femenino, y el resultado emergente de esta unión será una gran bondad y abundancia a todos los seres creados.

Esta copulación espiritual es el resultado del servicio a Dios de los hombres de libre albedrío, los cuales pueden producir la copulación o la separación de los aspectos masculinos y femeninos. Cuando lo masculino y lo femenino se unen, se producen iluminaciones espirituales. Dichas iluminaciones son la raíz de la abundancia material que llega a los seres creados. La copulación es, como ya se dijo, resultado del servicio a Dios por parte de los hombres de libre albedrío, y cuando este servicio es defectuoso se produce una división entre masculino —Zeir Anpin— y femenino —Nukva. El resultado de tal separación es que no surgirán nuevas iluminaciones. Cuando existe una división total entre masculino y femenino, la abundancia no llega a los seres creados debido a que no existe realidad alguna que no sea generada y mantenida por fuerzas que son el resultado de dicha copulación espiritual. Por otro lado, cuando la copulación es incompleta, es decir, que no hay completo acuerdo entre la voluntad masculina de influir bondad y la femenina de recibirlo, decimos que lo masculino no mitigó los juicios de lo femenino, y entonces el resultado incluye un cierto grado de juicios que pasan a constituir las raíces de la abundancia relativa que llega a las criaturas.

Debido a que toda copulación implica la unificación de los Rostros, o sea, la unidad de las sefirot, la importancia del cumplimiento de los preceptos y el servicio al Creador es incalculable. En términos simples, cuando un hombre dotado de libre albedrío sirve al Creador de forma apropiada, produce el despertar de las fuerzas del Poder Directivo y la unificación de las sefirot en los mundos superiores. Éste es el propósito de nuestra vida sobre la Tierra, ya que tales unificaciones corrigen las imperfecciones que se produjeron en las sefirot como consecuencia de la ruptura de las vasijas. En el lenguaje cabalista «perfección» significa conexión y unificación entre masculino y femenino. El rol del Mal es separar los aspectos masculinos de los femeninos. Todo el tiempo que los seres de libre elección continúen sirviendo a Dios debidamente, la copulación y la unificación continúan y entonces no cabe lugar a las acusaciones y a las corrupciones provenientes del Mal, ya que la abundancia sigue llegando. Por otra parte, el Mal, o sea la imperfección, existe cuando los aspectos masculinos y femeninos se separan.

logo1

ADD A COMMENT