Conceptos Cabalísticos 8

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Posted on marzo 11, 2016

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La sefira de maljut- conexión entre el Creador y Sus criaturas

El objetivo de la creación es revelar la unidad del Creador. Para lograrlo El Eterno quiso que Su presencia y providencia se extendieran sobre sus criaturas. En otros términos, El Creador quiso que las criaturas, poseedoras del libre albedrío, supieran que existe una realidad espiritual que las conecta con el Creador y que todas sus acciones traen aparejadas una reacción apropiada en los mundos superiores.

La realidad espiritual que conecta entre las criaturas inferiores y su Creador es denominada Shejina, la divina Presencia, lo cual implica que El Creador habita entre ellos.

En términos de sefirot, la Shejina es la sefira de maljut. Ella capta el servicio a Dios que realizan los hombres, y transmite lo que recibió a la sefira de iesod que se encuentra por encima de ella.

Debemos recordar que, la mano que se mueve, la boca que habla y el cerebro que piensa, son meros instrumentos, ya que la esencia del acto, del habla y del pensamiento es el alma humana. El alma de cada persona en particular es la esencia misma del Infinito, la <representante divina> en el hombre. Aquí podemos comprender como el servicio a Dios, que es una labor física, recibe significado espiritual de santidad y pureza. De hecho, lo que hace el alma humana es <traducir>las acciones físicas a valores espirituales. La sefira de maljut percibe el servicio a Dios a través del alma.

Si durante el cumplimiento de los preceptos <físicos> (como podría ser el ponerse las filacterias-tefilin) logramos unir el pensamiento a la entrega y dedicación que acompañan al precepto, ese acto no será un mero acto físico sino una acción que vitaliza al alma, la <representante divina>. Aquí actúa la sefira de maljut y traduce la acción del precepto, que es la voluntad del Creador, en valores espirituales que se elevan así al grado de la sefira de iesod.


El Poder Directivo pertenece a las sefirot, pero su consecuencia es la abundancia material

La abundancia que llega a los seres creados depende del tipo de Poder Directivo que aplica El Creador en el mundo. A pesar de que el Poder Directivo es un asunto espiritual por tratarse de la raíz de todas las cosas, de todas maneras la consecuencia de estas raíces se expresa por medio de la abundancia material o espiritual que llega a los seres creados.

La realidad material en su totalidad está compuesta por cuatro elementos: 1) fuego, 2) aire, 3) agua y 4) tierra. Cuando El Creador rige a su mundo con bondad, la consecuencia de su Poder Directivo en el mundo material es el elemento del agua (no nos estamos refiriendo solo al elemento agua, sino a la materia en que el elemento agua predomina). Cuando El Creador rige a su mundo bajo la característica del juicio, la consecuencia en el mundo material es el elemento del fuego. Cuando El Creador rige a su mundo bajo la característica de la misericordia, la consecuencia es el elemento del aire.

Esto indica que cuando El creador rige a su mundo bajo la característica de la bondad, emergen raíces espirituales especiales cuyas consecuencias materiales (la forma en que se traducen al plano físico) se manifiestan en el elemento del agua, y cuando el Creador rige a su mundo bajo las características del juicio, emergen raíces espirituales especiales cuyas consecuencias materiales cobran formas de fuego; y la medida de la misericordia echa las raíces espirituales cuya consecuencia es el aire.

Estos tres principios, en conjunto con la tierra, que es maljut, componen toda la realidad de los niveles inanimado, vegetal, animal y humano.


Las sefirot de jojma, bina y daat son la guía del Poder Directivo

La base del Poder Directivo se encuentra en las sefirot de jesed, gevura y tiferet. Estas sefirot son las encargadas de establecer las reglas de la dirección del mundo. Pero es necesaria otra decisión que determina la intensidad de este poder, o en otros términos, la cantidad y calidad de bondad, juicio o misericordia que ha de llegar a los seres creados. En las sefirot de jesed, guevura y tiferet se determina si el Poder Directivo será del tipo de bondad, juicio o misericordia y en las de jojma, bina y daat se estipula la intensidad de este poder.

Por ejemplo, si se determina que el Poder Directivo sea del tipo de bondad, en jojma, bina y daat se decidirá qué clase de bondad, si bondad ordinaria o extraordinaria. La diferencia se encuentra en la cantidad y también en la calidad. Bajo la directiva de bondad ordinaria cada uno recibe de acuerdo a sus acciones, y bajo la directiva de suma bondad también los impíos se ven beneficiados, aunque no sean merecedores.

A modo de ilustración se puede describir a la relación de las sefirot entre si como centelleos de iluminación. Es como si una sefira enviara iluminaciones y destellos de luces y la otra los recibiera. Desde el punto de vista intelectual, las sefirot son poderes mentales cuya relación depende del mutuo acuerdo entre la sefira dadora y la receptora.

En este caso, las sefirot jojma, bina y daat actúan como dadoras e influyen abundancia porque son el <cerebro> de las sefirot. La s sefirot jesed, gevura y tiferet son quienes reciben este poder y actúan conforme a él. En otras palabras, las sefirot de jojma, bina y daat rigen y guían a las sefirot jesed, gevura y tiferet y por eso son consideradas las guías del Poder Directivo.

En lenguaje cabalístico decimos que las sefirot jojma, bina y daat se revisten en las sefirot jesed, gevura y tiferet, y cuanto más completo sea ese proceso, cuanto mayor aceptación y acuerdo exista entre las sefirot, más notoria será la influencia de las sefirot jojma, bina y daat.

Más arriba señalamos que el Poder Directivo de las sefirot jojma, bina y daat es el más elevado, porque las raíces que salen de ellas son las más prominentes cuantitativa y cualitativamente. Por eso cuando percibimos un alto grado de iluminación y de elevada intensidad ejercida por las sefirot jojma, bina y daat en jesed, gevura y tiferet, el Poder Directivo de jesed, gevura y tiferet será de mayor calidad y poder.

En otras palabras cuando las sefirot jojma, bina y daat resplandecen en las de jesed, gevura y tiferet con gran intensidad, aumentara el grado de bondad que surja de jesed, gevura y tiferet; y cuando jojma, bina y daat quitan su fuerza de jesed, gevura y tiferet, el resplandor de bondad que salga de jesed, gevura y tiferet decrecerá.


La transición del Poder Directivo a la providencia

Hemos definido a las sefirot jesed, gevura y tiferet como lo principal del Poder Directivo, y a las sefirot jojma, bina y daat como su guía. La sefira de maljut es la ejecución misma de la acción. Tomando el caso del hombre, vemos que no le es suficiente pensar con el cerebro y sentir con el corazón, sino que requiere de una fuerza adicional para lograr llevar las decisiones mentales al plano de la acción. Lo mismo sucede al nivel de las raíces espirituales. Las sefirot netzaj, hod y iesod tienen la cualidad de traspasar lo que se encuentra en jesed, gevura y tiferet a maljut, y así echar las raíces de dichas fuerzas.

Ahora podemos dividir las sefirot desde un nuevo punto de vista: las sefirot del Poder Directivo y las sefirot de la providencia.

Las sefirot del Poder Directivo son nueve, y se dividen asi: jesed, gevura y tifiret – el Poder Directivo principal; jojma, bina y daat- la guía del Poder Directivo, y netzaj, hod y iesod – la transición del Poder Directivo a la providencia. La sefira de maljut es la providencia en sí.

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