Parashat Bamidbar

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Posted on mayo 25, 2017

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BAMIDBAR

CAPITULO I

1 – Y EL DIA PRIMERO DEL SEGUNDO MES EN EL SEGUNDO AÑO DESPUES DE LA SALIDA DE (LOS HIJOS DE ISRAEL) EGIPTO, ESTANDO ELLOS EN EL DESIERTO DEL SINAI, ADONAI HABLO A MOSHE EN LA TIENDA DE REUNIÓN, DICIENDO:

1 – ESTANDO ELLOS EN EL DESIERTO DEL SINAI, ADONAI HABLO A MOSHE EN LA TIENDA DE REUNIÓN. “Tu piedad es como los montes de Dios, Tus juicios son un inmenso abismo”. Con este versículo de los Salmos XXXVI, 7 el Medrásh inaugura su introducción al cuarto Libro de Moshé. El versículo quiere expresar la idea de que, mientras que el Eterno emplea el rigor con Israel, El la cubre de profundos abismos; tal fue el caso entonces de la destrucción del Templo de Jerusalén, acerca de la cual no se sabe ni el día ni el mes de ejecución, pues el Eterno los cubre “de profundos abismos”. Pero cuando quiere hacer crecer a Israel, El precisa con exactitud la fecha y el lugar. Es por esto que este Libro principia con las palabras: “En el desierto del Sinái, en la Tienda de Reunión, el primer día del segundo mes del segundo año después de la salida de Egipto” (Ver Com. Exodo XXXII, 19). Pero, ¿cuál es aquí el motivo de regocijo para Israel? Se trata del censo que le es ordenado. Rashí explica que “es por amor a ellos que los cuenta en todo momento: cuando ellos salieron de Egipto, El los contó; cuando ellos cometieron el pecado del “becerro de oro”, El los contó para saber el número de sobrevivientes; cuando vino a hacer residir El Su Majestad entre ellos, El los contó; el primero de Nissán el Tabernáculo fue erigido y el primero de Iyár El los contó”.

Sin embargo, ¿en qué consiste la diferencia entre este censo y aquel que tuvo lugar siete meses antes, después del pecado del “becerro de oro”? Aquel censo es anunciado al principio de la Sidrá de {Ki-Tissá}. Se había comenzado a traer las ofrendas destinadas a la edificación del Tabernáculo después de la historia del “becerro de oro”, la situación era comparable a la de un ganado muy querido y apreciado a su dueño, el cual fue atacado por una epidemia, apenas ésta pasa el Maestro dice a su pastor: “yo te lo ruego, cuenta mis ovejas a fin de saber cuantas de entre ellas quedan vivas”, demostrando con ello que éstas le son queridas. Es por un razonamiento tal, que uno tiene la prueba de que el censo tuvo lugar para hacer la cuenta de los sobrevivientes, no sin un cierto pesar por las “ovejas” desaparecidas. Este censo se efectúa globalmente, sin distinción de tribu o familia; este fue un censo del conjunto del Pueblo. Pero el censo que tuvo lugar siete meses más tarde es entera-mente de otro carácter. Moshé recibió la orden de “hacer el censo de toda la Comunidad de hijos de Israel de acuerdo a sus familias y a sus tribus, por enumeración nominal de todos los varones contados por cabeza”. Así comparecen delante de Moshé y Aharón todos aquellos que debían ser censados, y “ellos fueron registrados según sus familias y sus linajes, contando por nombres a aquellos que tenían veinte años de edad para arriba, a cada uno de manera individual”. Rashí añade que ellos presentaron sus documentos genealógicos y algunos testigos para confirmar su ascendencia, a fin de ser registrados cada uno dentro de su propia tribu. Las familias censadas se hallaron así realzadas de manera individual, ellas escaparon por este medio al azote de la colectividad anónima. También el Zóhar describe este censo como una manifestación absoluta de la “Bendición” Divina dentro de una pureza completa.

En el Levítico, la Toráh nos había descrito la “Santidad” como el gran ideal al cual es llamado el Pueblo de Israel; en el Libro de Números, que lleva el título de (Jumásh ha-Pekudím… Libro de los Censos), este ideal es sobrepasado por aquel de “Soldado”. Es por esto que se comienza a censar a todo Israel; todos aquellos que tienen más de veinte años son llamados al servicio de Dios; ellos tendrán por tarea ser no sólo Sus apóstoles, sino aún más Sus soldados. El Libro de Números nos presenta siempre a los Israelitas combatiendo por la defensa de sus ideales; a veces son vencidos, a veces se imponen; pero a todo lo largo del relato nosotros los vemos luchar por su religión como valientes soldados. El alma del Pueblo Judío está templada por la larga experiencia de una existencia dentro del desierto siguiendo a su Dios.

2 – “HACED EL CENSO DE TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL, POR FAMILIAS Y POR LINAJES, CONFORME A LA CUENTA DE LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES POR SUS CABEZAS.

2 – HACED EL CENSO DE TODA LA CONGREGACION. La expresión {Nassó et rosh} puede significar: sea levantar la cabeza en señal de distinción, sea cortar la cabeza en señal de desgracia; nosotros encontramos estos dos sentidos de la expresión sucesivamente empleados en Gén. XL, 13-19. Entonces es aquí donde Moshé es prevenido de que el censo no está exento de peligro; de ello él concluye que esta es la razón por la cual la Tribu de Leví no debe tomar parte del censo general sino que debe ser contada aparte. El Eterno había previsto que los Israelitas no entrarían en su país como consecuencia del pecado de los exploradores, medida de la cual la Tribu de Leví debía quedar excluida. (Sobre la diferencia entre el pecado del “becerro de oro” y aquel de los exploradores en cuanto a la participación de la Tribu de los Levitas, ver Rashí Com. I, 49 y XIV, 29). En breve, para unos su sustracción del censo significa un “relevamiento del frente” y para otros lo contrario.

POR SUS FAMILIAS Y POR SUS LINAJES. El censo es efectuado teniendo en cuenta dos elementos: “la tribu y el clan”. Ningún hombre válido puede ser investido de responsabilidades nacionales, antes de que él haya satisfecho los deberes inmediatos que la vida en familia le ha creado. La Toráh indica así el gran principio del respeto al núcleo familiar frente al Estado que, en todo momento debe favorecer y mantener la vida y la prosperidad de las familias. Nosotros estamos lejos de la concepción del estado totalitario (y ello a pesar del aspecto teocrático de nuestra vida nacional) que impone una uniformidad rigurosa a todos los miembros de una misma nación y que subordina todas las actividades individuales a la “causa superior”. Una cuestión se presenta, sin embargo, ¿por qué son sólo contados los hombres a partir de los veinte años de edad, si la mayoría de edad individual es obtenida a los trece años? Sin duda la Ley ha querido reservar los siete primeros años de la madurez del individuo a la formación por medio de la educación familiar y al afianzamiento de todos los valores espirituales y morales del adolescente, antes de confiarle los deberes que le corresponden en su calidad de miembro de la colectividad nacional. Cada joven judío debe ya, durante su juventud, considerarse como responsable delante de Dios y acompañar el aprendizaje de la vida con el ejercicio total de sus deberes religiosos. Entre nosotros, la práctica se aprende al mismo tiempo que la teoría, pero sería nefasto dar a los jóvenes su lugar en calidad de factor activo del Pueblo antes de que sea terminado su tiempo de aprendizaje (Rabí S.R. Kirsch).

CONFORME A LA CUENTA DE LOS NOMBRES. Puede significar simplemente que cada individuo era registrado por su nombre personal que él había guardado con recelo, aún en Egipto. Pero el término puede referirse también a esto: el censo presente es el que sería válido para aquellos que se alejasen de Egipto con vistas a conquistar más adelante la Tierra Santa, era el censo oficial de los {yotzeé Mitzráyim… los que salieron de Egipto} según la explicación de Rashbáh (Tratado B.B. 117a). Hizo falta entonces inscribir “los nombres” de todos los censados para obtener un control exacto: todo aquel que tuviese entonces veinte años, y a la entrada al país, un hijo, tenía derecho a un terreno, tal como aquel que en ese entonces tuviese la edad de veinte años y a la entrada al país diez hijos. Es por lo que tampoco la expresión {bemispár shemót… de acuerdo al número de sus nombres} figura en el tema de los Levitas, quienes no tenían parte en los terrenos de la Tierra Santa.

POR SUS CABEZAS. Rashí explica que por medio de siclos, una béka (o medio siclo) por cabeza”, conforme al edicto publicado en el Exo. XXX, 12: “Cuando hicieres el censo de los hijos de Israel, cada uno de ellos pagará al Eterno el rescate de su vida cuando fuere empadronado para que no haya entre ellos plaga alguna al contarlos”. Después del Zóhar y el Medrásh, Rashí encuentra entonces natural que el censo haya sido aquí efectuado mediante el pago de medio siclo por cabeza. Pero uno encuentra también una nota en el Medrásh, según la cual este censo habría sido efectuado sin ofrenda; Rabí El'azár Hakalirí se apoya en esta opinión en el {yossér} de la {Parashát Shekalím}. Sin embargo, Rashí cita ya, en su interpretación del Exo. XXX, 15 la siguiente explicación: “La primera porción fue prescrita por los siclos… La segunda porción fue también obtenida por un censo, pues se les censó después que el Tabernáculo fue edificado; es el censo citado al principio del Libro de Números; el primer día del segundo mes del segundo año… Cada uno dio medio siclo anual, destinado a la adquisición de sacrificios de la Comunidad. Así queda el asunto resuelto de manera definitiva.

3 – DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA, DE TODOS LOS APTOS PARA SALIR A LA GUERRA EN ISRAEL, TU Y AHARON LOS CONTAREIS POR SUS ESCUADRONES.

3 – DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA. No se hace mención de un límite máximo: se podía ser soldado hasta los sesenta años (Lev. XXVII,3), pero a ningún enfermo o inválido le era posible ser miembro activo del ejército del Eterno (Sifré Deut. Cap. XIX-fin). La precisión {be-Yisraél… en Israel} en este versículo excluye del servicio militar a los miembros de la “multitud numerosa” de Egipto {‘érev ráv}.

TODOS LOS APTOS PARA SALIR A LA GUERRA EN ISRAEL. El viejo sueño concebido en Egipto, se realiza por fin. “Fue al final de cuatrocientos treinta años, en este mismo día, que salieron todos los ejércitos del Eterno, {kol tzeva-ót}, de la tierra de Egipto”. Los Judíos eran conocidos, aún en Egipto, como el ejército del Eterno gracias a la castidad y a la pureza de sus costumbres. En ese entonces se trataba de organizarlos en el ejército del Eterno en vista de las futuras guerras para la conquista de Israel. Además, los Israelitas debían ser organizados en una legión, con la cual el Eterno pudiese contar para la defensa de Su Ley, en todo tiempo y en todo lugar. Por otra parte, la comparación con los “ejércitos del Eterno” asigna a los hombres una vocación especial la cual ha sido descrita en nuestro Com. Gén. XI, 1.

4 – Y HABRÁ CON VOSOTROS PARA ASISTIROS UN HOMBRE DE CADA TRIBU, JEFE DE LINAJE.

5 – Y ESTOS SON LOS NOMBRES DE LOS VARONES QUE OS HAN DE ASISTIR: DE REUVEN, ELITZUR, HIJO DE SHEDEUR.

6 – DE SHIM'ON, SHELUMIEL, HIJO DE TZURISHADAL

6 – DE SHIM'ON. {Shelumiél ben Tzurí-Shadái}, Tal era el nombre oficial del jefe de la familia de Shim'ón, aunque el tenía otros nombres, notablemente el de {Zimrí ben Salú}, sobrenombre que se le atribuyó (Núm. XXV, 14) en el momento de su acto inmoral; del mismo {shaúl ben ha-Kena'anít}, acordarse de su vergüenza, en Gén. XLVI, 10.

El Bá'al Haturím señala, que es porque este noble arrojó una sombra sobre su dignidad de príncipe, que la expresión {kerié ha-‘edáh} “los convocados de la Comunidad” es indicada con un {kerí uj-tív} (quiere decir escrita de manera defectuosa: {kerié} en lugar de {kerué}. Pero Rabí S. Edels señala en su Comentario sobre Sanh. 82a, que la tesis [el criterio] de una misma persona es difícil sostener a causa de las diferencias de edad [que experimenta el propio individuo debido a sus múltiples experiencias]. También el Gaón de Vílna sostiene la teoría de que {Shaúl ben ha-Kena'anít}, el ancestro de la tribu poseía una mala inclinación; aunque {Shelumiél ben Tzurí-Shadái} era en verdad justo, el descendiente {Zimrí ben Salú} hereda parte de la pasión de su antepasado.

7 – DE YEHUDAH, NAJSHON, HIJO DE ‘AMINADAV.

8 – DE YISAJAR, NETHANEL, HIJO DE TZU'AR.

9 – DE ZEBULUN, ELIAV, HIJO DE JELON.

10 – DE LOS HIJOS DE YOSEF: DE EFRAYIM, ELISIIAM'A, HIJO DE AMIJUD. DE MENASHEH, GAMLIEL, HIJO DE PEDAHTZUR.

11 – DE BINYAMIN, AVIDAN, HIJO DE GUID'ONI.

12 – DE DAN, AJI'EZER, HIJO DE ‘AMISHADAI.

12 – DE DAN. Después vienen Asher, Gad y Naftalí, en este orden, el que no es igual al orden de enumeración de los hijos de Ya'akóv al principio del Libro del Exodo: sin duda la Toráh nos quiere dar el ejemplo de la armonía que debe reinar entre los hijos de los sobrevivientes en el momento en que ellos se disponen a alistarse; por lo demás, ninguna pretensión fue formulada dentro de los rangos de aquellos que fueron alistados bajo la bandera de Reuven, puesto que Gad, hijo de una sirvienta, se encontraba entre ellos.

13 – DE ASHER, PAG'IEL, HIJO DE OJRAN.

14 – DE GAD, ELIASAF, HIJO DE DE'UEL.

15 – DE NAFTALI, AJIR'AH, HIJO DE ‘ENAN.

16 – ESTOS SON LOS DESIGNADOS DE ENTRE LA CONGREGACION, PRINCIPES DE LAS TRIBUS DE SUS PADRES, JEFES DE LOS MILLARES DE ISRAEL.

16 – ESTOS SON LOS DESIGNADOS DE ENTRE LA CONGREGACION. Los doce príncipes. Estos príncipes son entonces igualmente llamados, en el cuarto Libro, a secundar en lo sucesivo a Moshé en su tarea agobiante; cada uno de ellos es llamado por su nombre así como también por el nombre de su padre. Un hecho notable es, que la mayor parte de estos veinticuatro nombres propios contienen el Nombre de Dios, sea en su forma directa (nueve nombres), sea por el término “Roca” — {Tzúr)  — (tres nombres), sea aún bajo la forma de “Shadái” (también otros tres nombres). Estas variantes son en extremo curiosas y denotan una relación y la proximidad de cada uno con Dios, procedentes del mejor espíritu judío. Así encontramos: “paz en Dios”, “Dios es mi padre”, “Dios es mi recompensa”, “Dios ha juzgado”, “Pueblo de Shadái”, etc. Nosotros podemos pretender, en contradicción a numerosas tesis que hablan de un paganismo latente en el seno de Israel, que desde los primeros momentos de la historia de la Comunidad de Israel, los responsables del Pueblo (y no sólo Moshé) estaban imbuidos del sólido vínculo existente entre Dios y la Comunidad de Israel, entre la fidelidad a la Ley y la prosperidad Nacional.

Estos doce jefes forman un verdadero grupo selecto y llegan a ser los artífices calificados de una democratización real. En efecto, es por su intermedio que el conocimiento de la Ley se propaga, y es gracias a ellos que el trabajo gigantesco de Moshé fue edificado sobre sólidos cimientos. Un detalle que denota el carácter de su delegación: en cada caso el nombramiento de un jefe comienza por la palabra “para” (Shim'ón), “para” (Yehudáh), etc… Así pues, cada uno ha sido escogido tanto por razón de su capacidad intelectual como por razón de la confianza en él depositada por la propia elección del Pueblo. Estos hombres no se consideraban como potentados, dueños del poder absoluto, sino que eran siempre conscientes, como todo jefe digno de tal nombre, de la comisión que habían recibido y de la responsabilidad que tal comisión acompaña. Notemos por lo demás, en el pasaje, que los primeros capítulos del Libro Números presentan todos una analogía sorprendente con ciertos hechos de origen militar; formación de unidades, nombramiento de jefes, orden de marcha, orden de campamento. De ello se desprende, que el Legislador sin llegar a dar al Pueblo la imagen de un grupo militarizado adopta, sin embargo, lo bueno de esta modalidad, a saber: la disciplina y el orden. Eso toma mayor significación cuando se considera que Israel se acercaba a la fase de la conquista, y debía entonces presentarse no como una horda de esclavos escapados de su amo, sino como un cuerpo sólido obediente a las consignas y respetuoso de las ordenes. Es también en esta misma ocasión que encontramos por primera vez el establecimiento de una genealogía precisa, cuyas grandes líneas, la tradición ha conservado. En efecto, Israel forma un todo a través de los tiempos y las generaciones sucesivas. La tradición de la familia constituye uno de los elementos más sólidos de la estructura nacional. La herencia espiritual y material del padre debe continuar llevando el nombre de aquel que comenzó la obra sin poderla terminar. Así la continuidad y la identidad del trabajo de las generaciones serán mantenidas en forma integral (Rabí S.R. Hirsch).

17 – ENTONCES MOSHE Y AHARON TOMARON A ESTOS HOMBRES QUE HABIAN SIDO DESIGNADOS POR SUS NOMBRES.

17 – DESIGNADOS POR SUS NOMBRES. Visto de manera histórica la vida de estos príncipes no estaba, sin embargo, resplandeciente de gloria. Ellos habían sido en Egipto los encargados de las prestaciones personales de los judíos (Rashí, Núm. XI, 16); ellos merecían en tal caso llegar a ser los príncipes del Pueblo; bajo ese título ellos habrían ofrecido los sacrificios de Inauguración del Tabernáculo, {Janukát ha-Mizvéaj} y habrían llegado a ser Miembros del Sanhedrín; aquí ellos estaban a las ordenes de Moshé y Aharón durante el censo del Pueblo. Pero el veinte de Iyár del segundo año la columna Divina se fue, y los hijos de Israel fueron dirigidos hacia el desierto de Parán; allí tiene lugar el acontecimiento de {Kivrót ha-Taaváh} (Núm. XI, 4). Poco después, algunos exploradores fueron enviados a Kená'an, pero estos no son los mismos príncipes que fueron encargados con esta misión; otros jefes del Pueblo, más cercanos a las realidades terrestres, fueron delegados en esta ocasión. Después tuvo lugar la rebelión de Kóraj, en la cual fueron arrastrados doscientos cincuenta príncipes de la Comunidad, algunos notables, entre ellos Elitzúr, hijo de Shedeúr, príncipe de Reuven; más adelante se verá al príncipe de Shim'ón entregarse a su acto inmoral con la Midianita. Poco a poco entonces, los príncipes designados inicialmente desaparecieron y fueron reemplazados por otros, quienes dirigieron la distribución de tierras en Kená'an.

18 – Y REUNIERON A TODA LA CONGREGACION EL PRIMERO DEL MES SEGUNDO: Y SE HIZO EL CENSO POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, REGISTRANDOSE POR CABEZAS LOS NOMBRES DESDE LOS VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA.

18 – Y SE HIZO EL CENSO POR SUS FAMILIAS. Rashí explica que “Ellos presentaron sus documentos genealógicos y algunos testigos para confirmar su ascendencia, para ser registrados cada uno dentro de su propia tribu”. El Medrásh Yalkút agrega que “Cuando Israel recibió la Toráh, los pueblos del mundo sintieron envidia”. ¿Y por qué — preguntaron ellos — (Israel) ha sido llamado a acercarse más que nosotros?” El Santo, Bendito sea El, les respondió: Presentadme como Israel lo hace, vuestros documentos genealógicos”. También el final del Levítico, que indica: “tales son las Mitzvót que el Eterno dio a Moshé para los hijos de Israel en el Monte Sinái” está seguido inmediatamente, al principio del presente Libro, por la orden dada a Moshé en el desierto del Sinái de “hacer el censo de toda la Comunidad de los hijos de Israel” — con los documentos presentados que testimonian que Israel había hecho méritos para merecer la Toráh. Entre las naciones del mundo, el árbol genealógico no se remonta al padre, a menudo desconocido, sino a la madres; así cuando la Toráh nos habla de los hijos de Yishma'él y de sus príncipes, se expresa en estos términos: (sheném ‘asár nessiím leumotám} “los pueblos, entre las naciones, son llamados por el nombre de la madre” (Gén. XXV, 16).

19 – DE LA MANERA QUE HABIA MANDADO ADONAI A MOSHE, ASI SE HIZO EL CENSO EN EL DESIERTO DEL SINAL

19 – EN EL DESIERTO DEL SINAL Se pone de manifiesto (Núm. X, 11) que los hijos de Israel abandonaron el desierto del Sinái el 20 de Iyár de ese año; Moshé y Aharón habían entonces cumplido, en un plazo muy breve, la gran tarea del censo individual del Pueblo y su distribución en filas, así como también el otorgamiento de sus funciones a los Levitas.

20 – Y LOS HIJOS DE REUVEN, EL PRIMOGENITO DE ISRAEL, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO POR CABEZAS LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA, TODOS LOS HOMBRES APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

20 – Y LOS HIJOS DE REUVEN, EL PRIMOGENITO DE ISRAEL. Ver Com. Gén. XXXV, 23.

21 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE REUVEN CUARENTA Y SEIS MIL QUINIENTOS.

22 – DE LOS HIJOS DE SHIM'ON, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

23 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE SHIM'ON CINCUENTA Y NUEVE MIL TRESCIENTOS.

24 – DE LOS HIJOS DE GAD, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

25 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE GAD CUARENTA Y CINCO MIL SEISCIENTOS CINCUENTA.

26 – DE LOS HIJOS DE YEHUDAH, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

27 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE YEHUDAH SETENTA Y CUATRO MIL SEISCIENTOS.

28 – DE LOS HIJOS DE YISAJAR, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

29 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE YISAJAR CINCUENTA Y CUATRO MIL CUATROCIENTOS.

30 – DE LOS HIJOS DE ZEBULUN, SUS DESCENDIENTES POR FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

31 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE ZEBULUN CINCUENTA Y SIETE MIL CUATROCIENTOS.

32 – DE LOS HIJOS DE VOSEE; A SABER, DE LOS HIJOS DE EFRAYIM, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

33 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE EFRAYIM CUARENTA MIL QUINIENTOS.

34 – DE LOS HIJOS DE MENASHEH, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO LOS NOMBRES DE TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

35 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE MENASHEH TREINTA Y DOS MIL DOSCIENTOS.

36 – DE LOS HIJOS DE BINYAMIN, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

37 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE BINYAMIN TREINTA Y CINCO MIL CUATROCIENTOS.

38 – DE LOS HIJOS DE DAN, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

39 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE DAN SESENTA Y DOS MIL SETECIENTOS.

40 – DE LOS HIJOS DE ASHER, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

41 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE ASHER CUARENTA Y UN MIL QUINIENTOS.

42 – DE LOS HIJOS DE NAFTALI, POR SUS FAMILIAS Y LINAJES, CONTANDO TODOS LOS VARONES DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA.

43 – FUERON CONTADOS DE LA TRIBU DE NAFTALI CINCUENTA Y TRES MIL CUATROCIENTOS.

44 – ESTOS FUERON TODOS LOS CONTADOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL, POR SUS LINAJES, LOS QUE CONTARON MOSHE Y AHARON, CON LOS DOCE PRINCIPES DE ISRAEL, UNO POR CADA TRIBU.

44 – ESTOS FUERON TODOS LOS CONTADOS. Najmánides trata de explicar el sentido profundo de esta forma de censo ordenada por Dios. En primer lugar, El demostró su amor por Israel, al hacer crecer de esa manera el número de sus habitantes. En efecto, a su llegada a Egipto, ellos no eran más que setenta, y he aquí que en el presente ellos eran tan numerosos como los granos de arena en el mar. Se revela que las diferentes epidemias que habían hecho estragos a consecuencia de sus pecados, no habían afligido en modo alguno a la Comunidad de Israel. Por otra parte, era importante conocer las tropas efectivas de cada tribu en vista de las guerras que se anunciaban para la conquista de Kená'an; pues Dios no quiere que los hombres se confíen en milagros. Por último, la Shejináh debía residir cerca de los hijos de Israel, y era importante constatar que las familias de Israel fueran puras, pues la Shejináh no reside más que allí donde hayan familias de origen puro {‘al mishpajót meyujasót) (Kidushín 70b).

45 – SIENDO TODOS LOS CONTADOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL, SEGUN SUS LINAJES, DE VEINTE AÑOS DE EDAD PARA ARRIBA APTOS PARA SALIR A LA GUERRA EN ISRAEL.

45 – SIENDO TODOS LOS CONTADOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL. Se presenta la cuestión de saber como el total de la población del censo, que fuera efectuado seis meses y medio después del pecado del “becerro de oro”, podía ser exactamente de la que aquí se trata, de seiscientos tres mil quinientos cincuenta ver Exo. XXXVIII, 26). Rashí admite que el año nuevo corre a partir de Tishrí, lo cual tiene como consecuencia que el censo hecho en Tishrí del primer año y aquel que fue hecho en Iyár del segundo año fueran idénticos. Najmánides debate esta tesis y explica que los Levitas fueron contados en el primer censo pero no en el segundo. Hubo en consecuencia y por vía de milagro el complemento exacto del número inicial. Este complemento de veintidós mil que representaron a los Levitas reemplaza en cierto modo a los fallecidos después de la primera cuenta. La discusión se prosigue en los textos de Don I. Abarbanel, Ralbág, etc.

46 – SEISCIENTOS TRES MIL QUINIENTOS CINCUENTA.

47 – MAS LOS LEVITAS NO FUERON CONTADOS ENTRE ESTOS SEGUN LA TRIBU.

47 – MAS LOS LEVITAS NO FUERON CONTADOS ENTRE ESTOS SEGUN LA TRIBU. Moshé no les había contado, dado que ningún príncipe había sido mencionado como entre las doce tribus. El creía probablemente que la cuenta de las doce tribus estaba completa sin ellos. Es entonces que Dios le dijo, que la “Legión Real” merece ser contada aparte. O aún más, el “Santo, Bendito Sea El” previó que un decreto iba a llamar a todos los censados de veinte años de edad para arriba y que ellos morirían en el desierto; El dijo que, “aquellos no sean incluidos en el censo, porque ellos Me pertenecen por no haber caído en el pecado del becerro de oro”; los levitas pertenecen a Dios, porque ellos habían respondido “presente” cuando Moshé exclamó: “¡quienes estén con el Eterno que vengan a mí!” Pero los (otros) Israelitas se habían dejado arrastrar a la adoración del “becerro de oro”, y desde entonces, Dios les impuso: “El profano que se acerque será herido de muerte,” ellos no debían acercarse al Eterno (Núm. Rabbá II).

48 – PORQUE ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO:

49 – “EMPERO DEJARAS DE CONTAR A LA TRIBU DE LEVI, Y NO LOS CONTARAS ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL.

50 – MAS ENCARGARAS A LOS LEVITAS EL CUIDADO DEL TABERNACULO DEL TESTIMONIO, CON TODOS SUS UTENSILIOS, Y TODO CUANTO LES PERTENECE. ELLOS LLEVARAN EL TABERNACULO Y TODOS SUS UTENSILIOS, Y MINISTRARAN EN EL; Y ACAMPARAN ALREDEDOR DEL TABERNACULO.

50 – Y ACAMPARAN ALREDEDOR DEL TABERNACULO. Para entender los diferentes motivos que sugiere esta medida, que recuerda la orden de mantenerse a distancia del Monte Sinái para la “Revelación Divina”, ver nuestro Com. Exo. XIX, 12.

51 – Y CUANDO EL TABERNACULO HAYA DE TRASLADARSE, LOS LEVITAS LO DESARMARAN; Y CUANDO HUBIERE DE PARARSE, LOS LEVITAS LO ARMARAN; Y EL EXTRAÑO (NO LEVITA) QUE SE ACERCARE MORIRÁ.

52 – Y LOS HIJOS DE ISRAEL ACAMPARAN CADA CUAL EN SU PROPIO CAMPAMENTO, Y CADA UNO BAJO SU PROPIA BANDERA, SEGUN SUS ESCUADRONES.

53 – PERO LOS LEVITAS ACAMPARAN ALREDEDOR DEL TABERNACULO DEL TESTIMONIO, PARA QUE NO HAYA IRA CONTRA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL; DE MODO QUE LOS LEVITAS TENDRÁN EL CARGO DE GUARDAR EL TABERNACULO DEL TESTIMONIO”.

53 – DE MODO QUE LOS LEVITAS TENDRAN EL CARGO DE GUARDAR EL TABERNÁCULO DEL TESTIMONIO. Las ordenes que Dios diera aquí forman el origen de la disciplina totalmente voluntaria observada en Israel hasta nuestros días. Un Cohén no puede ejercer el cargo de un Levita, y un Levita no puede cambiar de función, así como un “cantante” no puede llegar a ser “carpintero”. Ellos eran por cierto los menos importantes desde el punto de vista numérico de todas las tribus de Israel; y es a modo de consolación que la Toráh les dice: “Los Levitas acamparon alrededor del Tabernáculo a fin de que la cólera Divina no se desprendiese sobre la Comunidad de los hijos de Israel”. En efecto, por el hecho de acampar alrededor del Tabernáculo, ellos estaban en posición de evitar que, aún involuntariamente, algún Israelita pudiera acercarse.

54 – HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL TODO CUANTO MANDO ADONAI A MOSHE, ASI LO HICIERON.

54 – HICIERON LOS HIJOS DE ISRAEL. Ellos aceptaron de buen corazón la disciplina que el Eterno les ordenaba.

CAPITULO II

1 – Y HABLO ADONAI A MOSHE Y A AHARON, DICIENDO:

2 – “LOS HIJOS DE ISRAEL ACAMPARAN CADA CUAL JUNTO A SU PROPIA BANDERA, BAJO EL ESTANDARTE DE SUS LINAJES; DANDO FRENTE A LA TIENDA DE REUNION, ACAMPARAN EN SU DERREDOR.

2 – LOS HIJOS DE ISRAEL ACAMPARAN CADA CUAL JUNTO A SU PROPIA BANDERA. La disposición del campamento de Israel, tal como fuera ordenada por Dios, era un nuevo motivo de inmenso gozo que el Eterno ocasionó en este primer Iyár del segundo año después de la salida de Egipto. Apenas un año más tarde, en el momento de la revelación en el Monte Sinái, los Israelitas habían tenido la visión del Eterno descendiendo hacia ellos rodeado de millares de ángeles, que acampaban a su alrededor; y el Eterno se mantenía por encima de este campo. Fue entonces que ellos experimentaron el deseo ardiente de agruparse alrededor del Eterno y de así glorificarle, como los ángeles en el cielo. La Toráh, el Tabernáculo y la inauguración del altar, todo eso les parecía como el preámbulo al Servicio Divino y ellos aspiraban al cumplimiento total de este Servicio. “Nos alegraremos en Tu salvación y en el nombre de nuestro Dios alzaremos la bandera. ¡Cumpla el Eterno todas tus peticiones!” (Salm. XX,6). Cuando Dios realizó este deseo, El habló a Moshé y a Aharón diciendo así: “Cada uno bajo su bandera de acuerdo a la insignia de la Casa Paterna, así acamparán los hijos de Israel”. Moshé tomó el mandamiento Divino de manera trágica, él pensaba: ¿cuánta envidia despertaré entre las tribus, si yo les digo “esta acampara al Este y aquella al Sur”? Entonces Dios le respondió: {beaját} ellos acamparán de acuerdo a las consignas que su padre Ya'akóv les trasmitió mientras ellos le llevaban de Egipto para su sepultura” (Ver Rashí). Pero las insignias {beaját} corresponden igualmente a las insignias que están inscritas en las Alturas Celestes y que aparecen en la carroza en la cual el Profeta Yejezkél tuvo la visión. Son los cuatro elementos de la naturaleza simbolizados por el león, el hombre, el toro y el águila. Sobre la bandera de Yehudáh está representado un león (Yehudáh es comparado a {gúr arié}, un cachorro de león, en el Gén. XLIX,9); sobre la de Reuven, un hombre (Cf. Gén. XXX, 14: las mandrágoras se asemejan a un cuerpo humano); la de Efrayím lleva la figura de un toro (alusión a la cita concerniente a su padre Yoséf, en el Deut. XXXIII, 17); y por último la de Dan, un águila (que sugiere una serpiente o una víbora — ver Gén. XLIX, 17 —provista de alas en razón a su velocidad (Don I. Abarbanel.

BAJO EL ESTANDARTE DE SUS LINAJES. Rashí explica: “Cada estandarte tendrá por insignia distintiva una tela de color que le será adherida, el color de cada una de ellas diferente de las otras, cada tribu portará el color de su correspondiente piedra llevada en el pecho, y así cada uno reconocerá su propia bandera”. También las doce tribus tendrán cada una un color específico, determinado por un sistema de mezclas y combinaciones. Nosotros hemos analizado, a propósito de las cuatro hileras de piedras del pectoral del Sumo Sacerdote, estos colores matizados de acuerdo con la visión del Profeta Yejezkél de la carroza celestial. Ver Com. Exo. XXVIII, 17.

3 – Y LOS ACAMPADOS DE LA PARTE DEL ORIENTE, HACIA DONDE SE LEVANTA EL SOL, SERÁN LOS DE LA BANDERA DEL CAMPAMENTO DE YEHUDAH, SEGUN SUS ESCUADRONES. EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE YEHUDAH ES NAJSHON, HIJO DE ‘AMINADAV.

3 – SERÁN LOS DE LA BANDERA DEL CAMPAMENTO DE YEHUDAH. El campamento de Yehudáh es el que va siempre a la cabeza: es el primero en acampar y el primero en continuar la marcha (Núm. X, 14), así para los sacrificios (Núm. VII, 12), como también para la guerra, tal como está escrito en Jueces 1,2: también en el futuro Yehudáh estará a la cabeza (Najúm II,1). Poseedor, junto con Yisajár y Zebulún, de la superioridad espiritual, Yehudáh marchaba con ellos a la cabeza del Pueblo, del lado del Oriente, seguidos de 186.400 almas; ellos representaban en común al Cetro y a la Ley, simbolizando así la dirección de la Nación.

El Sur contaba con las Tribus de Gad y de Shim'ón que se hallaban bajo la dirección de la Tribu de Reuven (con un total de 151.450 almas). Reuven fue designado como el {bá'al teshuváh… arrepentido} por excelencia: su lado representa entonces las fuerzas morales del Universo, mediante las cuales nos son dadas las bendiciones de la tierra, que provienen del sur (Núm. Rabbá 11).

Al Oeste estaban los representantes de Menashéh y de Binyamín, bajo la dirección de Efrayím. Ellos encarnaban el poder de la guerra, tal como aparece en Salm. LXXX, 3; formaban la retaguardia del campo de Israel y podían rechazar los ataques de los enemigos. Ellos totalizaban 198.100.

Al Norte estaban agrupadas 157.600 almas que incluían a Asher y Naftalí. Esta área estaba en relación con los bienestares materiales, tal como está escrito en Iyóv XXXVII, 22. Son éstas tres tribus las que más contribuyen al bienestar terrestre.

Las tribus acampadas al Oeste (Efrayím, Menashéh y Binyamín) no están muy claramente definidas en su esencia. La bendición del Patriarca Ya'akóv se refiere más bien a sus personalidades que a su vocación nacional; en el futuro, en vez de dejarse llevar por Yehudáh en la vanguardia, ellos le darán la espalda, y el extravío de diez Tribus de Israel tambalearán la unidad de Israel (Ver Com. Gén. XLIX, 26).

4 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE SETENTA Y CUATRO MIL SEISCIENTOS.

5 – Y LOS ACAMPADOS JUNTO A EL SERÁN LOS DE LA TRIBU DE YISAJAR. EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE YISAJAR ES NETHANEL, HIJO DE TZU'AR.

6 – Y SU ESCUADRON, DESPUES DEL CENSO, ES DE CINCUENTA Y SIETE MIL CUATROCIENTOS.

7 – Y LUEGO LA TRIBU DE ZEBULUN; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE ZEBULUN ES ELIAV, HIJO DE JELON.

8 – Y SU ESCUADRON, DESPUES DEL CENSO, ES DE CINCUENTA Y SIETE MIL CUATROCIENTOS.

9 – EL TOTAL DEL CAMPAMENTO DE YEHUDAH DESPUES DEL CENSO ES CIENTO OCHENTA Y SEIS MIL CUATROCIENTOS, SEGUN SUS ESCUADRONES. SERÁN LOS PRIMEROS QUE SE PONGAN EN MARCHA.

9 – SERÁN LOS PRIMEROS QUE SE PONGAN EN MARCHA. Rashí explica: “Cuando ellos ven alejarse el nubarrón, los Cohaním tocan la trompeta, y el campamento de Yehudáh se pone en marcha en primer lugar; y en la marcha todos siguen el orden en el que acamparon…” Cf. Rashí X, 25 donde da dos posibles interpretaciones: aquí adopta Rashí la primera.

10 – AL MEDIODIA LA BANDERA DEL CAMPAMENTO DE REUVEN, ESTARÁN (REPARTIDOS) SEGUN SUS ESCUADRONES. EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE REUVEN ES ELITZUR, HIJO DE SHEDEUR.

11 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE CUARENTA Y SEIS MIL QUINIENTOS.

12 – A SUS LADOS ACAMPARA LA TRIBU DE SHIM'ON; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE SHIM'ON ES SHELUMIEL, HIJO DE TZURISHADAI.

13 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE CINCUENTA Y NUEVE MIL TRESCIENTOS.

14 – DESPUES LA TRIBU DE GAD; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE GAD ES ELIASAF, HIJO DE DE'UEL.

15 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE CUARENTA Y CINCO MIL SEISCIENTOS CINCUENTA.

16 – EL TOTAL DEL CAMPAMENTO DE REUVEN ES, SEGUN EL CENSO, DE CIENTO CINCUENTA Y UN MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA, (REPARTIDOS) SEGUN SUS ESCUADRONES. SE PONDRÁN EN MARCHA LOS SEGUNDOS.

17 – DESPUES AVANZARA LA TIENDA DE REUNION, QUE ES EL CAMPAMENTO DE LOS LEVITAS, EN MEDIO DE LOS DEMÁS CAMPAMENTOS. SEGUIRÁN EN LA MARCHA EL ORDEN DE SU CAMPAMENTO, CADA UNO SEGUN SU PUESTO Y SU BANDERA.

17 – QUE ES EL CAMPAMENTO DE LOS LEVITAS, EN MEDIO DE LOS DEMAS CAMPAMENTOS. (Ver Com. Gén. II, 9.

18 – A OCCIDENTE LA BANDERA DE EFRAYIM. EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE EFRAYIM ES ELISHAM'A, HIJO DE AMIJUD.

19 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE CUARENTA MIL QUINIENTOS.

20 – A SUS LADOS ACAMPARA LA TRIBU DE MENASHEH; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE MENASHEH ES GAMLIEL, HIJO DE PEDATZUR.

21- Y SU ESCUADRONES, SEGUN EL CENSO, DE TREINTA Y DOS MIL DOSCIENTOS.

22 – LUEGO LA TRIBU DE BINYAMIN; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE BINYAMIN ES AVIDAN, HIJO DE GUID'ONI.

23 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE TREINTA Y CINCO MIL CUATROCIENTOS.

24 – EL TOTAL DEL CAMPAMENTO DE EFRAYIM ES, SEGUN EL CENSO, DE CIENTO OCHO MIL CIEN, (REPARTIDOS) SEGUN SUS ESCUADRONES. ELLOS SE PONDRÁN EN MARCHA LOS TERCEROS.

25 – AL NORTE LA BANDERA DEL CAMPAMENTO DE DAN CON SUS ESCUADRONES. EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE DAN ES AJI'EZER, HIJO DE ‘AMISHADAI.

26 – Y SU ESCUADRONES, SEGUN EL CENSO, DE SESENTA Y DOS MIL SETECIENTOS.

27 – A SUS LADOS ACAMPARA LA TRIBU DE ASHER; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE ASHER ES PAG´IEL, HIJO DE OJRAN.

28 – Y SU ESCUADRON ES, SEGUN EL CENSO, DE CUARENTA Y UN MIL QUINIENTOS.

29 – DESPUES LA TRIBU DE NAFTALI; EL PRINCIPE DE LOS HIJOS DE NAFTALI ES AJIR'A, HIJO DE ‘ENAN.

30 – Y SU ESCUADRON ES, DESPUES DEL CENSO, DE CINCUENTA Y TRES MIL CUATROCIENTOS.

31- EL TOTAL DEL CAMPAMENTO DE DAN ES, SEGUN EL CENSO, DE CIENTO CINCUENTA Y SIETE MIL SEISCIENTOS. ELLOS  SE PONDRÁN EN MARCHA LOS ULTIMOS, CONFORME A SUS BANDERAS.

32 – ESTOS FUERON LOS HIJOS DE ISRAEL INSCRITOS EN EL CENSO, SEGUN SUS LINAJES. EL TOTAL DE TODOS LOS HOMBRE INSCRITOS, REPARTIDOS EN VARIOS CAMPAMENTOS SEGUN SUS ESCUADRONES, FUE DE SEISCIENTOS TRES MIL QUINIENTOS CINCUENTA.

32 – EL TOTAL DE TODOS LOS HOMBRES INSCRITOS, REPARTIDOS EN VARIOS CAMPAMENTOS. El total de 603.550 había sido indicado en el cap. I, 46. La repetición se justifica, como dice Najmánides, por la siguiente consideración: es milagroso que, de un número tan grande de judíos, ninguno haya muerto durante los veinte días que transcurrieron entre el censo y la primera marcha.

33 – EMPERO LOS LEVITAS NO FUERON COMPRENDIDOS EN EL CENSO CON LOS HIJOS DE ISRAEL, SEGUN LA ORDEN QUE ADONAI HABIA DADO A MOSHE.

34 – LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON TODO LO QUE ADONAI HABIA MANDADO A MOSHE; DE MANERA QUE ACAMPARON JUNTO A SUS BANDERAS RESPECTIVAS; Y ASI EMPRENDIERON LA MARCHA CADA CUAL SEGUN SU FAMILIA Y SU LINAJE.

34 – LOS HIJOS DE ISRAEL HICIERON TODO LO QUE ADONAI HABIA MANDADO A MOSHE. Esta observación de la Toráh podría parecer sorprendente si uno piensa que los Judíos, ellos mismos, deseaban esta repartición del campamento en cuatro direcciones. Pero puede que se refiera al deseo de Israel de observar rigurosamente la voluntad de Dios concerniente al orden de prioridad por Tribu y por Casa Paterna.

CAPITULO III

1 – HE AQUI LA DESCENDENCIA DE AHARON Y DE MOSHE, EN EL DIA QUE ADONAI HABLO A MOSHE EN EL MONTE SINAL

1 – HE AQUI LA DESCENDENCIA DE AHARON Y DE MOSHE. Aunque Rashí señala (Exo. VI,26) que los nombres de Moshé y Aharón pueden a menudo alternarse, a fin de demostrar que les corresponde a ambos el título de “Justos”, el Medrásh sin embargo, se pregunta por qué Aharón precede aquí a Moshé, y esto, tanto más, una vez que Aharón no figuraba en la última frase. El Medrásh Rabbá (cap. II) responde que el Pueblo miraba con malos ojos a Aharón a causa del matrimonio de su hijo El'azár, que había desposado a una hija de “Putiél” (y engendró en este matrimonio a Pínjas): “era un descendiente de Yitró, quien “engordaba” a los becerros para ofrecerlos en sacrificio a los ídolos, también un descendiente de Yoséf quien había “dominado” sus pasiones (Exo. VI, 25 y ver B.B. 109b); y es para rehabilitarle ante los ojos del Pueblo que la Toráh le da aquí plena prioridad. En cuanto a Moshé, cuyos hijos no son mencionados, si él es citado aquí, es debido a la razón indicada por Rashí: “Cuando ano enseña la Toráh al hijo de su prójimo, es como si uno lo hubiese engendrado”. Pero dice Rabénu Chayím Ben ‘Attar, que después del pecado del becerro de oro, Moshé intercedió en favor de los hijos de Aharón que el Eterno había querido exterminar: ‘Mi ruego ha servido para obtener una media-expiación, dos hijos han muerto, dos han sobrevivido” (Rashí sobre Deut. IX, 20).

2 – ESTOS PUES, SON LOS NOMBRES DE LOS HIJOS DE AHARON: NADAV, EL PRIMOGENITO, Y AVIHU, EL'AZAR E ITAMAR.

2 – NADAV Y AVIHU. Estos dos hijos de Aharón que murieron son siempre nombrados juntos, como si formaran una unidad. Es que ellos tenían, en relación con los otros miembros de la familia, una concepción personal de la aparición de Dios y de la contemplación de Su Grandeza. Nosotros hemos hablado de eso en Lev. X, 1; allí se encontraba el nudo de su tragedia. A pesar de esta concepción, está escrito aquí dos veces, que ellos murieron delante de Dios, lo cual la tradición entiende en el sentido de que, fue doloroso para el Eterno haberles hecho sufrir este destino públicamente.

3 – ESTOS SON LOS NOMBRES DE LOS HIJOS DE AHARON, LOS SACERDOTES UNGIDOS, A QUIENES (ADONAI) CONSAGRO COMO SACERDOTES.

3 – LOS SACERDOTES UNGIDOS, A QUIENES (ADONAI) CONSAGRO COMO SACERDOTES. La interpretación de este pasaje se encuentra en I Crón. XXIII, 13 “Los hijos de ‘Amrám: Aharón y Moshé. Aharón fue elegido para consagrarlo como santísimo, él y sus hijos, perpetuamente, para ofrecer incienso delante del Eterno, para hacer su ministerio y bendecir por siempre Su Nombre. En cuanto a Moshé, varón de Dios, sus hijos fueron incluidos [en el censo] de la Tribu de Leví”. Según el Amorá Shemuel, esta frase justifica pronunciarse, debido a la diferencia entre los Cohaním y los Levitas, la bendición {hamavdíl ben kódesh lejól… el que diferencia entre lo sagrado y lo secular] (Pesajím 104a).

4 – PERO NADAV Y AVIHU MURIERON DELANTE DE ADONAI, CUANDO OFRECIERON UN FUEGO EXTRAÑO ANTE LA PRESENCIA DE ADONAI EN EL DESIERTO DEL SINAI, Y NO TUVIERON HIJOS. EL ‘AZAR E ITAMAR MINISTRARON COMO SACERDOTES CON AHARON SU PADRE.

4 – CON AHARON. Rashí explica: “cuando vivía”. El Medrásh precisa que en caso de impureza de Aharón, El'azár tomaría su función, y si El'azár también llegara a estar impuro, Itamar oficiaría. Pero otra opinión afirma que {‘al pené… ante} significa “después de su muerte” y que El'azár toma la función después de su padre e Itamar después de El'azár. Este último parecer plantea, sin embargo, el problema de las funciones de Pinjas, quien había estado investido del privilegio del Sumo Sacerdocio para todos los tiempos. Con respecto a este tema, ver Rashí sobre I Shemuel II, 30, de donde resulta que Elí era el primer Sumo Sacerdote después de Eviatár, y el último de la sucesión de Itamar.

5 – Y ADONAI HABLO A MOSHE DICIENDO:

6 – “HAZ QUE SE PRESENTE LA TRIBU DE LEVI, Y PONLA DELANTE DE AHARON, EL (SUMO) SACERDOTE, PARA QUE SE PONGAN A SU SERVICIO.

6 – HAZ QUE SE PRESENTE LA TRIBU DE LEVI. El cap. VIII, 10 trata de “hacer que se acerquen los Levitas” para su preparación física a sus altas funciones, mientras que aquí parece que el texto trata más bien del acercamiento espiritual. En efecto, la custodia del Santuario no sólo comprendía el cuidado de todos los utensilios de la Tienda de Reunión y del servicio del Tabernáculo, sino que también se relacionaba a los cantos con los cuales los Levitas “acompañaban” {levayáh} el servicio de los sacrificios de los Cohaním. Esta era una de las más nobles atribuciones de los Levitas por las cuales ellos debían encontrarse dentro de una completa armonía delante de Aharón, el pontífice, y delante de sus hijos.

7 – ELLOS SE ENCARGARAN DE TODO CUANTO SEA NECESARIO PARA EL Y PARA TODA LA ASAMBLEA ANTE LA TIENDA DE REUNION, HACIENDO ASI EL SERVICIO DEL TABERNACULO.

7 – HACIENDO ASI EL SERVICIO DEL TABERNACULO. Moshé nombra ocho “custodios” entre los Cohaním y los Levitas, quienes se dividían el trabajo semana por semana. Pero el Profeta Shemuel y el Rey David instituyeron un nuevo orden y repartieron sus funciones en veinticuatro custodios. Sin embargo, a partir del momento en que los Levitas entraron a Israel y no tuvieron más la función de llevar los utensilios de la Tienda de Reunión, la edad de cincuenta años deja entonces de constituir la edad límite de su tiempo de servicio: en lo sucesivo, en cuanto a lo que concierne a los cánticos, la extinción de la voz marcaba el final de su vocación, lo cual no impedía que continuaran en el servicio de cierre de las puertas.

8 – Y TENDRÁN LA CUSTODIA DE TODOS LOS UTENSILIOS DE LA TIENDA DE REUNION Y CUANTO NECESITEN LOS HIJOS DE ISRAEL EN EL SERVICIO DEL TABERNACULO.

9 – DARÁS, PUES, LOS LEVITAS A AHARON Y A SUS HIJOS; ELLOS LE SON ENTERAMENTE CEDIDOS DE ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL.

10- A AHARON Y A SUS HIJOS ENCOMENDARAS LAS FUNCIONES DE SU SACERDOCIO; Y EL EXTRAÑO QUE SE ACERCARE AL SANTUARIO SERA MUERTO”.

11 – Y HABLO ADONAI A MOSHE, DICIENDO:

12 – “YO HE TOMADO DE EN MEDIO DE ISRAEL A LOS LEVITAS EN LUGAR DE TODO PRIMOGENITO, PRIMICIA DEL SENO MATERNO ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL; Y SERAN MIOS LOS LEVITAS.

13 – PORQUE TODOS LOS PRIMOGENITOS SON MIOS: PUES EL DIA QUE MATE A TODOS LOS PRIMOGENITOS EN LA TIERRA DE EGIPTO, SANTIFIQUE PARA MI A TODOS LOS PRIMOGENITOS DE ISRAEL, TANTO DE HOMBRES COMO DE ANIMALES; MIOS SON. YO SOY ADONAI”.

13 – PORQUE TODOS LOS PRIMOGENITOS SON MIOS. Rashí explica: “Yo he adquirido a los Levitas en lugar de los primogénitos; aunque el servicio incumbía a los primogénitos, ellos se volvieron ineptos por haber caído en el pecado del becerro de oro, y los Levitas, que no se habían entregado a la idolatría, fueron elegidos en su lugar”. Los primogénitos fueron descalificados para el servicio del Tabernáculo, pero conservaron no obstante la santidad — {kedusháh} – que está en ellos; esta especie de santidad, que se extiende incluso al animal [propiedad] de un judío, lleva consecuencias que están claramente definidas en el capítulo XVIII, 14-17; los motivos fueron expuestos en el Exo. XIII, 2-12.

14 – Y ADONAI HABLO A MOSHE EN EL DESIERTO DEL SINAI, DICIENDO:

14 – EN EL DESIERTO DEL SINAI. Muchas son las locuciones que la Toráh emplea para expresar la intensidad de la satisfacción que deriva el Eterno de la Tribu de los Levitas. En el versículo 12 que comienza con las palabras {vaaní hiné… y yo he aquí} esta fórmula indica el goce obtenido por el Eterno al tomar para Sí la Tribu de los Levitas (ver XVIII, 8); después las familias de los Levitas son censadas y presentadas una por una, otra señal más de satisfacción: la cuenta de los hijos de Israel, dentro de la cual ellos no se encontraban incluidos en forma global, es abierta otra vez aquí, en forma especial para la Tribu de Leví y sus familias. Esta cuenta es iniciada con las palabras “El Eterno habla a Moshé en el desierto del Sinái diciendo …” mientras que al principio de la Sidrá había sido indicada, además de “en el desierto del Sinái”, “dentro de la Tienda de Reunión,” lo que quería decir que había para los hijos de Israel el mérito de la Tienda de Reunión: es decir, que para los Levitas, su propio mérito era suficiente, el cual permaneció igual al principio del trayecto en “el desierto del Sinái,” en el presente y por siempre (Medrashím).

15 – “CUENTA A LOS HIJOS DE LEVI SEGUN SUS LINAJES Y FAMILIAS. HAZ EL CENSO DE TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA”.

15 – TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA. En busca de las razones por las cuales todos los varones desde la edad de un mes en adelante serán empadronados, el Medrásh indica en primer lugar el gran goce que el Eterno obtiene al contar esta Tribu. Los Levitas eran adoptados para cantar los cánticos delante de los Cohaním desde la más tierna edad: “El hijo no puede penetrar en el Templo hasta el momento en que los Levitas entonen sus cánticos” (‘Arajín 13b). Rashí explica por su parte: “Rabí Yehudáh Ben Rabí Shalóm dice: “En esta Tribu se tiene la costumbre de ser empadronado desde el nacimiento, como está dicho: “… ella dio a luz a Leví en Egipto” (Núm. XXVI, 59); a su entrada, a las puertas de Egipto, ella le dio a luz, y ella fue contada entre las 70 personas que fueron a Egipto con Ya'akóv; ahora bien, cuando uno hace la cuenta, no se llega más que a 69, y ella fue la que completó el número (Tanj.)”. El Medrásh agrega esta explicación: A su regreso del exilio en Babilonia, los Levitas no tenían los 24 custodios previstos, sino sólo 23; a fin de completar el número, contaron entre ellos a Bigwai, aunque él estaba todavía dentro del seno materno (Ezrá II, 2).

16 – MOSHE, PUES, HIZO EL CENSO, SEGUN LA ORDEN DE ADONAI.

17 – Y ESTOS FUERON LOS HIJOS DE LEVI POR SUS NOMBRES: GUERSHOM, KEHAT Y MERARI.

18 – Y ESTOS SON LOS NOMBRES DE LOS HIJOS DE GUERSHOM, POR SUS FAMILIAS: LIVNI Y SHIMI'L

19 – Y LOS HIJOS DE KEHAT, POR SUS FAMILIAS, ‘AMRAM E ISHAR, JEVRON Y ‘UZIEL.

20 – Y LOS HIJOS DE MERARI POR SUS FAMILIAS, MAJLI Y MUSHI ESTAS SON LAS FAMILIAS DE LOS LEVITAS POR SUS CASAS PATERNAS.

21 – DE GUERSHOM FUERON LA FAMILIA DE LOS LIVNITAS, Y LA FAMILIA DE LOS SHIMI'ITAS. ESTAS SON LAS FAMILIAS DE LOS GUERSHOMITAS.

22 – LOS CONTADOS DE ELLOS EN EL CENSO DE TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA FUERON SIETE MIL QUINIENTOS.

22 – LOS CONTADOS DE ELLOS. Las tres familias descendientes de Leví, Guershóm, Kehát y Merarí, tuvieron en conjunto ocho hijos: Guershóm, dos; Kehát, cuatro; Merarí, dos. Es con ellos que Moshé forma las ocho guardias. Sin embargo, nosotros leemos en la Sidrá Pínjas que Guershóm no tenía por hijo más que a Livni; el otro, Shim'í, había muerto con sus descendientes durante la guerra civil que estalló entre los Judíos, después del fallecimiento de Aharón, cuando el regreso hacia Egipto. Esa es la razón por la cual la Toráh subraya {pekudehém} al emplearlo dos veces. Uno podría hacer la misma observación respecto a los hijos de Kehát, quien también perdió parte de su familia en esta guerra; pero el término {pekudehém} no se emplea en absoluto en relación a ellos. En cuanto a los hijos de Merarí, ninguno de cuya familia desapareció del todo, no está escrito para ellos {pekudehém} más que una sola vez.

23 – LA FAMILIAS DE LOS GUERSHOMITAS ACAMPARAN DETRÁS DEL TABERNÁCULO, A LA PARTE DEL OESTE.

24 – Y EL PRINCIPE DEL LINAJE DE LOS GUERSHOMITAS ERA ELIASAF, HIJO DE DE'UEL.

25 – Y EL CARGO DE LOS HIJOS DE GUERSHOM, EN CUANTO A LA TIENDA DE REUNION, SERA EL TABERNÁCULO Y LA TIENDA, SU CUBIERTA Y LA CORTINA DE LA ENTRADA DEL ATRIO.

26 – Y LAS COLGADURAS DEL ATRIO, Y LA CORTINA DE LA ENTRADA DEL ATRIO QUE ESTA ALREDEDOR DEL TABERNACULO Y DEL ALTAR, JUNTAMENTE CON SUS CUERDAS (DEL TABERNÁCULO) PARA TODO SU SERVICIO.

27 – Y DE KEHAT PROCEDEN LOS LINAJES DE LOS ‘AMRAMITAS, LOS ISHARITAS, LOS JEVRONITAS, Y LOS ‘UZIELITAS. ESTAS SON LOS LINAJES DE LOS KEHATITAS.

28 – EL CENSO DE TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA DIO OCHO MIL SEISCIENTOS, ADSCRITOS AL SERVICIO DEL SANTUARIO.

28 – EL CENSO DE TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA. El orden de la frase da a entender que incluso los niños de un mes de edad estaban a cargo de la custodia del Santuario: la determinación de esta función no es aquí citada más que para la familia de Kehát, pero en realidad la custodia del Santuario era ejercida por los hombres recién a partir de la edad de treinta años. De hecho, el Arca Santa era particularmente peligrosa para los hijos de Kehát, porque hacía morir a quienes se le acercaban demasiado, o por lo menos, les acortaba sus días. Y a pesar de eso, los Kehatítas rodearon al Arca Santa por afecto; también la Toráh les rinde homenaje como si ellos hubieran guardado el Santuario durante toda su vida, tal como lo explica el Tanáj respecto al Kehatíta Shemuel, del cual dice: “Shemuel juzgó a Israel todos los días de su vida; ” ahora bien, es evidente que él no juzgó a Israel durante sus años de infancia (I Sam. VII, 15 Medrásh).

29 – LAS FAMILIAS DE LOS HIJOS DE KEHAT ACAMPARAN AL COSTADO DEL TABERNACULO, A LA PARTE DEL MEDIODIA.

30 – Y EL PRINCIPE DE LOS LINAJES DE LAS FAMILIAS DE LOS KEHATITAS SERA ELISAFAN, HIJO DE ‘UZIEL.

31- Y AL CARGO DE ELLOS ESTARÁN EL ARCA, LA MESA, EL CANDELABRO, LOS ALTARES, LOS UTENSILIOS SAGRADOS DE SU SERVICIO Y EL VELO CON TODO LO PERTENECIENTE A SU SERVICIO.

32 – Y EL JEFE SUPREMO DE LOS LEVITAS ERA EL'AZAR, HIJO DE AHARON, EL SUMO SACERDOTE, A QUIEN CORRESPONDIA LA SUPERINTENDENCIA DE TODOS LOS ADSCRITOS AL SERVICIO DEL SANTUARIO.

32 – Y EL JEFE SUPREMO DE LOS LEVITAS ERA EL'AZAR, HIJO DE AHARON. ¿Y por qué no se cita a Itamar, hijo de Aharón, que era el jefe general de la guardia de los hijos de Guershóm y de Merarí, tal como El'azár lo era para los hijos de Kehát? Itamar no tenía por costumbre ayudar a los hijos de Guershóm y de Merarí dentro de sus funciones, mientras que El'azár compartía el trabajo de los hijos de Kehát llevando el aceite en la mano derecha y el incienso en la mano izquierda (Núm. IV, 16).

33 – DE MERARI PROCEDEN LOS LINAJES DE LOS MAJLITAS Y LOS MUSHITAS: ESTAS SON LOS LINAJES DE MERARI

34 – LOS CONTADOS DE ELLOS CONFORME AL CENSO DE TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA FUERON SEIS MIL DOSCIENTOS.

35 – Y EL PRINCIPE DE LOS LINAJES DE MERARI ERA TZURIEL, HIJO DE AVIJAIL. ESTOS ACAMPARAN AL LADO NORTE DEL TABERNACULO.

36 – Y AL CARGO ESPECIAL DE LOS HIJOS DE MERARI ESTABAN LOS TABLONES DEL TABERNACULO Y SUS TRAVESAÑOS, SUS COLUMNAS Y SUS BASAS, Y TODOS SUS UTENSILIOS CON TODO LO PERTENECIENTE A SU SERVICIO.

37 – Y LAS COLUMNAS DE ALREDEDOR DEL ATRIO CON SUS BASAS, SUS ESTACAS, Y SUS CUERDAS.

38 – Y LOS ACAMPADOS AL FRENTE DEL TABERNACULO, A LA PARTE DEL ORIENTE — DELANTE DE LA TIENDA DE REUNION — HACIA DONDE SE LEVANTA EL SOL, SERÁN MOSHE Y AHARON Y LOS HIJOS DE ESTE, CUSTODIOS AL CUIDADO DEL SANTUARIO POR LOS HIJOS DE ISRAEL; Y EL EXTRAÑO QUE SE ACERCARE SERA MUERTO.

38 – Y LOS ACAMPADOS AL FRENTE DEL TABERNACULO, A LA PARTE DEL ORIENTE. Rabí Yoséf decía: “Nosotros encontramos numerosos sitios donde el hombre puede acampar delante de Dios. Allá donde los arrepentidos acampen, no le es posible a ningún justo acampar: pues su corazón está siempre dirigido hacia Dios”. Aquellos que son los mensajeros del Eterno acampan en Su atrio, como está escrito: “Bienaventurado aquél a quien eliges para estar cerca de Ti, habitando en Tu atrio”. (Salm. LXV, 5). Aquellos que luchen durante su vida contra su pasión ofrecen a Dios el sacrificio de su existencia: en el mundo futuro “ellos residirán en las mejores salas de Tu casa, en el Santuario de Tu Palacio”. No hay sitio en la {azaráh}, en la sala interior del Templo, más que únicamente para los reyes de la casa de David. Y finalmente, aquellos que tengan el derecho de acampar al Este, frente al Tabernáculo, delante de la Tienda de Reunión, en el levante, serán Moshé y Aharón y sus hijos, encargados de la custodia del Santuario para la salvación de los hijos de Israel (Zóhar).

Y EL EXTRAÑO QUE SE ACERCARE SERA MUERTO. Ver Com. IV, 19.

39 – LOS LEVITAS QUE MOSHE Y AHARON ENUMERARON POR ORDEN DE ADONAI FUERON, CONTANDO DE TODOS LOS LINAJES LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA, VEINTIDOS MIL.

39 – TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA, FUERON VEINTIDOS MIL. Si se hace la suma de los hijos de Guershóm (7.500), de Kehát (8.600) y de Merad (6.200), se encuentra, sin embargo, un total exacto de veintidós mil trescientos. Najmánides se pregunta cómo puede ser que esta Tribu bien amada de Dios sea inferior en número a la más pequeña Tribu de Israel, la Tribu de Menashéh, a la cual el censo le da el número de treinta y dos mil doscientas personas. Y él responde que eso proviene de la persecución egipcia, que no se ejercía contra la Tribu de Leví, la cual en consecuencia no se benefició con la bendición celeste de enriquecimiento numérico (ver a este propósito nuestro Com. Exo. V,4). Otra razón dada, y de la cual el Medrásh habla aquí en detalle, es la proximidad de los objetos sagrados del Tabernáculo, que tenían el efecto de hacer perecer a aquellos que se le acercaban; pero esta razón no podrá ser invocada puesto que el servicio del Tabernáculo acababa de comenzar en ese entonces, de modo que la inferioridad numérica ya existía anteriormente. La verdadera razón es la “cólera del anciano”, es decir la sanción que pronunció Ya'akóv antes de su muerte yendo al encuentro de Leví (Gén. XLIX,5) y que tuvo por consecuencia que el crecimiento de este último no pasara jamás una cierta medida. “Rabénu Chayím Ben ‘Attar, sin embargo, discute este motivo puesto que la sanción de Ya'akóv no contenía nada que pudiese hacer alusión al crecimiento de la posteridad de los Levitas; además, leemos en las Crónicas I (XXIII, 3) que los Levitas de treinta años de edad y más llegaban al número de treinta y ocho mil hombres, lo cual demuestra que ellos llegaban a sobrepasar en número a otras Tribus. Cabe, antes bien, considerar que ‘Amram se había separado de su mujer en Egipto, porque él temía las consecuencias de la orden del Faraón dirigida a ahogar a todos los niños recién nacidos: este temor era más fuerte entre los Levitas, considerando que ellos estaban librados de los trabajos y les interesaba conservar a sus hijos con vida. Este argumento explica que el número de los Levitas no hubiese crecido en Egipto más que en un plan reducido y que no se hubiera desarrollado verdaderamente sino hasta más tarde. La inferioridad numérica de los Levitas tuvo una enfadosa consecuencia en el momento del retorno de los Judíos de Babilonia: Ezrá cuenta que él pasó revista al Pueblo y a los Sacerdotes sin allí encontrar Levitas; ellos habían desaparecido debido a su pequeño número. (De hecho, ellos demostraron indiferencia en el momento del retorno de Babilonia y como sanción, fueron privados de {ma'asér rishón… primer diezmo}; Cf. Kidushín 69b).

Pero el Medrásh prosigue diciendo, que aquí en este mundo ellos deben perecer por haber contemplado a Dios desde demasiado cerca, tal como está escrito: “El hombre no Me puede ver y permanecer con vida” (Exo. XXXIII, 20). En el futuro, sin embargo, aunque El restablecerá su Shejináh en Tziyón, el Eterno manifestará Su Gloria a los ojos de los hombres, como está dicho: “todos los ojos Le verán regresar a Tziyón” (Yeshayáhu LII, 8). Lo que es más; ellos señalarán a Dios con el dedo, como dice el Salmista: “Dios es nuestro Dios para la Eternidad; es El quien nos guía hasta más allá de la muerte: {hu yenahagénu ‘al mút}”. (Tanjumáh 17).

TODOS LOS VARONES DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA. Independientemente de las consideraciones arriba mencionadas, queda por constatar, que veintidós mil es el número mínimo necesario para la manifestación de la Shejináh sobre la tierra; es por así decirlo “la guardia privada” del Eterno, como anteriormente su legión celeste le rodeaba cuando El apareció en el Monte Sinái. Rashí lo señala en su Com. Núm. X, 36; “ello nos enseña que la Shejináh no se manifiesta sobre Israel más que para, al menos veintidós mil; ” esa es la razón por lo cual la cuenta de los Levitas es presentada aquí en una cifra redonda. Y hubo siempre justo veintidós mil entre aquellos que no adoraron al “becerro de oro”, y que recibieron el privilegio de ser el “soporte” de la idea de Dios en Israel.

40 – ENTONCES ADONAI DIJO A MOSHE: “HAZ EL CENSO DE TODOS LOS PRIMOGENITOS DE ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL, DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA, CONTANDOLOS POR SUS NOMBRES.

40 – HAZ EL CENSO DE TODOS LOS VARONES PRIMOGÉNITOS. Mientras que para el censo de la Tribu de los Levitas encontramos siempre {‘al pí Adonái… por orden de Dios), no sucede así en el caso de los primogénitos. En cuanto a los Levitas, Dios había ayudado a Moshé al declarar: “hay aquí dentro de esta Tienda, tantos y tantos niños”; pues El quería atraer a los Levitas y a sus hijos. En cuanto a los primogénitos de entre los hijos de Israel que Le habían vuelto la espalda, en ocasión del pecado del “becerro de oro”, El quería alejarles.

41 – TOMARAS PARA MI SERVICIO A LOS LEVITAS, EN LUGAR DE TODOS LOS PRIMOGENITOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL; Y EL GANADO DE LOS LEVITAS, EN LUGAR DE TODOS LOS PRIMOGENITOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL.

41 – TOMARAS PARA MI SERVICIO A LOS LEVITAS, EN LUGAR DE TODOS LOS PRIMOGENITOS. El Medrásh explica la razón por la cual los primogénitos, no sólo ceden el lugar a los Levitas, sino que también deben ser redimidos por estos, quienes se benefician con ello. Los Sabios comparan esto a la historia de un banquero, en cuya contabilidad se produjo un error; el rey, al enterarse de ello, dio orden a su intendente de relevar al banquero de sus funciones y de reemplazarle por otro; pero se descubre más adelante que el error del primer banquero fue cometido en detrimento de un cliente; ahora bien, ¿a quién corresponde pagar? ¿No corresponde acaso al primer banquero, reembolsar a su sucesor? Así también es con los primogénitos: indignos de continuar su servicio, por haberse conducido mal por el pecado del becerro de oro, ellos fueron obligados a pagar una indemnización para salvarse de la pena de muerte a la que se habían expuesto; y es a Aharón y a sus hijos a quienes corresponde cobrar estos derechos.

EN LUGAR DE TODOS LOS PRIMOGENITOS. “A fin de que sólo se dedicaran al servicio de Dios, los primogénitos no tenían patrimonio. Ahora bien, al tomar los Levitas su lugar, fueron ellos quienes se encontraron privados de patrimonio; pero se les asignaron los diezmos. Esa es la razón por la cual los primogénitos recibieron doble herencia, la suya propia y la que le había sido retirada a los Levitas”. 

42 – MOSHE, HIZO EL CENSO DE TODOS LOS PRIMOGENITOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL, SEGUN LA ORDEN QUE LE HABIA DADO ADONAI.

43 – TODOS LOS PRIMOGENITOS VARONES, CONTADOS POR SU NOMBRES, DE UN MES (DE EDAD) PARA ARRIBA, FUERON VEINTIDOS MIL DOSCIENTOS SETENTA Y TRES.

43 – VEINTIDOS MIL DOSCIENTOS SETENTA Y TRES. Ver Com. Exo. I, 7.

44 – ENTONCES ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO:

45 – “TOMA A LOS LEVITAS EN LUGAR DE TODOS LOS PRIMOGENITOS DE ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL, Y EL GANADO DE LOS LEVITAS EN LUGAR DE LOS PRIMOGENITOS DE SUS GANADOS. LOS LEVITAS SON MIOS. YO SOY ADONAL

45 – LOS LEVITAS SON MIOS. La palabra (vehayú… y serán] significa que ellos siempre continuarán siendo de Dios. Tal fue su destino histórico, sin privar no obstante, a los primogénitos de santidad, como está dicho (yésh pekidáh al-bejorót}. Esto explica la obligación del tributo, sin el cual ellos habrían estado obligados a mantener su existencia en beneficio del Eterno solo.

46 – PARA EL RESCATE DE LOS DOSCIENTOS SETENTA Y TRES PRIMOGENITOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL QUE SOBREPASAN EL NUMERO DE LOS LEVITAS.

46 – PARA EL RESCATE DE LOS DOSCIENTOS SETENTA Y TRES… Un oficial pregunta un día a Rabí Yojanán Ben Zacái: “¿Vuestro Maestro Moshé, era él ladrón o no sabía contar? La cuenta detallada de los Levitas da, en efecto veintidós mil trescientas almas, mientras que la de los primogénitos era de veintidós mil doscientas setenta y tres: había entonces un excedente de veintisiete Levitas en relación a los primogénitos. Pero ocurre que el número de Levitas incluía trescientos primogénitos; ahora bien, un primogénito no puede rescatar a otro; además esos trescientos no figuran en forma definitiva en la cuenta de los Levitas, quienes encuentran entonces frente a ellos un excedente de doscientos setenta y tres primogénitos. Para rescatarles de una forma, acorde con la justicia, Moshé tiene que utilizar el procedimiento que describe Rashí en el versículo 50.

47 – TOMARAS CINCO SICLOS POR CABEZA; SEGUN EL SICLO DEL SANTUARIO QUE ES DE VEINTE GUERAS.

47 – TOMARAS CINCO SICLOS POR CABEZA, SEGUN EL SICLO DEL SANTUARIO QUE ES DE VEINTE GUERAS. “Era el precio de la venta de Yoséf, veinte piezas de plata, pues él era el primogénito de Raquel”. Es el precio del rescate de los primogénitos Israelitas, como todavía en nuestros días. Y si tú preguntas, dicen los Bá'al Ha-Tosafót, ¿por qué los Levitas no rescatan en lo sucesivo a sus primogénitos como los simples Israelitas? Uno puede responder: es cierto que todo descendiente de Levita es Levita, mientras que un primogénito Israelita no es por fuerza un descendiente de primogénito, sino simplemente de padres Israelitas, y que no se puede identificar de entre ellos a los que son descendientes de los primogénitos Israelitas de la época. Sin embargo, en la Guemará Bejorót 4a, se cita una conclusión a fortiori: si la santidad de los Levitas era tal que ella había contribuido a elevar la santidad de los Israelitas en el desierto, ¿cabe pensar que ella no haya elevado la de los Levitas?

48 – Y DARAS A AHARON Y A SUS HIJOS EL DINERO COMO RESCATE DE LOS QUE EXCEDEN (DEL NUMERO) DE LOS LEVITAS.

49 – MOSHE TOMO EL DINERO DEL RESCATE, DE LOS QUE RESULTARON DEMÁS DE LOS REDIMIDOS POR LOS LEVITAS.

50 – DE PARTE DE LOS PRIMOGENITOS DE LOS HIJOS DE ISRAEL TOMO EL DINERO, MIL TRESCIENTOS SESENTA Y CINCO SICLOS, EN SICLOS DEL SANTUARIO.

51 – Y MOSHE DIO EL DINERO DE LOS QUE FUERON REDIMIDOS A AHARON Y A SUS HIJOS, POR ORDEN DE ADONAI; COMO HABIA MANDADO ADONAI A MOSHE.

51 – COMO HABIA MANDADO ADONAI A MOSHE. Y no para beneficiar a Aharón y a sus hijos con el monto de los rescates.

CAPITULO IV

1 – ADONAI HABLO A MOSHE Y A AHARON, DICIENDO:

2 – “HACED EL CENSO DE LOS HIJOS DE KEHAT, DE ENTRE LOS HIJOS DE LEVI, SEGUN SUS FAMILIAS Y LINAJES.

2 – HACED EL CENSO DE LOS HIJOS DE KEHAT. Los hijos de Leví son enumerados, no de acuerdo a su edad, sino de acuerdo a sus méritos: primero Kehát, el más piadoso, luego Guershóm, el primogénito y finalmente Merad. Los Aharonitas estaban encargados de la guardia del interior (shemirát mibáyit}, los Levitas dé la del exterior (mibajútz). Además, el servicio de los Aharonitas exigía el silencio, puesto que ellos se encontraban en el interior de la Casa Divina, mientras que los Levitas, con sus cantos y sus himnos, servían en voz alta, tal como lo ha sido descrito en los Com. Lev. X, 9.

3 – DESDE LOS TREINTA AÑOS (DE EDAD) PARA ARRIBA, HASTA LOS CINCUENTA AÑOS, TODOS LOS QUE HAN DE PRESTAR SERVICIO O CUMPLIR ALGUNA FUNCION EN LA TIENDA DE REUNION.

4 – ESTOS SERÁN LOS SERVICIOS DE LOS HIJOS DE KEHAT EN LA TIENDA DE REUNION, A SABER, LO RELATIVO A LAS COSAS MAS SANTAS.

5 – SIEMPRE QUE SE HUBIERE DE LEVANTAR EL CAMPAMENTO, ENTRARAN AHARON Y SUS HIJOS A BAJAR EL VELO Y CUBRIRÁN CON EL, EL ARCA DEL TESTIMONIO.

5 – ENTRARAN AHARON Y SUS HIJOS. Correspondía a Aharón y a sus hijos la tarea de revestir con coberturas los utensilios sagrados y luego entregarlos solamente a los Levitas para su transporte. A ellos la de retirar el velo protector para cubrir el Arca del Testimonio: “ellos pondrán encima una cubierta de piel de tájash, extenderán por encima un paño todo de color azul y luego colocarán sus varas”. Los otros utensilios sagrados, la Mesa de Proposición, el Candelabro, los Altares de oro y de cobre, serán todos envueltos con un paño color púrpura o azul, y por encima, con una cubierta de piel de tájash. El Arca del Testimonio era entonces el único objeto a tener encima la piel de tajash, un paño enteramente azul; ella reflejaba así el {kissé ha-Kavód… Trono Celestial}, rodeado de azul celeste. Ver Com. VII, 9.

6 – LUEGO PONDRÁN ENCIMA UNA CUBIERTA DE PIEL DE TAJASH, Y EXTENDERÁN POR ENCIMA DE ELLA UN PAÑO TODO DE COLOR AZUL CELESTE, Y COLOCARAN SUS VARAS.

7 – Y SOBRE LA MESA (PARA EL PAN) DE LA PROPOSICION EXTENDERAN UN PAÑO DE COLOR AZUL CELESTE, Y PONDRÁN ENCIMA LOS PLATOS, LAS CUCHARAS, LAS PATERAS, Y LAS BANDEJAS PARA HACER LAS LIBACIONES; EL PAN PERPETUO (EL PAN DE LA PROPOSICION) ESTARÁ SOBRE ELLA.

8 – LUEGO EXTENDERÁN ENCIMA UN PAÑO COLOR CARMESI, Y ENVOLVERÁN ESTE CON UNA CUBIERTA DE PIEL DE TAJASH, Y COLOCARAN SUS VARAS.

9 – Y TOMARAN UN PAÑO DE COLOR AZUL CELESTE, Y CUBRIRÁN EL CANDELABRO DEL ENCENDIDO CON SUS LAMPARAS, SUS DESPABILADERAS, SUS PLATILLOS, Y TODOS LOS UTENSILIOS PARA EL ACEITE QUE SE EMPLEA EN SU SERVICIO.

10 – Y CON TODOS SUS UTENSILIOS LOS CUBRIRÁN DE PIEL DE TAJASH Y LO PONDRAN SOBRE UNAS ANGARILLAS.

11 – ASIMISMO SOBRE EL ALTAR DE ORO EXTENDERÁN UN PAÑO DE COLOR AZUL CELESTE Y DESPUES DE CUBRIRLO CON UNA CUBIERTA DE PIEL DE TAJASH LE COLOCARAN SUS VARAS.

12 – Y TOMARAN TODOS LOS UTENSILIOS PARA EL SERVICIO DEL SANTUARIO Y METIENDOLOS EN UN PAÑO COLOR PURPURA LOS CUBRIRÁN CON PIEL DE TAJASH, Y LOS PONDRÁN SOBRE UNAS ANGARILL AS.

13 – Y QUITARAN DEL ALTAR LA; CENIZAS Y EXTENDERÁN SOBRE EL UN PAÑO COLOR PURPURA.

13 – Y EXTENDERÁN SOBRE EL UN PAÑO COLOR PUR-PURA. Rashí dice: “El fuego que descendía del cielo estaba bajo el paño como un león, sentado, durante las marchas, y no lo quemaba porque ponían sobre él una vasija de cobre (Yomá 21)” [para evitar que el envoltorio fuera quemado]. Y la Mesa de Proposición estaba, de igual modo, siempre provista de Pan, tal como está escrito: “tú colocarás sobre esta Mesa el Pan de Proposición delante de Mí”.

14 – Y PONDRÁN ENCIMA DE EL TODOS LOS UTENSILIOS DE SU SERVICIO, A SABER, LOS BRASEROS, LOS TENEDORES, LAS PALETAS, Y LAS BANDEJAS, EN FIN, TODOS LOS UTENSILIOS DEL ALTAR; Y EXTENDERÁN SOBRE EL UNA CUBIERTA DE PIEL DE TAJASH, Y COLOCARAN SUS VARAS.

14 – DE PIEL DE TAJASH. El {tájash} es un animal, que según el Shabbat 28a, sólo existió en la época de Moshé. No se sabe con certeza si corresponde a la categoría {behemáh} o a la categoría (jayáh tehoráh), pero era, en todo caso, un animal puro.

15 – Y CUANDO AHARON Y SUS HIJOS HAYAN ACABADO DE CUBRIR EL SANTUARIO Y TODOS LOS ENSERES DEL SANTUARIO Y SE LEVANTE EL CAMPAMENTO, ENTONCES VENDRAN LOS HIJOS DE KEHAT PARA TRANSPORTARLOS, PERO SIN TOCAR LAS COSAS SANTAS, NO SEA QUE MUERAN. ESTOS OBJETOS CONSTITUIRÁN LA CARGA DE LOS HIJOS DE KEHAT EN LA TIENDA DE REUNION

16 – EL CARGO ESPECIAL DE EL'AZAR, HIJO DE AHARON EL SACERDOTE, SERA EL ACEITE PARA EL ALUMBRADO, EL INCIENSO AROMÁTICO, LA OBLACION PERPETUA, Y EL ACEITE DE LA UNCION; A MAS DE LA SUPERINTENDENCIA DE TODO EL TABERNACULO Y DE TODO LO QUE ESTA EN EL, EN EL SANTUARIO CON SUS ENSERES”.

16 – EL CARGO ESPECIAL DE EL'AZAR, HIJO DE AHARON. Dado que la palabra “llevar” no figura aquí, Rashí supone que la función de El'azár consistía en encargar a los Kehatítas que transportaran ellos mismos los Objetos Sagrados. Pero el Medrásh Rabbá, así como el Talmúd de Jerusalén, afirman que El'azár llevaba, él mismo, el aceite para el alumbrado, el incienso aromático, la oblación perpetua y el aceite de la unción. El lo hacía con el mismo sentimiento que expresaba Shelomó: “No te alabes en presencia del Rey” (Prov. XXV, 6). Pero este fardo era extremadamente pesado; también Najmánides cita al Medrásh Rabbá, asegurando que El'azár tenía igual fuerza que el Patriarca Ya'akóv (Com. Gén. XXIX, 10) lo mismo que Moshé y Aharón.

17 – Y ADONAI HABLO A MOSHE Y A AHARON, DICIENDO:

18 – “TENED CUIDADO DE QUE LOS HIJOS DEL LINAJE DE KEHAT NO SEAN EXTIRPADOS DE EN MEDIO DE LOS LEVITAS.

18- TENED CUIDADO DE QUE LOS HIJOS DEL LINAJE DE KEHAT NO SEAN EXTIRPADOS DE EN MEDIO DE LOS LEVITAS. La familia de Kehát iba a ser la más disminuida (en número) entre los Levitas, aún siendo la más meritoria: de ella salieron Aharón y sus hijos, y este título de gloria siempre les correspondió. Ella estaba encargada de transportar el Arca Santa, y, mientras que los Israelitas caminaban en el desierto normalmente calzados, los Kehatítas andaban descalzos, llevando los Objetos Sagrados sobre sus hombros y no sobre carros, como lo hacían los Guershomitas y los Merarítas: “cuando ellos llevaban el Arca Santa sobre sus hombros, lo hacían llevando el cuerpo frente a frente y la espalda vuelta hacia el exterior”.

Pero el Eterno preveía que Kóraj, hijo menor de Kehát, (Núm. XVI, 1) se rebelaría en contra de Moshé y Aharón. También está escrito aquí: “no extirpéis la descendencia de Kehát” lo que significa que este linaje no debe ser eliminado en su totalidad; sólo los revoltosos pueden serlo, en forma individual. Y Dios ordenó a Moshé, en el momento de la muerte sobrenatural de Kóraj y de su bando, confeccionar “una señal conmemorativa, a fin de que ningún profano, extraño a la Tribu de Aharón, se acercase a hacer humear el incienso delante del Eterno y sufriese la suerte de Kóraj y de su grupo, tal como el Eterno lo había anunciado por intermedio de Moshé para él” (Núm. XVII, 5): “para él” indica que esta suerte excepcional estaba dirigida a él solo (Kóraj), y no a toda su familia (Núm. Rabbá V, 5).

19 – HACED PUES DE MODO QUE TENGAN SEGURA LA VIDA Y NO MUERAN SI SE ACERCAN A LAS COSAS SANTISIMAS. SEAN AHARON Y SUS HIJOS LOS QUE ENTREN PARA ENCARGAR A CADA UNO SU SERVICIO Y SU CARGA.

19 – HACED PUES DE MODO QUE TENGAN SEGURA LA VIDA Y NO MUERAN. El hecho de que el párrafo comience con las palabras: Y el Eterno habló a Moshé “y a Aharón para decir”, es una alusión destinada a poner a los hijos de Kehát en sobre aviso de no entrar en el Santuario con la ligereza con que lo habían hecho los dos hijos de Aharón. Los hijos de Kehát, asustados, dijeron a Moshé: “¿Vamos entonces, nosotros a morir como murieron los hijos de Aharón?” El Eterno dice entonces a Moshé: “yo les he proporcionado un medio de evitar la muerte…” y el texto precisa: “Haced de modo que, etc”. El que sea merecedor de la pena de extirpación, puede eximirse de ella por medio del sufrimiento de cuarenta latigazos (Makót 23a), medio igualmente aplicable a los Kehatítas, sobre quienes pesa la misma amenaza: {al tajrítu}, “¡no les extirpéis!”.

SEAN AHARON Y SUS HIJOS LOS QUE ENTREN PARA ENCARGAR A CADA UNO SU SERVICIO Y SU CARGA. Dos opiniones contradictorias han sido dadas sobre este tema en el Medrásh Núm. Rabbá. Según Rabí El'azár Ben Pedát, la Santidad id Arca era tal que causaba estragos entre sus portadores; por lo que corrían ellos para alejarse de ésta: alguien tomaba la Mesa, otro el Candelabro, aquel los Altares; pero le huían al Arca que parecía mofarseles. Rabí Shemuel, hijo de Rabí Najmán, dice: “¡Jamás en la vida los hijos de Kehát habrían abandonado el Arca para correr por una Mesa o un Candelabro! A pesar del riesgo de ser diezmados, ellos aspiraban a ocuparse del Arca”. Pero si es así, ¿por qué se les pone en guardia? Es porque ellos sabían que aquél que cargase el Arca merecería una gran recompensa; por lo que ellos abandonaban la Mesa, el Candelabro y los Altares, y corrían todos al Arca para ser recompensados; y ellos venían a disputarse, el uno diciendo: “¡yo quiero llevarla aquí!” y el otro: “¡soy yo quien la lleva aquí!” Y de esta manera ellos se conducían irreverentemente (con respecto a los otros Utensilios). Dios dijo a Moshé que tomara una medida en su favor a fin de que ellos no desaparecieran del mundo {al tajrítu}, y que se les dispusiese “su servicio y su carga” de manera que ellos no disputasen entre ellos. Moshé tomó entonces tal medida, pero ellos continuaban disputando, el uno diciendo: “¡soy yo quien va a cargar el Arca! “, y el otro: “¡no, soy yo!” Cada uno de ellos ignoraba lo que seles había asignado y cual era exactamente su carga. Entonces el Eterno dice: “que Aharón y sus hijos intervengan y den a cada uno su carga”, tal como está escrito en nuestro texto: “Sean Aharón y sus hijos los que entren para encargar a cada uno sus respectivas tareas y su carga”.

20 – PERO ELLOS NO HAN DE ENTRAR PARA VER CUANDO CUBRIEREN LAS COSAS SANTAS, NO SEA QUE MUERAN”.

20 – PERO ELLOS NO HAN DE ENTRAR PARA VER CUANDO CUBRIEREN LAS COSAS SANTAS. Para Rashí {bal'a} tiene el sentido de “cubrir” (las Cosas Santas); Rashbám, por el contrario lo interpreta en el sentido de “desmontar” (los Objetos Sagrados). El Talmúd (Sanh. 61b) establece una relación entre este término y la acción de “robar”, y cita la sentencia: quien-quiera que robe un Objeto Sagrado es merecedor de una muerte celestial y los “guardianes” están autorizados a hacerle morir. Aquí {ke-bal'a} se acerca al sentido de “creer” u “obrar con sutileza”. Najmánides nota además que los Levitas no se deben precipitar para ver los Objetos descubiertos y sin tapar; ellos no deben levantar ni siquiera una esquina de la cobertura y correr el riesgo de ver la Shejináh. El Medrásh Núm. Rabbá V, 9 dice también que los Levitas no tienen el derecho de mirar, ni aunque fuese por un instante; así dice respecto a la gente de Bet Shémesh:

“El Eterno castigó a los habitantes de Bet Shémesh por haber mirado dentro del Arca; en dicha población de cincuenta mil hombres, El castigó a setenta de ellos (I Sam. VI, 19). Ellos fueron acusados de haber bromeado o pronunciado palabras ligeras en presencia del Arca Santa. En cuanto a los motivos de esta prohibición, los Comentaristas recuerdan en verdad la Orden Divina de mantenerse apartado del Monte Sinái en el Día de la Revelación. Pero Rabí S.R. Hirsch nos da la siguiente interpretación: “Hemos visto aquí que los Objetos Sagrados debían ser entregados a los hijos de Kehát, únicamente envueltos, a fin de que ellos no tocasen los Objetos en sí; se nos dice ahora que ellos no deben “ver” los Objetos Sagrados en el momento en que son cubiertos. Si no nos equivocamos, esta prohibición significa que los Objetos del Santuario no deben ser para sus portadores más que el objeto de una contemplación puramente espiritual: no son sus ojos sino sus pensamientos los que deben dirigirse hacia estos Objetos. Esta visión espiritual de los Objetos a ellos confiados, constituía el fundamento principal de su función; mirar los Objetos Sagrados con sus ojos carnales en el momento en que se los desenvolvía, habría constituido una profanación”. De acuerdo a él, la contemplación física de los Objetos conlleva un peligro: el Símbolo tomaría entonces el lugar de la idea que el mismo representa, y el que lo mirase podría contentarse con aquello que ve, en lugar de penetrarse de la idea que el Objeto debe despertar en él. Nosotros sabemos, en efecto, que fue en esta falta en la que cayó Israel durante toda la época del Primer Templo. Los Profetas no han cesado jamás de llamar la atención sobre este peligro, sobre el hecho de que el servicio del Templo y los sacrificios, en lugar de ser un medio de acercar al hombre a su Dios y de cumplir Su Voluntad dentro de todos los dominios de la vida, habían llegado a ser un fin en si mismos, como si ellos fuesen el principio mismo del Culto Divino, como si por el sólo hecho de encontrarse dentro del Templo, aquel que ofrecía los sacrificios cumplía la voluntad del Creador. El culto dentro del Santuario, en lugar de incitar a seguir, en todo lugar y a toda hora, la voz trazada por el Eterno, había llegado a ser un corto momento durante el cual el portador de ofrendas tranquilizaba su conciencia. Es a este respecto que el Profeta dice: “Pues ¿qué? ¡Robar, matar, adulterar, perjurar,  quemar incienso a Bá'al y seguir a dioses extraños que no conocéis; y venir luego a Mi presencia en esta Casa, en que se invoca Mi Nombre diciendo: ¡Estamos salvados!… ¡Y luego cometer todas estas abominaciones!” (Yirmiyáhu VII, 9-10). Lo que la Toráh quiere, no es que nosotros miremos los Objetos Sagrados, es que nosotros saciemos nuestros ojos carnales con su brillo y su esplendor. Esta satisfacción espiritual que experimenta aún aquel que los considera con amor y fervor está llena de peligros: “¡Que ellos no entren para mirar las cosas Santas… y que ellos no mueran!”

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