Parashat Shelaj Leja

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Posted on junio 16, 2017

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SHELAJ-LEJA

CAPITULO XIII

1 – Y ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO:

1 – Y ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO: Los episodios de Miriám, de Kóraj y de los exploradores se suceden en el tiempo, pero realmente el de Kóraj precede al de los exploradores. La maledicencia y el castigo de Miriám se ubican en Jatzerót, el día veintidós de Siván del segundo año de la salida de Egipto. En efecto, el día veinte del mes de lyár la columna Divina se apartó de la Tienda de Asignación, e Israel la siguió durante tres días, y el veintidós de Iyár llegaron a {Kivrót ha-Taaváh} donde consumieron las codornices y permanecieron durante un mes (cap. XI, 20). Esto nos lleva al día veintidós del mes de Siván, día de su partida para Jatzerót. Los exploradores no fueron enviados sino el veintinueve de Siván (ya que su viaje duró en total cuarenta días, que terminaron el nueve Av), pero fue desde el desierto de Parán de donde partieron. De manera que los israelitas no descansaron sino siete días en Jatzerót y es durante este lapso cuando se desarrollaron los sucesos concernientes a Miriám y Kóraj (ver Najmánides XVI, 1).

Queda por saber el por qué la Toráh nos relata la revuelta de Kóraj después del episodio de los exploradores. Este no es ciertamente el único lugar en que, no sigue el orden cronológico; Najmánides ha buscado reducir el número de estos casos, pero en el Medrásh, en el Salmo III, Rabí El'azár enseña: “¿Por qué razón la Toráh no sigue el orden cronológico? Porque los hombres podrían entonces resucitar a los muertos y realizar milagros”. No dice el Profeta Yeshayáhu: “¿Y quién como Yo, puede proclamarlo? Que lo declare, y lo aclare delante de Mi, como Yo lo he hecho desde que escogí al pueblo antiguo. Y que declare las cosas que suceden y las que ocurrirán” (XLIV, 7). ¿Pero por qué precisamente en este lugar del relato de los exploradores el orden cronológico no ha sido respetado? Rabí I. ‘Arama parece preferir la explicación siguiente: La Toráh ha relatado el episodio de los exploradores y el de Miriám [seguidos] porque ellos describían un pecado de la misma naturaleza; se trataban ambos casos de maledicencia, incluso si el sujeto era diferente, aquí, se trata de la Tierra Prometida, allá de Moshé. La falta de Kóraj era una completamente distinta: ella introducía en Israel la disensión — inspirada ciertamente por la ambición — y ella constituía de alguna manera una advertencia para el futuro, como ha sido dicho en el Pirké Avót V, 20, sobre {majlóket Kóraj ve-jol ‘adató… la disputa de Kóraj y su congregación}.

2 – “ENVÍA HOMBRES QUE EXPLOREN LA TIERRA DE KENA'AN, LA CUAL VOY A DAR A LOS HIJOS DE ISRAEL; UN HOMBRE DE CADA UNA DE LAS TRIBUS DE SUS PADRES ENVIAREIS, SIENDO CADA UNO PRÍNCIPE EN ELLAS”.

2 – ENVÍA HOMBRES QUE EXPLOREN. Se han propuesto diversas explicaciones para dar la razón del fracaso total de la misión de los exploradores en Kená'an. Si se refiere sencillamente al texto de la Toráh (vers. 32), al Talmúd (Sotáh 34b), y a los Sabios del Medrásh, los exploradores han denigrado al país. Aterrados por el gigantismo de sus habitantes, han reconocido no obstante, las cualidades de la Tierra, la cual efectivamente “manaba leche y miel”, pero han pecado por falta de confianza en el Eterno. No es en presencia de toda la Asamblea del Pueblo el que ellos presentaron su informe maledicente, sino en las tiendas y en privado. De esta manera han descorazonado y desmoralizado a Israel (Najmánides Deut. I, 25). Calumniar al País de Israel se considera como una falta muy grave. Rabí Meír Simjáh de Dunaburg decía frecuentemente: “Mirad la diferencia entre el amor que Dios tiene por el país de Israel, y por aquel a quien El reivindica por Sí mismo. Luego del pecado del “becerro de oro”, Dios ha concedido fácilmente Su perdón a Israel y ha dicho: “¡Ve, conduce al Pueblo!” Pero cuando el Pueblo, luego de la declaración de los exploradores: “este es un país que devora a sus habitantes” ha rehusado ir allí, esta falta izo ha sido perdonada y esta generación ha sido condenada a perecer en el desierto”. Najmánides va, sin embargo, todavía más lejos al tratar de definir el pecado de los exploradores: ¿o habían respondido en lo esencial a las mismas preguntas de Moshé? ¿Su problema no residía en la difícil conciliación del realismo político [la lucha por la conquista del país] con la confianza en Dios? Su exigencia de explorar el país ciertamente no era injustificada, pues era natural que los futuros conquistadores se informaran sobre su itinerario y sobre las debilidades del enemigo que tendrían que enfrentar. Sin duda Egipto no estaba lejos de Kená'an y se conocían bien los detalles con relación a los estados vecinos, pero los judíos que habían vivido como esclavos no estaban al corriente. Los exploradores pensaban que “izo se debe contar con un milagro” (Pes. 64b; Kid. 39a); acaso no afirma el mismo Tanáj: “El caballo es preparado para el día de la batalla, pero la victoria es del Eterno” (Prov. XXI, 31, Rabí Bajyéh). Allí donde ellos se han demostrado culpables es cuando, imbuidos de realismo político, no han intentado elevar la valentía de los hijos de Israel, de insuflarles alegría y entusiasmo colocando su confianza en Dios. Por eso han fallado en su misión. ¿No había también algo de herejía en su propósito? Cuando ellos exclamaron: “¡Busquemos un jefe y regresemos a Egipto!” ¿No daban a entender que allá no había ni Toráh ni Mitzvót a seguir? O era tal vez un caso de idolatría, que era posible expiar si era involuntaria, pero que entrañaba la pena de Karét cuando se perpetraba con todo el conocimiento de causa. (Najmánides Núm. XV, 22). A todas estas consideraciones debemos agregar los rumores que corrían en el campamento acerca de Moshé. Unos días antes Eldád y Medad habían profetizado que Moshé iba a morir y que Yehoshú'a acompañaría a Israel a Kená'an en su lugar. Ahora bien, ellos ya habían alcanzado prácticamente las fronteras y se preguntaban, con razones muy comprensibles, si Yehoshú'a, con su juventud, sería capaz de llevarlos a la lucha contra los poderosos y bien armados enemigos. Todos estos sucesos han alimentado sus reflexiones y sus dudas.

Moshé había también, por su parte, acogido favorablemente la idea de esta misión, pues ya había recibido en varias ocasiones, por medio de discretas alusiones, que iba a morir antes de entrar a Kená'ari. Así, al comienzo de su carrera, Dios le había hecho comprender que él vería la caída del Faraón de Egipto, pero no la de los treinta y un reyes caídos en Kená'an (Ver Rashí sobre Exo. VI,1) Cuando Dios le dice: “Escógeme setenta ancianos a los que les llenaré de tu espíritu”, Moshé sabía que esto significaba que su espíritu se iba a desvanecer lentamente. “Tú que deseaste la muerte en todo momento, con ocasión del “becerro de oro” y ahora la tendrás — ¡y he aquí lo que han dicho Eldád y Medad!” (Zóhar).

Y Dios, que conocía desde antes el curso de los hechos sabía que la generación que había faltado moriría en el desierto, había acogido favorablemente la misión de los exploradores, con el fin de que Moshé desapareciera con ellos. “¿Cómo quieres entrar tú en Kená'an?” le preguntó. “¡Tú eres como el pastor de: rey cuyo rebaño ha sido capturado: si entra al palacio se le reprochará que es la causa de su robo. No entres [tu] tampoco en el palacio del rey!” (Tanj. Núm. XX, 12). Es así como Moshe debió quedarse con su Pueblo, inhumado en el desierto, a la orilla de la Tierra Santa.

El Pensamiento Jasídico tiende a justificar la actitud de los exploradores. Ante sus ojos, la vida que llevaban los judíos en el desierto era ideal. Ellos tenían pan por cantidades que les caía del cielo, agua de la fuente milagrosa de Miriám; sus vestiduras no se gastaban (Rashí, sobre Deut. VIII,4); así de esa manera podían entregarse enteramente al estudio de la Toráh sin la menor necesidad material. En Eretz Israel, por el contrario, tendrían que trabajar y sembrar la tierra. Es por esto que los exploradores querían quedarse en el desierto, desconociendo el verdadero ideal del Judaísmo, que exige trabajar el suelo aplicando las numerosas Mitzvót que ello implicaba, para elevar la Tierra Prometida al grado superior de Tierra Santa. La palabra de orden del Judaísmo se enuncia: {‘ikár Shejináh be-tajtoním}, la Majestad Divina desea esencialmente residir entre los seres humanos.

El Zóhar va aún más lejos y le atribuye a Moshé intenciones todavía más abstractas. Cuando él le preguntaba a los exploradores como último detalle por constatar en su misión “si hay un árbol o no”, {ha-yésh bah ‘etz im áyin}, Moshé sabía perfectamente que había “un árbol” en la Tierra Prometida, pero era en el {‘Etz Ha-jayím} en lo que pensaba. El {‘Etz ha-Jayím} “el árbol de la vida para todos aquellos que lo sostienen” simboliza así la Toráh: él quería saber si la atmósfera en la Tierra Prometida era sana y exenta de toda contaminación que impidiera, como había sido el caso de Egipto, que el pensamiento se elevara hacia Dios. Pero los exploradores no llevaron más que un puñado de uvas pasas, de granadas y de higos. Ante esta respuesta negativa a su expectativa, Moshé renunció a obtener informes sobre la Tierra Santa hasta el día en que, antes de su muerte, Dios se la permitió ver (según Racanati).

ENVIA. Rashí explica: {lejá} a tu iniciativa. ¡Yo no te lo ordeno… si tú lo deseas, envíalos!” Porque los israelitas habían venido a decirle: “¡Quisiéramos enviar algunos hombres adelante!” Moshé había consultado la Majestad Divina, quien le había respondido: “Yo les he afirmado que el país es bueno” como se dice en Exo. III, 17: ¡y, por vida vuestra, Yo les daré la oportunidad de equivocarse, a raíz de recibir [precisamente] el informe de los exploradores, de manera que ellos no heredarán la tierra!” Esta explicación de Rashí es rechazada por Najmánides: según él, Moshé no ha seguido el consejo de la Majestad Divina, la que ha simplemente aprobado con estas palabras su iniciativa, exigiendo, sin embargo — ya que en general dos exploradores eran suficientes para rendir un informe completo de las condiciones de un país enemigo — que cada una de las doce tribus fuera representada, para que la responsabilidad fuera igualmente compartida entre todas. Los argumentos de los hijos de Israel estaban sobre todo inspirados por una carencia de confianza en Dios. Según los Medrashím estos argumentos estaban rodeados de una aparente lógica, por ejemplo: “Hace mucho tiempo que nos encontramos en el desierto; las nubes nos han protegido al frente y en la retaguardia, pero ellas nos abandonarán al llegar a Kená'an; es por esto que queremos saber cómo es el país”. O si no: “Los kena'anítas temen un ataque nuestro y han escondido sus tesoros. Nosotros queremos ir para tratar de encontrar el escondite”. Y también: “¿No nos has dicho que un ídolo que no recibe más sacrificios puede ser utilizado, pero que en caso contrario debe destruirse? Pues bien, queremos saber qué ídolos adoran los kena'anítas y a cuáles ya no les rinden culto”. A todos estos pretextos Dios replicó: “¡Esta no es la primera vez que ellos desconfían de Mis promesas; ya en Egipto Me han avergonzado y esto se ha convertido en costumbre entre ellos! ¡Yo conozco el verdadero motivo de su deseo de enviar a los exploradores. Si tú lo quieres, hazlo, pero no digas que fui Yo quien lo ordenó!”

La palabra de Moshé referida al comienzo del Devarím: “La propuesta me ha complacido” parece integrarse bien a todo este contexto y se comprenden entonces las palabras Divinas: “!Envía tú, por tu propia iniciativa¡” Sin embargo, Moshé ha pronunciado esta palabra en oportunidad de la amonestación que dirigió a Israel, poco antes de morir cuando les dijo unas cuantas verdades en términos nada velados.

Rashí explica, sobre Deut. I, 3, por qué había esperado la víspera de su muerte para emplear tal lenguaje. Se deduce de las explicaciones de Rashí que este consentimiento de Moshé era realmente una desaprobación. “La sugerencia pareció buena a mis ojos, a mis ojos, no a los ojos de Dios”. ¿Si esto le había complacido entonces, por qué Moshé habla en tono de reproche? He aquí una parábola: Un hombre dice a su vecino: “Véndeme este asno” —”De acuerdo” dice el otro —”¿Me dejas probarlo? —”Sí” —”¿En montaña y en planicie?” —”Sí” dice el otro. Como no encuentra ninguna oposición de parte del otro, el comprador se dice: “Seguramente no encontraré nada malo con él”. Enseguida le propone: “Toma tu dinero, no lo voy a probar”. De la misma manera yo (Moshé), he aceptado vuestras palabras en la esperanza de que reconsideraríais vuestra decisión al ver que yo no hacía objeciones, pero vosotros no habéis cambiado de opinión.

SIENDO CADA UNO PRÍNCIPE ENTRE ELLAS. Los jefes “paternales” nombrados al comienzo del libro de Bamidbár (Números) no fueron designados porque era imposible privar a las tribus de su dirección. Se escogieron entonces otros doce representantes de las tribus — salvo la de Leví — como príncipes. Pero ellos, que temían que esta dignidad sólo les fuera dada temporalmente para la travesía del desierto, sintieron aprehensión a la entrada a Kená'an, la cual les quitaría el privilegio. De ahí se explica, dice el Zóhar, su desagravio contra el país de Kená'an.

3 – MOSHE, PUES, LOS ENVIO DESDE EL DESIERTO DE PARAN, POR MANDAMIENTO DE ADONAI: TODOS ELLOS ERAN HOMBRES PRINCIPALES DE LOS HIJOS DE ISRAEL.

3 – TODOS ELLOS ERAN HOMBRES PRINCIPALES DE LOS HIJOS DE ISRAEL. La repetición de {veéle shemotám… y estos son sus nombres}, cuando en el versículo 16 se lee {éle shemót ha-anashím… estos son los nombres de los hombres}, hace decir a Rabí Yisják (Sotáh 34b): “Sabemos por la Tradición de nuestros padres que los exploradores fueron nombrados de acuerdo por su acción, pero no conocemos sino la explicación del nombre de {Setúr Ben Alijaél}, que significa: Porque él ha deformado las palabras del Eterno, se ha debilitado él mismo. Rábí Yojanán dice: Ahora podemos explicar el nombre de {Najví Ben Vof-sí}: porque él ha ocultado las palabras de Dios, ha transgredido Su voluntad. Sin embargo, el Medrásh Tanj. en la Sidrá de {ha-Azínu) interpreta los nombres de todos los delegados.

Todos eran {anashím… hombres) Rashí observa que esta palabra designa siempre en la Toráh a personas de consideración y que en aquel momento los exploradores eran todavía gente importante, gente buena. El Medrásh Rabbá agrega que no es sino al final de los cuarenta días cuando ellos flaquearon y arrastraron consigo a los hijos de Israel, como él lo dijo: “Esta es una generación versátil [variable]” (Deut. XXXII, 20). Ver Com. vers. 26.

4 – Y ESTOS SON SUS NOMBRES: DE LA TRIBU DE REUVEN, SHAMU'A, HIJO DE ZAKKUR.

5 – DE LA TRIBU DE SHIM'ON, SHAFAT, HIJO DE JORI.

6 – DE LA TRIBU DE YEHUDAH, KALEV, HIJO DE YEFUNE.

6 – DE LA TRIBU DE YEHUDAH, KALEV, HIJO DE YEFUNE. La enumeración de los jefes de tribus se hace aquí sin orden ni principio (Najmánides). El Medrásh Rabbá hace resaltar, sin embargo, que el versículo siguiente (Salm. LXXVI, 6) se refiere a Moshé y Aharón: “Fueron despojados los de corazón valiente, durmieron Su sueño, y no hallaron sus propias manos todos los hombres fuertes”. Moshé y Aharón, efectivamente, quedaron aturdidos al retorno de los exploradores, hasta el momento en que Kalév les impuso silencio y les hizo escuchar la voz de la razón.

7 – DE LA TRIBU DE YISAJAR, YIG'AL, HIJO DE YOSEF.

8 – DE LA TRIBU DE EFRAYIM, HOSHE'A, HIJO DE NUN.

9 – DE LA TRIBU DE BINYAMIN, PALTI, HIJO DE RAFU.

10 – DE LA TRIBU DE ZEBULUN, GADIEL, HIJO DE SODI.

11 – DE LA TRIBU DE YOSEF, ES DECIR, DE MENASHEH, GADDI, HIJO DE SUSL

11 – DE LA TRIBU DE YOSEF, ES DECIR, DE MENASHEH, GADDI, HIJO DE SUSL. Aunque a Yoséf se le nombra en general como padre de las dos tribus, Efrayím y Menashéh, aquí no se cita sino por la segunda. Es que Yoséf también había maltratado a sus hermanos y los había acusado antes, en Egipto, como (espías) exploradores (Cf. Gén. XXXVII,2): no convenía por lo tanto recordar su nombre a propósito de la tribu de Efrayím, cuyo delegado era Yehoshú'a.

12 – DE LA TRIBU DE DAN, ‘AMIEL, HIJO DE GEMALI.

13 – DE LA TRIBU DE ASHER, SETHUR, HIJO DE MIJAEL.

14 – DE LA TRIBU DE NAFTALI, NAJBI; HIJO DE VOF-SI.

15 – DE LA TRIBU DE GAD, GEUEL, HIJO DE MAJI.

16 – ESTOS SON LOS NOMBRES DE LOS VARONES QUE ENVIO MOSHE A EXPLORAR LA TIERRA; Y MOSHE PUSO A HOSHE'A, HIJO DE NUN, EL NOMBRE DE YEHOSHU'A.

16 – Y MOSHE PUSO A HOSHE'A, HIJO DE NUN, EL NOMBRE DE YEHOSHU'A. Ver Com. Gén. XVII, 15 y Exo. XVII, 9. El Targúm Yonatán traduce: “Cuando Moshé vio la modestia de Hoshé'a, lo llamó Yehoshú'a”. Sin duda, Moshé temía que su gran timidez le impidiera oponerse a los demás exploradores; he aquí por qué agregó a su nombre la letra “yud” -su ancestro Yoséf también había recibido una letra del Nombre Divino (Gén. XLI, 39) – con el fin de protegerle contra los malos consejos de sus colegas. Moshé tenía entre los exploradores dos delegados en los cuales se podía confiar: Yehoshú'a y Kalév: ahora bien, el testimonio de dos delegados era suficiente para establecer la verdad, incluso ante un gran hombre (Rabí Edels: Sotáh 34b). Kalév era su cuñado, el marido de Miriám, padre de Júr, quien había muerto mártir al tratar de oponerse a la [fabricación] del “becerro de oro”. (Ver Rashí, Exo. XVII, 10).

17 – LOS ENVIO, PUES, MOSHE A EXPLORAR LA TIERRA DE KENA'AN, Y LES DIJO: “SUBID POR AQUI, POR EL MEDIODIA, LUEGO SUBIREIS A LA SERRANIA.

17 – LOS ENVIO, PUES, MOSHE. Los envió como jefes responsables y les confió, para su defensa personal, ya el secreto del Nombre de Dios, ya la vara de la que se sirviera en otra ocasión en Egipto (Rabénu Chayím Ben ‘Attár). El cumplió así la Mitzváh, tomando conciencia, del inmenso compromiso que asume aquel que responsabiliza a otro con una misión, en el caso eventual de un accidente en el curso del trayecto.

SUBID POR AQUI POR EL MEDIODIA. Rashí explica: “Era la zona menos valiosa de la tierra de Israel. ¿Y porque, entonces, comenzaban allí su itinerario? porque así es la costumbre de los comerciantes: primero muestran los objetos de menor valor y luego muestran los de buena calidad”. Así que las intenciones de Moshé, cuando les recomendó subir en dirección al sur del país eran puras, pero se puede uno preguntar si el efecto psicológico fue tan favorable como se esperaba. En efecto, los exploradores se encontraron enseguida con el enemigo hereditario e irreductible de Israel, los ‘amalekítas, quienes se habían establecido al sur del país de Kená'an (XIII, 29). En todos los tiempos ellos representan el “látigo del castigo”, listo a golpear en todo momento. ¿Acaso su abuelo ‘Esáv (Gén. XXXVI, 12) no había, según la Tradición, recomendado a ‘Amalék que ocupara el territorio al sur de Kená'an con el fin de impedir el acceso a los hijos de Israel? —es en esto precisamente en lo cual ‘Esáv mismo había fracasado (Tanj.). ‘Amalék se había pues instalado en este lugar, acechando la menor flaqueza del Pueblo Judío para atacarlo. Ver también el Com. XIV, 45 y XXI, 1. Lo que se produce en el mundo físico se reproduce en el mundo espiritual, de acuerdo con la acepción esotérica de la Toráh [Escrituras]. El Zóhar ve en los términos prestados al vocabulario material el trampolín de las fuerzas espirituales que se amarran a la Tierra Prometida: bajo este aspecto hace alusión a la Toráh y a las promesas de una Tierra en el Más allá. Así se expresa Rabí Shim'ón Bar Yojái: Yo he tomado de este pasaje los secretos de la Sabiduría Superior y he comprendido secretos preciosos y profundos. ¡Ven y observa! Dios se enorgullece de la Toráh y nos dice: “Marchad en Mi sendero y apegáos a Mi servicio, y Yo os conduciré a un mundo mejor”. Pero los hombres, que no comprenden, no ven ni creen nada. A Dios que les dice: “¡Id, Yo os conduciré a un mundo superior!”, ellos responden: “¿Cómo podemos subir y comprender?” Entonces, cuando Dios ordena: “¡Subid por aquí hacia el sur!” es en la Toráh en lo que El piensa: quien quiera adquirir la Sabiduría, debe dirigirse en su plegaria hacia el sur (B. B. 25b). He aquí porqué el sur era el lado preferido de Abrahám cuando partió en busca del país de Kená'an (Ver Com. Gén. XII, 9). Y es que, para adquirir esta Tierra, es menester luchar con la materia sin dejarse vencer por las dificultades. Se encuentran en este país de espiritualidad, oposición entre gigantes y personas medianas —que evocan los contrastes existentes en la Toráh entre lo puro y lo impuro, lo permitido y lo prohibido, la recompensa y el castigo. Si se rehúsa luchar, el revés es seguro. Pero Dios nos ayuda a superar las dificultades para llegar justamente al corazón de este reino — país magnifico que mana leche y miel. Esta frase es igualmente una alusión a la Toráh y a sus misterios, palabras dulces que resbalan bajo la lengua como leche y miel. Si se asimila bien el contenido de la Toráh, sus secretos se revelan a vosotros como tales (Jaguigáh 13a). Los exploradores no comprendieron el discurso de Moshé en este sentido y sus respuestas fueron completamente negativas.

18 – Y VED LA TIERRA, QUE TAL ES: Y EL PUEBLO QUE HABITA EN ELLA. SI ES FUERTE O DEBIL, SI ES POCO O NUMEROSO,

18 – SI ES POCO O NUMEROSO. Najmánides comenta que éste es el único punto sobre el cual los exploradores no han respondido. Verdaderamente, el pueblo de Kená'an era poco numeroso, pero poderosamente fortificado; es ésta última idea la que los exploradores han destacado en su relato.

19 – Y QUE TAL ES LA TIERRA EN DONDE EL HABITA, SI ES BUENA O MALA; QUE TAL LAS CIUDADES EN QUE HABITA, SI VIVE EN CAMPAMENTOS O EN PLAZAS FUERTES;

20 – Y QUE TAL ES EL SUELO, SI ES FERAZ O ES ESTERIL; Y SI HAY ALLI ARBOL [ES] O NO. ESFORZAOS, PUES, Y TRAEDNOS DE LOS FRUTOS DE LA TIERRA”. EL TIEMPO ERA EN SAZON DE LAS PRIMERAS UVAS.

20 – SI HAY ALLI ARBOL [ES] O NO. Rashí explica el sentido textual: “Si hay entre ellos un hombre íntegro que los proteja con su mérito”. Los exploradores respondieron con la negativa a esta pregunta en el cap. XIV, 9: “Su sombra los ha abandonado, los virtuosos entre ellos han muerto: Iyóv, quien les protegía con su mérito…”. Los Medrashím explican, sin embargo, que es con el fin de que la presencia de los exploradores pase inadvertida que el pueblo kena'aneo fue ocupado constantemente de enterrar a sus muertos [gracias a la intervención Divina]. Para el sentido profundo sobre este punto, ver Com. vers. 2 (en lo relativo al Zóhar) y la respuesta evasiva de los exploradores.

21 – ELLOS ENTONCES SUBIERON Y EXPLORARON LA TIERRA, DESDE EL DESIERTO DE TZIN HASTA REJOV Y LEVOJAMAT.

22 – PUES QUE SUBIERON POR LA TIERRA DEL MEDIODIA, Y LLEGARON A JEVRON, EN DONDE ESTABAN AJIMAN, SHESHAI Y TALMA I, HIJOS DE ‘ANAK (JEVRON FUE EDIFICADA SIETE AÑOS ANTES QUE TZOAN DE EGIPTO).

22 – Y LLEGARON A JEVRON. Rashí comenta: Kalév fue solo y se postró sobre las tumbas de los antepasados, [solicitando su ayuda] con el fin de no dejarse arrastrar a participar en la intriga de sus compañeros (Sotáh 34b), como está dicho: “Este suelo que él ha pisado, Yo se lo daré” (Deut. I, 36), y también: “Kalév obtuvo a Jevrón en patrimonio” (Jueces I, 20).

Kalév rogó a los Patriarcas difuntos que intercedieran por él ante Dios, con el fin de que El lo preservará de toda complicidad con los demás exploradores. Esto prueba, dice el Zóhar, que la plegaria de los muertos puede proteger a los vivos; Racanati agrega que este es un argumento que se opone a aquellos que sostienen que es a Dios solamente a quien conviene dirigir las plegarias (Najmánides Gén. XXXII, 30; Com. Gén. XXIV, 63) el {Levúsh}, afirma que el riesgo de error es menor cuando uno se dirige a los muertos, que cuando se toma a los ángeles como intermediarios.

En cualquier caso, fue Kalév solo el que se traslado a Jevrón y vio a los gigantes nombrados aquí, si bien esta fue una mentira proferida por los exploradores cuando afirmaron, en el vers. 28, haber visto ellos mismos a los gigantes. Jevrón es la villa conocida como Kiriát-Arb'á (ver Com. Gén. XXIII, 2).

23 – Y LLEGARON AL VALLE DE ESHKOL; Y CORTARON DE ALLI UN SARMIENTO CON UN RACIMO DE UVAS: Y LO LLEVARON EN UNA PERTIGA ENTRE DOS; (TRAJERON) TAMBIEN DE LAS GRANADAS Y DE LOS HIGOS.

23 – Y LLEGARON AL VALLE DE ESHKOL. Ver Rashí, quien explica que ellos llevaban el racimo de uvas entre ocho, mientras que otros dos habían tornado, uno el higo y el otro la granada. Admitiendo que ellos habían juntado sus fuerzas en común para el transporte del racimo y que cada uno podía llevar tres veces cuarenta seáh, los ocho juntos llevarían entonces ocho veces ese peso por todo — lo que suma en total novecientos sesenta seáh. !Cuán grande era el vigor de los exploradores¡

24 – AQUEL SITIO FUE LLAMADO VALLE DE ESHKOL, A CAUSA DEL RACIMO QUE CORTARON DE ALLI LOS HIJOS DE ISRAEL.

24 – AQUEL SITIO FUE LLAMADO VALLE DE ESHKOL. El Medrásh dice que Eshkól era el nombre de uno de los tres amigos que Abrahám había consultado cuando recibió la orden de someterse a la circuncisión. El primero, ‘Anér, le había aconsejado que no se la hiciera, debido a su avanzada edad. El segundo, Maniré, pensaba que él debía conformarse fielmente a la palabra de Dios; en cuanto a Eshkól, éste había argüido que ello significaba para Abrahám correr un riesgo mortal, ya que si sus enemigos se enterában de que estaba enfermo vendrían y lo matarían. He aquí una analogía con el episodio del racimo de uvas cortado: los exploradores la cogieron únicamente para podérsela mostrar a los israelitas con el apoyo de sus declaraciones: el fruto de este país es anormal, lo mismo que su población. Es por esto que este lugar se llamó Eshkól, luego de la circuncisión de Abrahám, ya que Dios ve el futuro en el presente.

25 – Y VOLVIERON DE LA EXPLORACION DE LA TIERRA AL CABO DE CUARENTA DIAS.

25 – AL CABO DE CUARENTA DIAS. Ver Com. XIV, 34.

26 – Y PARTIERON, Y VINIERON A MOSHE Y A AHARON Y A TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL, AL DESIERTO DE PARAN, ES DECIR, A KADESH, Y LES TRAJERON RESPUESTA, A ELLOS Y A TODA LA CONGREGACION; Y LES MOSTRARON EL FRUTO DE LA TIERRA.

26 – Y PARTIERON, Y VINIERON. Rashí pregunta: “¿Qué quiere decir “partieron?” Para comparar su ir con su venir. Así como vinieron con mala intención, así también fueron con mala intención”. Ver Com. vers. 3, donde se explica que los exploradores, al ir, eran todavía gente importante, buena. Por lo tanto hay que admitir que ellos tenían desde el comienzo un presentimiento falso en cuanto a su misión. Al conocer la profecía que circulaba en el campamento, “Moshé va a morir y Yehoshú'a va a entrar en Kená'an” no hay que asombrarse si los doce exploradores le tenían aprehensión a perder su dignidad como jefes de tribu al entrar en Kená'an (Zóhar 2).

27 – Y LE CONTARON (A MOSHE), DICIENDO: “LLEGAMOS A LA TIERRA ADONDE NOS ENVIASTE, LA CUAL CIERTAMENTE MANA LECHE Y MIEL; Y ESTE ES EL FRUTO DE ELLA

27 – MANA LECHE Y MIEL. Esta es la única concesión que hicieron. Ver vers. 17.

28 – EMPERO ES MUY FUERTE EL PUEBLO QUE HABITA EN AQUELLA TIERRA; Y LAS CIUDADES ESTÁN FORTIFICADAS Y SON MUY GRANDES. Y TAMBIEN A LOS HIJOS DE ‘ANAK HEMOS VISTO ALLA

28 – EMPERO ES MUY FUERTE EL PUEBLO. Najmánides subraya que la falta capital de los exploradores era este “pero” que reducía a nada toda la excelencia del país. ¿De qué serviría si la fuerza de sus ocupantes y sus fortificaciones les impedirían aprovecharla? Para Rabí I. ‘Arama, en su comentario sobre el informe de los exploradores, esta palabra significa: “(todo esto es) nada”. En vez de permanecer en su calidad de simples exploradores ellos se han arrogado el derecho de dar consejos: he ahí el origen de su pecado. Si, por ejemplo, un hombre encomienda a otro una comisión y le dice: “¡Ve a tal almacén, examina tal vestido, mira si la tela es buena, cuáles son las medidas, cómo es su aspecto y el precio, dime todo porque tengo la intención de comprarlo!” y el otro viene y le dice: “¡Lo he visto, es de pura lana, éste es el largo y este el ancho, es verde con rojo y cuesta mil piezas de oro!”, él ha cumplido con su misión sin sobrepasarse.

Pero si aquél dice: “¡Lo he visto, está muy bonito, es amplio, de lana pura y buena, pero es caro porque el vendedor pide mil piezas de oro!”, se sale de sus atribuciones y empieza a aconsejar a partir de la palabra “pero”.

Y LAS CIUDADES ES TAN FORTIFICADAS Y SON MUY GRANDES. Rashí había dicho, sobre el vers. 18: “Si habitan ciudades fortificadas, estos pueblos son débiles”. Pero aquí los exploradores relataron que habían visto a descendientes de ‘Anák e ignoraron esta contradicción.

29 – ‘AMALEK HABITA EN LA TIERRA DEL MEDIODIA; Y EL JITITA Y EL YEVUSITA Y EL EMORITA HABITAN EN LA SERRANIA; Y EL KENA'ANITA HABITA A LA ORILLA DEL MAR Y EN LAS RIBERAS DEL YARDEN”.

29 – ‘AMALEK HABITA EN LA TIERRA DEL MEDIODIA. Pero si queréis evitarlo, permitidnos deciros que el hitíta, el jebuseo y el amoreo habitan la montaña y el kena'aníta ocupa el litoral y la orilla del Jordán.

30 – Y KALEV ACALLO AL PUEBLO QUE MURMURABA CONTRA MOSHE, Y LES DIJO: “¡SUBAMOS DE UNA VEZ, Y TOMEMOS POSESION DE ELLA, PORQUE MUY BIEN PODEMOS CONQUISTARLA!”

30 – Y KALEV ACALLO AL PUEBLO. Yehoshú'a ya había intentado tomar la palabra pero los exploradores lo habían detenido, diciendo: “¿Cómo te atreves a hablar tú, que no tienes hijos? ¡Nosotros deseamos salvar a nuestros hijos del enemigo que nos rodea por todas partes!” Es probable que si Yehoshú'a no ha podido dar su opinión, es porque era el sucesor designado de Moshé. Es entonces cuando Kalév interviene y logra hacerse entender gracias a su voz de trueno. No pronuncia más que ocho palabras, pero suficientes para devolverle la confianza al Pueblo. Es notable el hecho de que, sin criticar el propósito de sus colegas, Kalév pudo encontrar el tono convincente: “¡Subamos y tomemos posesión porque hemos de triunfar!” Entre el pesimismo y el optimismo, la diferencia no radica en la apreciación de la situación objetiva, sino solamente en el lugar que se reserva a la confianza en Dios y al valor.

31 – PERO LOS HOMBRES QUE HABIAN SUBIDO CON EL RESPONDIERON: “NO PODREMOS SUBIR CONTRA ESTA GENTE, PORQUE ES MAS FUERTE QUE NOSOTROS”.

31 – PORQUE ES MAS FUERTE QUE NOSOTROS. Este versículo puede explicarse de dos maneras diferentes, según que se adopte el sentido literal o la explicación Medráshica. En efecto, {miménu} puede ser la primera persona del plural “que nosotros”, o la tercera persona del masculino singular “que él”. Es evidente que hay que traducir de acuerdo con la primera interpretación: “No podemos vencer a los habitantes del país porque ellos son más fuertes que nosotros”. Pero el Medrásh, citado por Rashí, no lo comprende así y cita: “Al parecer se referían a Dios (y blasfemaron: es más fuerte que El, porqué {miménu},.. en hebreo tanto significa “nosotros” como “el”. ¿Por qué razón el Medrásh recurre a esta explicación? Parece que, atento a los sobreentendidos, percibe no solamente lo que ellos han dicho, sino lo que han pensado. Ellos habían mencionado (en los vers. 28-29) el vigor de los ketza'anítas y sus fortalezas, y Kalév no les había contradicho: él se limitaba a animar a la gente diciendo: a pesar de la fuerza de los habitantes y de sus muros, “subiremos y tomaremos posesión del país, porque triunfaremos”. El no había precisado con que medios vencerían, pero del hecho mismo que él no niega la fuerza del adversario, se comprende que él no cuenta con la fuerza de Israel, sino con otra fuerza. Es justamente esta fe la que los exploradores han querido destruir, al exclamar: “¡el es más fuerte que El!” Escuchad: “¡El [pueblo] es más fuerte que nosotros, hijos de Israel, que venimos del desierto pero, en verdad, es también mucho más fuerte que El en quienes vosotros — Moshé, Aharón, Kalév y Yehoshú'a — depositáis vuestra confianza! El sentido literal y el Medrásh no se contradicen en este punto: como en tantos otros pasajes, ellos nos explican el texto sobre dos planos diferentes. Con la lectura superficial se comprende “Este pueblo es más fuerte — si se puede explicar así — que Aquel de quien pretendéis que es más poderoso que todos”.

32 – Y TRAJERON A LOS HIJOS DE ISRAEL NOTICIA INFAMATORIA CONTRA LA TIERRA QUE HABIAN EXPLORADO, DICIENDO: “LA TIERRA POR DONDE HEMOS PASADO PARA EXPLORARLA, ES TIERRA QUE CONSUME A SUS MORADORES: Y TODO EL PUEBLO QUE VIMOS EN ELLA SON HOMBRES DE GRANDE ESTATURA.

32 – ES TIERRA QUE CONSUME A SUS MORADORES. Esta vez los exploradores calumnian a Eretz Israel, no públicamente, sino en privado al visitar a los israelitas en sus tiendas. Ellos se han dado cuenta de que las pocas palabras de Kalév habían quebrantado los corazones y había menguado el poder de resolución. Y relataron entonces que el país de Kená'an es tan excesivo en todo, su aire tan pesado, sus aguas tan poderosas, sus frutos tan enormes, que no puede convenir a hombres de talla media, en este sentido “es un país que devora a sus habitantes”: también, allí no han visto sino gigantes (Najmánides).

33 – TAMBIEN VIMOS ALLI A LOS GIGANTES, HIJOS DE ‘ANAK, DE LA RAZA DE LOS GIGANTES: Y ERAMOS NOSOTROS A NUESTROS PROPIOS OJOS COMO LANGOSTAS; Y ASI TAMBIEN ERAMOS A LOS OJOS DE ELLOS.

33 – TAMBIEN VIMOS ALLÍ A LOS GIGANTES (NEFILIM). Ver Com. Gén. VI, 4. Los Nefilím son ángeles caídos que después se han unido a las “hijas de Adám”, engendrando así a los gigantes, los ‘anakitas. Estos son físicamente inferiores, pero son más fuertes que los refaítas, quienes representan el último grado (como se encuentra en Yehoshú'a XIV, 12 y XI, 21). Kalév pone fin a esta generación que habitaba Jevrón.

Y ERAMOS NOSOTROS A NUESTROS PROPIOS OJOS. He aquí en cuáles circunstancias ellos lo han sabido. Los gigantes se encontraban sentados bajo los cedros para una comida fúnebre; cuando los vieron, los exploradores se treparon a los árboles y se sentaron allí. Entonces escucharon decir a los gigantes: Hay perdices en los árboles (Sotáh 35b). Según Rabí S. R. Hirsch, el hecho de que los “Nefilím” gigantes hayan permanecido en Kená'an prueba que este país ha sido salvado del diluvio (Yeb. 113a).

 CAPITULO XIV

1 – ALZO SU VOZ TODA LA CONGREGACION Y ELEVARON SU VOZ EN LLANTO, Y LLORO EL PUEBLO AQUELLA NOCHE.

1 – Y LLORO EL PUEBLO AQUELLA NOCHE. Era, dicen nuestros Sabios, la noche del nueve de Av. No se sabe con certeza en qué versículo de nuestra Sidrá basan esta afirmación, pero en todo caso se hace una alusión clara sobre este suceso en el siguiente texto: “Mostraban desdén hacia un país delicioso y no tenían fe en Su palabra. Murmuraban en sus tiendas, no escuchaban la voz del Eterno, y El levantó su mano contra ellos para jurar que les haría sucumbir en el desierto, y que expulsaría a sus descendientes entre las naciones y los dispersaría en sus comarcas” (Salm. CVI, 24-27 ver Najmánides).

2 – Y MURMURARON CONTRA MOSHE Y CONTRA AHARON TODOS LOS HIJOS DE ISRAEL; Y LES DIJO TODA LA CONGREGACION: “¡0JALA HUBIERAMOS MUERTO EN LA TIERRA DE EGIPTO!, U ¡OJALA HUBIERAMOS MUERTO EN ESTE DESIERTO!

3 – Y ¿PARA QUE ADONAI NOS VA A TRAER A NOSOTROS A ESTA TIERRA, PARA QUE CAER ANTE LA ESPADA? NUESTRAS MUJERES Y NUESTROS INFANTES VAN A SER BOTIN, CIERTAMENTE ES MEJOR PARA NOSOTROS REGRESAR A EGIPTO”.

3 – ¿PARA QUE ADONAI NOS VA A TRAER A NOSOTROS A ESTA TIERRA…? Según Najmánides, esta frase ha sido dicha en secreto por los exploradores en las tiendas de los israelitas. En la Sidrá Devarím, se explica en los siguientes términos: “Pero vosotros habéis rehusado subir allí, desobedeciendo la voz del Eterno, vuestro Dios; habéis murmurado en vuestras tiendas, diciendo: “¡Es por odio hacia nosotros que el Eterno nos ha hecho salir de Egipto! Es para abandonarnos al poder del emorita, para aniquilarnos” (Deut. I, 26-27).

4 – EN EFECTO, DIJERONSE UNOS A OTROS “¡DESIGNEMOS UN CABECILLA Y REGRESEMOS A EGIPTO!”

4 – “¡DESIGNEMOS UN CABECILLA Y REGRESEMOS A EGIPTO!” El Pueblo no se contenta con verter lágrimas, sino que decide destituir a Moshé y a Aharón y reemplazarlos por Datán y Avirám para regresar a Egipto bajo su dirección. Pero, circunstancia agravante, ellos no solamente sacrifican a sus jefes, sino también a su Dios, ya que reniegan de El e intentan erigir un ídolo como divinidad (Medr. Salm. CVI, 24 y Medr. Tanaím I, 2). En este momento de revuelta, no fueron solamente los más malvados entre los judíos los que participaron, como Datán y Avirám, sino incluso los justos [tzadikím] del Pueblo.

5 – MOSHE Y AHARON CAYERON ENTONCES SOBRE SUS ROSTROS DELANTE DE TODA LA ASAMBLEA DE LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL.

5 – MOSHE Y AHARON CAYERON ENTONCES SOBRE SUS ROSTROS. Najmánides considera que este gesto estaba dirigido a apaciguar la cólera de los israelitas, ya que se produjo “delante de toda la asamblea de la congregación de los hijos de Israel”. Pero el Talmúd (Ta'aníth 14b) afirma que es delante de Dios, para implorar Su perdón, que Moshé y Aharón se han postrado y que Yehoshú'a y Kalév han rasgado sus vestiduras.

6 – Y YEHOSHU'A, HIJO DE NUN Y KALEV, HIJO DE YEFUNE, QUE ERAN DE LOS EXPLORADORES DE LA TIERRA, RASGARON SUS VESTIDOS,

7 – Y HABLARON A TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL, DICIENDO: “LA TIERRA POR DONDE HEMOS PASADO PARA EXPLORARLA, ES UNA TIERRA BUENA EN GRAN MANERA:

7 – LA TIERRA POR DONDE HEMOS PASADO… ES UNA TIERRA BUENA EN GRAN MANERA. Yehoshú'a y Kalév tuvieron, en el país de Kená'an, la visión del futuro de Israel, además de lo que vieron objetivamente. Ellos comprendieron la verdad de esta interpretación de nuestros Sabios: “Israel es comparable a una piel de cierva” (Daniel XI, 16), porque, como la piel de la cierva, que ya no contiene carne, el país de Israel se extiende, si está poblado, se estrecha si está desierto. Yehoshú'a y Kalév dicen: “El país que hemos recorrido para explorarlo es bueno, es excelente… {továh ha-áretz meód meód… la tierra es muy, muy buena}. Tal es la descripción de Israel en la visión de su futuro.

8 – SI ADONAI SE COMPLACE EN NOSOTROS, NOS LLEVARA A ESTA TIERRA Y NOS LA DARÁ; ES TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL.

9 – EMPERO NO OS REBELEIS CONTRA ADONAI, NI TEMAIS AL PUEBLO DE LA TIERRA. PORQUE NO SON MAS QUE PAN PARA NOSOTROS: SU AMPARO SE HA APARTADO DE ELLOS, MIENTRAS QUE ADONAI ESTA CON NOSOTROS; NO LOS TEMAIS”.

9 – EMPERO NO OS REBELEIS CONTRA ADONAI. ¡No temáis a las gentes de este país, no serán más que un bocado! Dios nos los entrega por vías naturales, el temor los asaltará con nuestra aproximación y podremos comérnoslos como si fueran pan (Najmánides).

SU AMPARO SE HA APARTADO DE ELLOS MIENTRAS QUE ADONAI ESTA CON NOSOTROS. Rashí explica: “su sombra, es decir, su escudo y su fuerza; los virtuosos de entre ellos están muertos — Iyóv — que los había protegido (por su mérito)”. El cita igualmente el sentido simbólico conforme a Sotáh 35a, pero igualmente da la solución de los cabalistas: “la sombra del Omnipresente los ha abandonado”. De acuerdo con Najmánides, se sabe bien que la noche de Hosha'anáh Rabbá (vigésimo primer día de la Creación del Universo), aquel que no vea la sombra de su cabeza morirá en ese año. Así “su sombra los ha abandonado” significa que ellos morirán durante el año: ¡No temáis por consiguiente a los habitantes de este país!

El hombre está protegido por la sombra que proyecta, y el judío, más particularmente, por la sombra que se proyecta a la luz de la luna, el astro predilecto de Israel. Durante la mañana ellos se envuelven en el talít y se recita el versículo: “Cuán preciosa es Tu gracia, oh Dios, los hijos del hombre se abrigan bajo la sombra de Tus alas”. Pero al atardecer, cuando encontramos la sombra de la luna, nos decimos: “El que habita al abrigo del Altísimo, morará a la sombra del Todopoderoso” (Salm. XCI,1). Este cántico es el (Shir shel Pega'írn), el Cántico contra los adversarios (Shevu'ót 16b). Finalmente la misma idea es la que inspira esta plegaria de la noche: “Ocúltanos bajo la sombra de Tus alas, porque Tú eres Dios, nuestro Protector y nuestro Salvador”. Ver Racanati y Rabí Bajyéh.

10 – MAS TODA LA CONGREGACION TRATO DE MATARLOS A PEDRADAS; Y LA GLORIA DE ADONAI APARECIO EN LA TIENDA DE REUNION, A LA VISTA DE TODOS LOS HIJOS DE ISRAEL.

10 – MAS TODA LA CONGREGACION TRATO DE MATARLOS A PEDRADAS. Rashí interpreta: “Yehoshú'a y Kalév” pero, según el Medrásh, era en Moshé y Aharón en quienes pensaban los hijos de Israel. Efectivamente, ahora se manifiesta la Gloria Divina o, dicho de otra manera, la Nube descendió sobre ellos, entonces no se podía tratar sino de Moshé y de Aharón, quienes se trasladaron a la Tienda de Asignación.

11 – ADONAI DIJO ENTONCES A MOSHE: “¿HASTA CUANDO ME HA DE TRATAR ESTE PUEBLO CON DESPRECIO? Y ¿HASTA CUANDO NO CREERÁN EN MI, A PESAR DE TODAS LAS SEÑALES QUE HE HECHO EN MEDIO DE EL?

11 – “¿HASTA CUANDO ME HA DE TRATAR ESTE PUEBLO…? El Medrásh pone aquí como prólogo el siguiente versículo de Proverbios (I, 24-26): “Por cuanto Yo He llamado y vosotros habéis rehusado. Y He extendido Mi mano y nadie presto atención, sino que habéis hecho caso omiso de Mi consejo, y nadie quiso escuchar Mi reprensión, Yo también me reiré cuando llegue vuestra calamidad, y Me burlaré cuando viniere vuestro espanto”. Aquí se citan numerosos ejemplos de aplicación de esta sentencia y, entre otros, el siguiente: Dios había dejado morir a los kena'anítas en gran número, luego de la visita de los exploradores. Ahora bien, ¿cómo han interpretado ellos esta calamidad? “Este es un país que devora a sus habitantes”. ¡He aquí cómo han acogido los exploradores los milagros de Dios!

12 – LE HERIRE DE PESTE Y LO ANIQUILARE, Y HARE DE TI UNA NACION MAS GRANDE Y MAS FUERTE QUE EL”.

12 – LE HERIRE DE PESTE Y LO ANIQUILARE. “Y si preguntas: ¿qué se hará del juramento dado a los Patriarcas?, la respuesta es: “haré a tí por Nación más grande puesto que tú eres de su simiente” (Rashí). La objeción de Moshé, de que es imposible sostener a un pueblo en un pie [gracias a los méritos de una sola persona “Moshé] en lugar de tres [gracias a los Patriarcas] (ver Rashí Exo. XXXII, 13), que había pronunciado a raíz del pecado del “becerro de oro”, se encuentra descartada por la respuesta Divina: “Voy a hacer de ti una Nación más grande y más fuerte que él actual”. Luego de esta promesa, que Dios mantiene, como Lo hace con todas las promesas ligadas a una condición, la descendencia de Moshé se hace extremadamente numerosa. El nieto de Moshé se llamaba Rejaviyáh y sus descendientes “fueron muy numerosos” (I Crón. XXIII, 16). Si ellos finalmente han sido dispersados en el país de las tinieblas, un día serán liberados definitivamente: “Así dice el Eterno: A su tiempo te he respondido y en día de salvación te he ayudado. Y te preservaré, y te pondré por pacto del Pueblo, para levantar la tierra, para hacer que se posean las heredades desoladas, diciendo a los prisioneros: “¡salid!”, y a los que están en tinieblas: “¡Mostráos” Se alimentarán en los caminos, y sobre todos los cerros altos estarán sus pastos” (Yeshayáhu XLIX, 8-9; Núm. Rabbá).

13 – PERO MOSHE RESPONDIO A ADONAI: “ENTONCES LO OIRÁN LOS EGIPCIOS, DE EN MEDIO DE QUIENES HICISTE SUBIR CON TU PODER A ESTE PUEBLO.

13 – PERO MOSHE RESPONDIO A ADONAI. De pronto Moshé reencuentra su espíritu combativo. Ha bastado con esta corta frase de Dios para que golpee como un latigazo [que desmoralizó] a aquel de quien se dice que: “cayó sobre su rostro delante de la Comunidad”, sin argumentos. Ahora toma resueltamente la defensa de Israel: “Estuvo a punto de destruirlos, de no haber sido por Moshé, Su elegido, que se paró ante El en el (momento de) ruptura para calmar Su ira y no los dañare” (Salm. CVI, 23).

14 – Y LE DIRÁN A LOS HABITANTES DE ESTA TIERRA: PORQUE ELLOS HAN OIDO DECIR QUE TU, OH ADONAI, ESTAS EN MEDIO DE ESTE PUEBLO; Y QUE TU, OH ADONAI, TE DEJAS VER DE EL CARA A CARA; Y QUE TU NUBE PERMANECE SOBRE ELLOS; Y QUE EN UNA COLUMNA DE NUBE VAS DELANTE DE ELLOS DE DIA, Y DE NOCHE EN UNA COLUMNA DE FUEGO;

14 – Y LE DIRÁN… Rashí relaciona la explicación del Medrásh con el versículo que dice: “Cara a cara habló Adonái con vosotros en el monte, de en medio del fuego” (Deut. V, 4). Maimónides (Guía de los Desc. I, 44) afirma que la expresión empleada aquí [en nuestro versículo] {‘ayin be-‘ayin} — literalmente “ojo a ojo” — [significa también “cuidado o atención”, como se ha dicho hablando de Yinniyáhu: Tómalo y fija tus ojos en él (Jer. XXXIX, 12), lo que quiere decir: ten cuidado de él] y hace alusión a la Providencia (el Ojo Divino) y significa que el interlocutor se sitúa al nivel de la Providencia especial reservada a los Tzadikím [justos]. Pero en Deut. Rabbá V, 13 encontramos otra explicación a nombre de Rabí Shim'ón Ben Lakísh: {‘áyin be-‘áyin} significa “de igual a igual”. Moshé le dice a Dios: Tu principio de Justicia y mi súplica se equiparan. Tú dices: Yo quiero destruirlos y yo digo: Perdónalos [expresión de Tu Misericordia]. Aquí somos iguales. ¡Veremos quién toma la ventaja, si Tú o yo!

15 – SI, PUES, TU DIERES MUERTE A ESTE PUEBLO, COMO A UN SOLO HOMBRE, LAS NACIONES QUE HAN OIDO TU FAMA HABLARAN, DICIENDO:

15 – SI, PUES, TU DIERES MUERTE A ESTE PUEBLO. “Moshé dice: Los pueblos Te acusarán de crueldad permanente. Dirán: El ha aniquilado la generación del diluvio con el agua, arrasado las bases de la Torre de Babel, exterminado a los habitantes de Sedóm. Los egipcios han conocido un destino parecido, las aguas del Mar Rojo los han devorado. ¡Y ahora El incluso ha destruido a Israel, a quien llamaba Su hijo bien amado!” (Núm. Rabbá XVI, 25).

16 – PORQUE ADONAI NO HA PODIDO INTRODUCIR A ESTE PUEBLO EN LA TIERRA QUE LES HABIA PROMETIDO CON JURAMENTO, POR ESO LOS DESTRUYO EN EL DESIERTO.

16 – PORQUE ADONAI NO HA PODIDO INTRODUCIR A ESTE PUEBLO EN LA TIERRA. Rashí considera que {yejólet… poder} es un substantivo, pero en el Talmúd (Ber. 32a); Rabí Eli'ézer explica: las otras naciones dirán que la fuerza del Eterno se ha debilitado como la de una mujer, por ello el verbo es empleado en femenino, {yejólet}, es por esto que no ha podido salvarlos. A esto Dios responde: “¿No han visto los milagros que Yo he hecho para ellos en el Mar Rojo?” y Moshé objeta: “Ellos argumentarán que el Eterno ha podido vencer a un rey, pero no ha podido vencer a treinta y un hombres (número de los reyes de Kená'an)”. Rabí Yojanán enseña: “¿De dónde sabemos nosotros que el Eterno ha reconocido lo bien fundado de los argumentos de Moshé? Porque Dios le responde: Yo perdonaré de acuerdo con tu palabra [tus argumentos]”. Rabí Yishma'él explica: “De acuerdo con tu palabra” significa que las naciones del mundo dirán: ¡Dichoso el discípulo a quien el Maestro le ha dado la razón! “Dios declaró a Moshé: Tú me has hecho revivir por tu palabra!”

17 – AHORA, PUES, SEA GRANDE, TE LO RUEGO, EL PODER DE ADONAI, CONFORME A LO QUE HAS HABLADO, DICIENDO:

17 – AHORA, PUES, SEA GRANDE, TE LO RUEGO, EL PODER DE. Es interesante constatar que el primer argumento empleado por Moshé aquí, al igual que después del pecado del “becerro de oro”, es la consideración hacia la opinión de las naciones del mundo. Esto nos enseña la gran regla de que el más grave de los ultrajes es el {jilúl ha-Shém} — la profanación del Nombre de Dios. Por otro lado, la defensa basada sobre “el mérito de los Padres {zejút Avót}; no es mencionada [en la oración de Moshé]. Es que los Patriarcas habían deseado de todo corazón la Tierra Prometida y ardientemente su posesión: ¡hubiera sido una falta de delicadeza [para con ellos] invocar su intercesión para esta generación de los espías! No le quedaba a Moshé más que recurrir a los Atributos Divinos de misericordia manifestados por el Eterno después del pecado del “becerro de oro”. Moshé se dirige a Dios en los siguientes términos: “Todo hombre piadoso se distingue por el ejercicio de una virtud particular: ¡Tú también, manifiesta Tu virtud personal! ¿Cuál es ella? La magnanimidad, el amor y el perdón. Tú has sido a menudo ofendido por Tus hijos y has siempre reaccionado con magnanimidad. ¡Es en este perdón en el que Tu severidad se revela con más claridad, por ello, aplica la justicia con Tus hijos con menos severidad y con mayor gracia y generosidad!”

AHORA PUES SEA GRANDE. Que la fuerza del amor de Dios se despliegue más allá de la justicia, pues es de esta fuerza de donde emanan la luz y el calor. Moshé ruega para que este centro luminoso brille como el sol en el firmamento y alegre al universo con su radiación. La palabra {Yigdál… sea grande} está escrita con una gran yud: ¡Si los hombres de esta época Te han puesto a prueba diez veces (yud = diez), recuerda los Diez Mandamientos que ellos han aceptado y las diez pruebas que han sobrellevado los Patriarcas!

CONFORME A LO QUE HAS HABLADO DICIENDO: Con ocasión del pecado del “becerro de oro” {lemór… conforme a lo que has hablado diciendo}, [quiere significar:] considera aquí la serie de generaciones que tendrán que referirse siempre a los Trece Atributos Divinos para ser perdonados.

18 – ADONAI ES LENTO EN IRAS Y GRANDE EN MISERICORDIA; QUE PERDONA LA INIQUIDAD Y LA TRANSGRESION, BIEN QUE DE NINGUN MODO TENDRÁ POR INOCENTE (AL REBELDE); QUE VISITA [REGISTRA] LA INIQUIDAD DE LOS PADRES SOBRE LOS HIJOS, HASTA LA TERCERA Y HASTA LA CUARTA GENERACION.

18 – ADONAI. La enumeración de los Trece Atributos se encuentra aquí alterada, porque Moshé no ha invocado sino los Atributos de bondad, magnanimidad y perdón Divinos. Observamos que no citó más que una vez el Nombre de Dios, {ha-Shém}, cuando originalmente se menciona dos veces (Exo. XXXIV, 6), porque ahí, la primera constituye una invocación del Nombre Divino antes del pecado, y la segunda después del pecado, “una vez que el pecador se haya arrepentido”. Ahora, como no ha habido arrepentimiento después del pecado de los espías, Moshé no ha invocado el Nombre Divino sino una sola vez.

ES LENTO EN IRA Y GRANDE EN MISERICORDIA: hacia los justos y hacia los malvados. Cuando Moshé subió a las alturas, encontró al Santo, Bendito sea El, sentado y escribiendo: El Eterno está lleno de Misericordia. El le preguntó: “¿Hacia los justos?” —”¡Hacia los malvados también!” Los malvados deben ser aniquilados”, replicó Moshé. “¡[Te juro] por tu vida, respondió el Santo, Bendito sea El, un día tendrás necesidad de ella!” Efectivamente, luego del pecado del “becerro de oro” y del de los espías, Moshé apeló en su súplica a la Misericordia; entonces el Santo, Bendito sea El, le dijo: “¡Y bien, ya ves, para los malvados también!” (Sanh. 111a). En su análisis del presente versículo, Najmánides se detiene en el Atributo de “la verdad”, al cual Moshé no se ha referido: una mención de esta naturaleza hubiera estado fuera de lugar, cuando Israel se hacía culpable de mentir en referencia al asunto en Kená'an. El tampoco ha recordado que Dios guardaba Su gracia hasta la milésima generación, ya que los hijos de Israel habían rechazado el don del país de Kená'an. También ha dejado pasar en silencio la expresión {posé jataa… carga con la falta}, que supone un pecado cometido por error, ya que los israelitas habían cometido el suyo en plena conciencia. Pero este ha evocado el hecho de que la falta de los padres es perdonada a los hijos y a los nietos, ya que Moshé preveía que el pecado actual no sería simplemente perdonado y que los descendientes sufrirían las consecuencias del mismo. Efectivamente, es sobre ellos sobre quienes ha caído el castigo del doble duelo del Templo y de Jerusalén. Sin embargo, Rabí A. Ibn ‘Ezrá (citado por Racanati) brinda otra enseñanza, ya que el comentario de Najmánides no explica por qué Moshé no hace referencia a los Atributos de {EL rajúm ve-janún… Misericordioso y Clemente} ni menciona {posé ‘avón va-fesh ‘á… Perdona la iniquidad y la rebeldía}, etc. Para Rabí A. Ibn Ezrá, los Trece Atributos son todos “Atributos de Misericordia” {Yag Midót shel rajamím}; si bien Moshé hubiera podido invocarlos todos, ha abreviado el texto original, ya que se dirigía exclusivamente a Dios.

19 – RUEGOTE PERDONES LA INIQUIDAD DE ESTE PUEBLO, SEGUN ES GRANDE TU MISERICORDIA, Y SEGUN HAS SIDO INDULGENTE PARA CON ESTE PUEBLO DESDE EGIPTO HASTA AQUI”.

19 – RUEGOTE PERDONES LA INIQUIDAD DE ESTE PUEBLO. El término {selijáh} implica, según Najmánides, el renunciamiento al castigo; no es “perdón” lo que Moshé quería obtener por el pecado del Pueblo, sino que Dios renuncie al castigo.

Y SEGUN HAS SIDO INDULGENTE. Moshé no ha rogado por Israel, aquí en el desierto de Parán, como lo había hecho antes —y con qué ímpetu — en el desierto del Sinái. Los israelitas observan esta falta de ardor, y Moshé tampoco menciona esta plegaria en la recapitulación de los hechos que presenta en la Sidrá de {Devarím}. Los hijos de Israel estaban resentidos, y su popularidad había descendido peligrosamente, como lo hace notar Najmánides en su comentario sobre Núm. XVI, 1.

20 – Y RESPONDIO ADONAI: “YO HE PERDONADO CONFORME A TU PALABRA:

20 – Y RESPONDIO ADONAI: “YO HE PERDONADO CONFORME A TU PALABRA. Se emplea esta respuesta generalmente en relación con el pecado del “becerro de oro”. La misma ha sido pronunciada el Yom Kipúr, el año de la Salida de Egipto, y cabe preguntar porque razón este versículo se encuentra ubicado aquí (Ver por ej. Tosafót Yeb. 72a). Se puede admitir que es citado por Moshé en recuerdo del perdón concedido el Yom Kipúr del año anterior, cuando Dios le dijo: “Yo he perdonado conforme a tu palabra”. Pero esta explicación no resuelve lo que sigue en el texto: {veulám jái Ani}, “Empero tan ciertamente como que Yo vivo” (Rabí Bajyéh).

21 – EMPERO TAN CIERTAMENTE COMO QUE YO VIVO, COMO TODA LA TIERRA ESTA LLENA DE MI GLORIA,

21 – EMPERO TAN CIERTAMENTE COMO QUE YO VIVO, COMO TODA LA TIERRA ESTA LLENA DE MI GLORIA. “Es expresión de juramento”, comenta Rashí; pero Najmánides cree que se trata de una promesa de perdón concedida por Dios a Moshé: es por consideración hacia Dios que el juramento se hace en silencio, que su contenido no se comunica aquí. El Targúm Yonatán traduce igual que Rashí. La opinión de Najmánides, de que las fórmulas “como que Yo vivo” y “como toda la tierra esta llena de Mi gloria”, no han sido pronunciadas por Dios, sino por Israel no carece de fundamento. Habiendo sido tomada la decisión Divina de exilar a los judíos después de la destrucción de los dos Templos en ese momento, la afirmación de que la Majestad Divina llena toda la tierra se justifica en los labios de los israelitas (ver Malbím).

22 – ASI TODOS AQUELLOS HOMBRES QUE HAN VISTO MI GLORIA Y MIS SEÑALES QUE HE HECHO EN EGIPTO Y EN EL DESIERTO, Y (NO OBSTANTE) ME HAN TENTADO ESTAS DIEZ VECES, Y NO HAN OBEDECIDO MI VOZ,

22 – Y (NO OBSTANTE) ME HAN TENTADO ESTAS DIEZ VECES. Para la enumeración de estas diez veces, ver ‘Arajín 15a, citado por Rashí. “Aquel que profiere una calumnia debe pagar cien sélas, poco importa que la víctima sea la mujer de un sacerdote o la última de las israelitas”. Sucede que la palabra que se pronuncia es más grave que el acto que se comete. (Para el seductor, la pena es de cincuenta sélas). Así encontramos que el castigo de nuestros ancestros en el desierto ha sido sellado por “calumnia”, ya que dice: “He aquí diez veces…” (ver ‘Arajín 15a).

23 – NINGUNO DE ELLOS VERA LA TIERRA QUE PROMETI CON JURAMENTO: A SUS PADRES, NI NINGUNO DE LOS QUE ME HAN TRATADO CON DESPRECIO; LA VERA.

24 – MAS A MI SIERVO KALEV, POR CUANTO HUBO OTRO ESPIRITU EN EL, DE MODO QUE SIGUIO CUMPLIDAMENTE EN POS DE MI, YO LE INTRODUCIRE A EL EN LA TIERRA ADONDE HA IDO, Y SU DESCENDENCIA LA HEREDARA.

24 – MAS A MI SIERVO KALEV, POR CUANTO HUBO OTRO ESPÍRITU EN EL. Kalév, como ya hemos tenido ocasión de señalar, era el marido de Miriám (ver Sotáh 11b). Dotada de un sentido profético y llena de una confianza extraordinaria en Israel y su destino, era ella quien había velado sobre Moshé, su hermano, cuando su cuna había sido abandonada sobre el Nilo habiendo mostrado un valor admirable en esta ocasión. Tales eran el espíritu de Miriám y sus valores, que ella comunicó a Kalév, su esposo; es por esto que se explica aquí {rúaj ajéret}, “el espíritu de otra”: Kalév estaba animado por el espíritu de otra, es decir, el de Miriám. No olvidemos que su hijo era Júr, el hombre que se había opuesto en vano a los israelitas luego del pecado del “becerro de oro” y había sacrificado su vida por la causa sagrada.

25 – YA, PUES, QUE EL ‘AMALEKITA Y EL KENA'ANITA HABITAN EN EL VALLE, MUDAD DE RUMBO MAÑANA, Y EMPRENDED VIAJE PARA EL DESIERTO, CAMINO DEL MAR ROJO”.

25 – YA, PUES, QUE EL ‘AMALEKITA Y EL KENA'ANITA HABITAN EN EL VALLE. Más adelante (XIV, 45) se indica que el ‘amalekita y el kena'aníta habitaban la montaña. Rabí Yehudáh ha-Nassí resuelve la cuestión explicando que en cinco ocasiones los ‘amalekítas han hecho la guerra a Israel, emboscándose por lo general detrás del hitíta, del jebuseo, del emorita y del kena'aníta, sin exponerse en un ataque directo. Es por esto que leemos que los israelitas debieron trepar la montaña para combatirlos (Tanjumáh Sidrát Beshaláj 25).

26 – ADONAI HABLO ADEMAS A MOSHE Y AHARON, DICIENDO:

27 – “¿HASTA CUANDO TENGO QUE SUFRIR A ESTA CONGREGACION PERVERSA (A LOS DIEZ ESPIAS), QUE SIGUE HACIENDO MURMURAR CONTRA MI? YO HE OIDO LAS MURMURACIONES DE LOS HIJOS DE ISRAEL QUE ELLOS (LOS ESPIAS) HACEN PROFERIR CONTRA MI.

27 – ¿HASTA CUANDO… ESTA CONGREGACION PERVERSA? Rashí: “De ahí aprendemos que diez hombres conforman una Comunidad”. Ciertos pecados son más graves cuando son cometidos por una comunidad, por ejemplo, cuando el anatema es pronunciado contra una ciudad: un solo proselitísta para la idolatría no puede atraer el anatema sobre la ciudad, pero varios sí. (Sanh. 111a).

28 – DILES A ELLOS: ¡ETERNO SOY YO!, PALABRA DE ADONAI; SI NO, TAL COMO HABEIS HABLADO ANTE MI, ASI OS VOY A HACER VOSOTROS.

29 – EN ESTE DESIERTO CAERÁN VUESTROS CADAVERES, Y TODOS VOSOTROS QUE FUISTEIS ALISTADOS, SEGUN EL TOTAL DEL CENSO HECHO DE VOSOTROS, DE EDAD DE VEINTE AÑOS PARA ARRIBA, LOS CUALES HABEIS MURMURADO CONTRA MI,

29 – EN ESTE DESIERTO CAERÁN VUESTROS CADAVERES… El castigo fue menos grave de lo que parecía. Rashí escribe que toda la tribu de Leví fue excluida. Los menores de veinte años y los mayores de sesenta también escaparon, lo mismo que las mujeres (Rashí sobre Núm. XXVI, 64). Solamente los hombres de más de veinte años debían morir cuando alcanzaran la edad de sesenta años, Morían regularmente el nueve Av, de manera que no se podía tener ninguna duda acerca del motivo. Cada ocho DE Av, Moshé enviaba un mensajero a prevenir a cada uno de que cavara su tumba, y a la mañana siguiente enviaba a un mensajero a ordenar a los sobrevivientes que se apartaran. Quince mil de ellos murieron de esta manera. Una vez, cumplidos los cuarenta años, cuando el mensajero lanzó su advertencia, no hubo ningún muerto a la mañana siguiente. Los israelitas creyeron que se habían equivocado en la observación de la luna llena y continuaron preparándose los días siguientes, hasta el quince de Av. Así supieron que el castigo había llegado a su fin e hicieron de este día del quince de Av un solemne día de fiesta. Los Tosafistas indican que durante estos cuarenta años no hubo muertos sino el nueve de Av, y que el número de víctimas fue de veintiún mil y unos más (otra opinión da la cifra de quince mil y anota que la mayoría morían el nueve de Av). (Tos. fin Ta'aníth).

30 – CIERTAMENTE QUE NO ENTRAREIS EN LA TIERRA, RESPECTO DE LA CUAL ALCE MI MANO JURANDO HACEROS HABITAR EN ELLA; SALVO KALEV, HIJO DE YEFUNE Y YEHOSHU'A, HIJO DE NUN.

31 – MAS EN CUANTO A VUESTROS PEQUEÑITOS, DE LOS CUALES DIJISTEIS QUE IBAN A SER UNA PRESA, A ESTOS INTRODUCIRE, Y ELLOS CONOCERÁN LA TIERRA QUE VOSOTROS HABEIS DESPRECIADO.

32 – EN CUANTO A VOSOTROS, PUES, VUESTROS CADAVERES CAERÁN EN ESTE DESIERTO;

33 – Y VUESTROS HIJOS ANDARÁN ERRANTES POR EL DESIERTO CUARENTA AÑOS, Y LLEVARAN LA PENA DE VUESTRAS INIQUIDADES, HASTA QUE ACABEN DE CAER VUESTROS CADAVERES EN EL DESIERTO.

33 – ANDARAN ERRANTES POR EL DESIERTO CUARENTA AÑOS. “Ninguno de ellos ha muerto antes de la edad de sesenta años; el número de cuarenta fue fijado con el fin de que aquellos de veinte años pudieran llegar a la edad de sesenta años. El primer año de estancia en el desierto ya contaba, aunque fuera anterior a la expedición de los espías, ya que esta idea había germinado en el espíritu de Dios después del momento en que los israelitas habían hecho el “becerro de oro”, pero El esperaba que la medida fuera colmada. Esto es lo que quiere decir el versículo:

“El día en que Yo castigaré — cuando el episodio de los espías —castigaré igualmente por el pecado del becerro de oro” (Exo. XXXII, 34) (Tanjumáh). Aquí también se dice: “Llevaréis el castigo por vuestros crímenes” (vers. 34) — dos crímenes, el del “becerro de oro” y el de los exploradores. Se cuenta, entre los años de su vida, esta fracción de año como un año completo y, desde cuando entraron en su sexagésimo año, aquellos que habían tenido veinte años en aquella época murieron” (Rashí). Así se probará que el castigo, provocado por el relato de los espías, era realmente una sanción combinada, como lo había anunciado el versículo: “Y en el día de Mi recordar, recordaré sobre ellos su pecado” (Exo. XXXII, 34) — que Rashí interpreta de la siguiente manera: “Pero siempre que tenga que castigarlos por pecados, recordaré un poco de este pecado junto con los otros. Ningún castigo viene a golpear a Israel que no contenga una parte destinada a sancionar el pecado del “becerro de oro”. Sobre la enseñanza de Rabí Yossé: “Hay un tiempo predispuesto al castigo” (Sanh. 102a), Rashí explica: Se trata del nueve de Av, y de la época en que los espías expiaron su pecado. Exceptuando esta coincidencia, esta superposición de una doble sanción, otras razones más profundas motivaban estos cuarenta años de castigo. Ya, desde el comienzo de la travesía del desierto, la necesidad de enraizar profundamente la Toráh en el alma de los israelitas había aparecido: “El Eterno dijo: Si Yo traigo ahora a los hijos de Israel a Kená'an, ellos se entregarán inmediatamente a las tareas del campo y de los viñedos, ¿y entonces qué sucederá con la Toráh? Voy a hacerles dar un rodeo de cuarenta años en el desierto para que tengan tiempo de impregnarse de la Toráh” (Mej. Com. Beshaláj).

CUARENTA AÑOS. Es también el número indicado por Moshé al final de sus peregrinaciones: “Yo os he conducido cuarenta años en el desierto, con el fin de que sepáis que Yo soy el Eterno, vuestro Dios”, porque, como lo observa Rashí, “nadie puede penetrar a fondo el espíritu de su maestro ni la sabiduría de su enseñanza antes de la edad de cuarenta años”. Ver el significado del número cuarenta, a propósito de los cuarenta días y las cuarenta noches del diluvio en nuestro Com. Gén. VII, 4.

34 – SEGUN EL NUMERO DE LOS DIAS QUE EXPLORASTEIS LA TIERRA, ES DECIR, CUARENTA DIAS (POR CADA DIA UN AÑO), ASI LLEVAREIS LA PENA DE VUESTRAS INIQUIDADES CUARENTA AÑOS, Y CONOCEREIS MI DESAGRADO.

35 – YO ADONAI, HE HABLADO: ¡JURO QUE HARE ESTO A ESTA PERVERSA CONGREGACION, QUE SE HA LEVANTADO CONTRA MI! EN ESTE DESIERTO SE IRAN CONSUMIENDO, Y EN EL MORIRÁN”.

35 – EN ESTE DESIERTO SE IRÁN CONSUMIENDO. El Talmúd (Sanh. 110b) constata que [{bamid-bár hazéh yitámu} “se irán consumiendo” significa que desaprecerá de este mundo, mientras que la expresión siguiente, [vegám yamútu] “y en el morirán”, se refiere al mundo futuro. Relata enseguida una discusión bastante larga en la cual intervienen Rabí ‘Akivá y Rabí Yojanán. El primero, que toma generalmente la defensa de Israel, se muestra pesimista en cuanto a la admisión en el mundo futuro de la generación del desierto. Igualmente Rabí Yojanán dice sobre él: “La piedad lo ha abandonado” y se basa en el versículo de Yirmiyáhu (II, 2): “Ve a proclamar a los oídos de Jerusalén: Así habla el Eterno: Yo te guardo el recuerdo del afecto de tu juventud, de tu amor en los tiempos de noviazgo, cuando Me seguiste en el desierto, en una región sin cultivar…”. Es gracias a este versículo que el Talmúd concluye finalmente que esta generación tiene parte en el mundo futuro. En el Zóhar, se nos muestra a Rabí ‘Ilaí, mostrando a los justos, cuyos nombres no han sido revelados, las tumbas de esos muertos en el desierto: he aquí que cada día ellos se levantan de sus tumbas, con el rostro resplandeciente, para estudiar al lado de eminentes maestros en los jardines del espíritu. Esta es otra confirmación de su admisión en el mundo futuro. Ellos habían alcanzado, en efecto, la cima del conocimiento, luego de sus cuarenta años de aprendizaje. Conocieron, antes de morir, la dicha de aquellos que han sido admitidos en Kená'atz y la satisfacción de orden espiritual. Es en este sentido que se ha podido explicar la palabra {yekabelú temimútanz}: “ellos habrán alcanzado la perfección”. Se comprende así la explicación del Sheláh en la Sidrá de Pínjas: La Tierra Prometida será compartida entre aquellos que entrarán allí, con excepción de los que habrán muerto en el desierto luego del asunto de los {meragelím… espias). Es Pínjas quien los conducirá en la Tierra de Israel y quien decidirá su suerte por ellos, de ahí que se diga: {laéleh tejalék ha-áretz… a estos distribuirás la tierra} (Núm. XXVI, 53). Pero Pínjas solamente es el precursor del Mesías, y así le es indicado al Profeta Elías (ver Malají III, 24): “Cuando el Mesías venga, hará que tome parte en la Tierra Prometida igualmente la generación que pereció en el desierto: {ve ‘améj kulám Tzadikím le'olárn yir-shú áretz} (Yeshayáhu 60,21).

36 – Y LOS HOMBRES QUE MOSHE HABÍA ENVIADO A EXPLORAR LA TIERRA, Y QUE AL VOLVER HICIERON MURMURAR A TODA LA CONGREGACION CONTRA EL, TRAYENDO NOTICIA INFAMATORIA CONTRA LA TIERRA,

37 – AQUELLOS HOMBRES QUE TRAJERON LA NOTICIA INFAMATORIA MURIERON DE PLAGA DELANTE DE ADONAL

37 – AQUELLOS HOMBRES QUE TRAJERON LA NOTICIA INFAMATORIA… Los diez espías murieron sobre el campo de la manera que merecían, “medida por medida”: “Ellos habían pecado por la lengua, y la lengua se alargaba hasta llegarles al ombligo y los gusanos que les salían por la lengua les entraban por el ombligo. He aquí por qué dice: “en la peste (y no: en una peste) y esto significa delante del Eterno: [en esa que merecían, de acuerdo con los Atributos de Dios, que retribuye “medida por medida “]” (Rashí). Pero el Targúm de Yonatán y otros comentaristas indican que ellos han muerto de “crup” [diftéria] y que era el séptimo (¿o el diecisiete?) Elul. Esta constatación no permite concluir nada en absoluto sobre su arrepentimiento. Cuando se dice que el Pueblo guardó severamente el duelo o que exclamó: “!Estamos listos a marchar hacia el lugar que el Eterno ha destinado porque hemos pecado!”, no parece que esta expresión de arrepentimiento pueda haber borrado el pecado. Pero el diecisiete de Elul se menciona en el Shulján ‘Arúj como día de ayuno en razón de la muerte de los espías (Oraj Chayím § 580). El Bet Yoséf comenta que ellos, sin duda, se han arrepentido, pero que este arrepentimiento no ha sido aceptado y he aquí por qué se observa un ayuno.

38 – MAS YEHOSHU'A, HIJO DE NUN, Y KALEV HIJO DE YEFUNE, QUEDARON CON VIDA; LOS UNICOS DE ENTRE AQUELLOS HOMBRES QUE HABIAN IDO A EXPLORAR LA TIERRA.

39 – Y CUANDO MOSHE REFIRIO TODAS ESTAS PALABRAS A TODOS LOS HIJOS DE ISRAEL, EL PUEBLO SE AFLIGIO MUCHO.

39 – EL PUEBLO SE AFLIGIO MUCHO. Si Dios había anulado Su resolución de aniquilar a Israel, no se había [no obstante] reconciliado en la misma proporción con ellos. Su desgracia durante todos estos años de marcha a través del desierto residía y se manifestaba en diversas circunstancias. Así durante este período el viento del Norte no soplaba, lo que impedía circuncidar a los niños que nacían, ya que la ausencia de este viento mantenía una temperatura demasiado elevada — salvo a la medianoche, hora de la bonanza, cuando aparecía por unos instantes (Yeb. 2a). Ahora, como la Ley prevé que el procedimiento del cordero pascual no puede iniciarse sino cuando los hijos han sido circuncidados, Israel se encontró impedido de observar correctamente este rito durante el trayecto del desierto, luego del incidente de los espías (Tos. ibíd.)

Moshé mismo sufría los efectos de esta desgracia, pues durante esta época no recibió de Dios más que las directrices absolutamente indispensables y ninguna otra revelación. Al igual que otros profetas, Moshé no había sido elegido sino para la salud de Israel, y ya que éste se encontraba privado de la gracia Divina, a Moshé se le había cortado toda comunicación afectuosa de parte de Dios (fin Ta'aníth — ver Rashí). Este largo período se extendía hasta el último nueve de Av de la travesía del desierto (Najmánides Deut. XXXIII, 2).

Pero lo peor para Moshé fue el decreto que le prohibía el acceso a Kená'an, que fue hecho al mismo tiempo que el que castigaba a la generación de los espías; esta medida contribuía a deprimirlo y a descalificarlo como profeta de Dios. El nos lo relata en el discurso que pronunció al final de su vida: “Contra mí también se irritó Adonái por causa de vosotros y dijo: “Tú tampoco entrarás. Será Yehoshú'a, hijo de Nun, tu servidor, quien entrará” (Deut. I, 37-38). Cf. Com. XIII, 2.

40 – Y POR LA MAÑANA MADRUGARON Y SUBIERON A LO ALTO DE LA MONTAÑA, DICIENDO: “¡HENOS AQUI! SUBIREMOS, PUES, AL LUGAR DE QUE HABLO ADONAI, (CONFESAMOS) HEMOS PECADO (MURMURANDO CONTRA ADONAI)”.

40 – !HENOS AQUI! SUBIREMOS. La palabra {hinénu… henos aquí} se deriva de {vatahínu} (Deut. I, 41) que significa: “estamos listos a subir hacia la montaña” — la expresión de la cual os habéis servido, {hén} “sí”, indicaba que habíais aceptado subir. Pero los Ba'alé ha-Tosafót lo explican de otra manera, comprendiendo {vatahínu} como un derivado de {hín}, “balde”: entonces los israelitas le dijeron a Moshé: “¿Cómo podría una lágrima llenar el balde?” es decir: ¿Cómo podría una cosa tan pequeña desbordar la copa de la cólera Divina? Las palabras de nuestro versículo, “subiremos, pues, al lugar de que habló Adonái… hemos pecado” no deben interpretarse por consiguiente como la expresión de un verdadero remordimiento, sino como arrepentimientos superficiales.

41 – PERO LES DIJO MOSHE: “¿A QUE FIN TRANSGREDIS EL MANDAMIENTO DE ADONAI, VISTO QUE NO PUEDE SALIROS BIEN?

41- VISTO QUE NO PUEDE SALIROS BIEN. Rashí explica: “lo que queréis hacer no prosperará”. El Targúm Yonatán agrega la palabra {lajén} “para vosotros”. Pero Racanati considera que el femenino {vehí… y ella} rem se refiere a la Shejináh, de manera que permite explicar: “pero Ella no se desplazará”.

42 – NO SUBÁIS, PUES ADONAI NO ESTA EN MEDIO DE VOSOTROS, PARA QUE NO SEÁIS DERROTADOS DELANTE DE VUESTROS ENEMIGOS,

42 – NO SUBAIS. El entusiasmo que los israelitas habían manifestado luego de haberse visto rechazados por Dios era efímero, un simple fuego de paja.

43 – PORQUE EL ‘AMALEKITA Y EL KENA'ANITA ESTAN ALLA ENFRENTE DE VOSOTROS Y CAEREIS A ESPADA, POR CUANTO OS HABEIS VUELTO DE EN POS DE ADONAI, Y ADONAI NO ESTABA CON VOSOTROS”

43 – PORQUE EL ‘AMALEKITA Y EL KENA'ANITA. En Deut. I, 42, Moshé dice expresamente que el Eterno le ha encomendado advertir a los hijos de Israel en los siguientes términos: “No subáis ni combatáis, porque Yo no estoy en medio de vosotros. No os hagáis combatir por vuestros enemigos”. Los enemigos están allá (vers. 44) designados como los emoritas, ya que los ‘amalekítas se habían escondido detrás de ellos y se precisa igualmente que ellos “han perseguido a los israelitas como lo hubieran hecho las abejas”: “De la misma manera que la abeja pica al hombre y muere enseguida, así, cuando los emoritas os han atacado, han muerto enseguida” (Rashí).

44 – SIN EMBARGO, ELLOS TUVIERON LA PRESUNCION DE SUBIR A LO ALTO DE LA MONTAÑA; MAS EL ARCA DEL PACTO DE ADONAI Y MOSHE NO SE MOVIERON DE EN MEDIO DEL CAMPAMENTO.

44 – SIN EMBARGO, ELLOS TUVIERON LA PRESUNCION DE SUBIR. Es así como Rashí explica la palabra {vay ‘apílu… se obstinaron}, pero cita igualmente la interpretación del Medrásh Tanjumáh, “obscuridad”, es decir que ellos marchaban en las tinieblas, ya que no estaban autorizados. El Bá'al Haturím agrega que {Tzelofjád}, tiene el mismo valor numérico que {vay'apílu}, ya que, según algunos, éste formaba parte de los {ma'apalím} y’ encontró la muerte en este combate.

45 – Y DESCENDIERON EL ‘AMALEKITA Y EL KENA'ANITA QUE HABITABAN EN AQUELLA MONTAÑA Y LOS HIRIERON Y LOS DERROTARON HASTA JORMAH.

45 – LOS HIRIERON Y LOS DERROTARON HASTA JORMAH. Ellos perdieron toda la región hasta Jormáh, la que habían ocupado triunfalmente algunos meses antes (Cf. Núm. XXI, 3). Los ‘amalekítas habían intentado atacarlos con artimañas sobre el camino que los exploradores habían tomado (tal es el significado de las palabras {Dérej ha-Atarím} (XXI, 1). Al principio “hicieron prisioneros entre ellos”; es por eso que el texto no habla del número de víctimas de esta guerra (Ba'alé Tosafót). Puede ser que fuera por causa de esta victoria que Moshé hubiera juzgado el momento favorable para la conquista de Kená'an… Pero ahora los israelitas, derrotados y aplastados hasta Jormáh, perdieron así todas sus conquistas.

Después de esta aguda derrota tuvieron que quedarse en Kadésh durante diecinueve años, “como en las otras paradas” (Deut. I, 46). Para la otra Tradición, que sitúa esta batalla luego de la muerte de Aharón, ver Com. Núm. XXI, I.

CAPITULO XV

1 – Y ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO:

1 – Y ADONAI HABLO A MOSHE DICIENDO. Cuando el Pueblo inició el duelo, Dios le dijo a Moshé: “¡Vé y consuela a esas pobres gentes!” —”Amo del Universo, respondió él, ¿cómo les consolaré?” —”Consuélalos con la enseñanza de la Toráh”. Este Medrásh, citado en el Taná Debé Eliyáhu nos enseña, una vez más, que el estudio de la Toráh es nuestro único consuelo en las horas de aflicción. Pero, ¿qué relación existe entre este {Devár Toráh… Estudio de Toráh} con el contenido de este capítulo? Aparece en este versículo del Eclesiastés (IX, 7): “Sigue tu camino, come tu pan con alegría, y bebe tu vino con corazón alegre, porque Dios ha aceptado ya tus obras”. Se interpreta así: “Come tu pan con alegría”, corresponde a la prescripción de la Jaláh; “y bebe tu vino con corazón alegre” se refiere al mandamiento de las libaciones del vino, {Nesajím}; “porque Dios ha aceptado ya tus obras”, es decir, en tu entrada al país de Kená'an. Esta era una alusión a los hijos de esta generación de que entrarían a Kená'an sin otro contratiempo. Si la Mitzváh de la libación del vino figura aquí en primer término, aunque la de la Jaláh le sea anterior — efectivamente los espías a su retorno habían encontrado a los israelitas ocupados en el estudio de esta ley — es porque la libación del vino tiene que ver con el Altar Sagrado, mientras que la Jaláh se refiere al pan cotidiano.

2 – “HABLA A LOS HIJOS DE ISRAEL Y DILES: CUANDO HUBIEREIS ENTRADO EN LA TIERRA DE VUESTRAS MORADAS, QUE OS VOY A DAR,

3 – Y OFRECIEREIS A ADONAI OFRENDA IGNEA DEL GANADO MAYOR O MENOR; SEA EN HOLOCAUSTO U OTRO SACRIFICIO EN CUMPLIMIENTO DE VOTO, O COMO OFRENDA VOLUNTARIA, O SEA (OBLACIONES) EN VUESTRAS FIESTAS SOLEMNES, PARA HACER OLOR GRATO A ADONAI.

3 – PARA HACER OLOR GRATO A ADONAI. “Antes del pecado del “becerro de oro”, los sacrificios eran un placer para el ‘ Eterno, incluso sin oblación ni libación, cuales fueron las ofrendas de Abel, Nóaj y Abrahám; pero después del pecado del “becerro de oro”, las oblaciones y las libaciones se hicieron necesarias en los sacrificios de la Comunidad, y después de la falta de los espías también lo fueron para los sacrificios individuales” (Sefórno; según la interpretación de Rabí ‘Akivá, Kid. 37b).

El significado general del vino y su efecto excitante en el hombre permiten comprender que, mientras más se aleje de la fuente, más necesidad tiene de apelar a sus recursos para elevarse hacia Dios. Se daban antaño a beber copas de vino a aquellos afligidos por un duelo (Ket. 8b) conforme al versículo: “Dad licor fuerte a los desventurados, vino a aquellos que llevan amargura en el corazón. Que beban y olviden su miseria, que pierdan el recuerdo de su congoja” (Prov. XXXI, 6-7). El mal se olvida rápidamente y no queda sino el recuerdo del bien con el cual se ha sido gratificado. Pero el vino es también el instrumento de santificación del Shabbat porque todos los dones de la naturaleza, incluso los más materiales, pueden elevarse al grado de la Santidad por medio de la aplicación de la Ley Divina (ver Com. Exo. XX, 8). Así el vino que se esparce en el Altar del Eterno representa igualmente la consagración de los placeres naturales, incluso a nivel del individuo. Tal es la gran lección que nos es dada en el momento en que Israel llega al país de su residencia. (Ver vers. 19 y Com. Gén. IX, 20).

4 – ENTONCES EL QUE PRESENTARE SU OBLACION TRAERÁ A ADONAI, COMO OFRENDA VEGETAL, LA DECIMA PARTE (DE UNA EFA) DE FLOR DE HARINA MEZCLADA CON LA CUARTA PARTE DE UN HIN DE ACEITE;

5 – Y PARA LIBACION, LA CUARTA PARTE DE UN HIN DE VINO: OFRECERÁS ESTO CON EL HOLOCAUSTO O EL SACRIFICIO, PARA CADA CORDERO.

6 – Y PARA UN CARNERO OFRECERÁS COMO OFRENDA VEGETAL, DOS DECIMAS (DE UNA EFA) DE FLOR DE HARINA MEZCLADA CON LA TERCERA PARTE DE UN HIN DE ACEITE.

7 – Y PARA LIBACION, LA TERCERA PARTE DE UN HIN DE VINO; OFRECERÁS ESTO POR OLOR GRATO A ADONAI.

7 – Y PARA LIBACION, LA TERCERA PARTE DE HIN. La libación del vino acompañaba los sacrificios que se ofrecían durante todo el año, pero durante la semana de Sucót ésta se agregaba a la libación del agua que daba lugar a un gran ceremonial, conforme al versículo (Yeshayáhu XII, 3): “Sacaréis con alegría las aguas de las fuentes de la salud”. Con respecto a la deliciosa exaltación que produce el vino, el agua representa la bebida ordinaria. Según el Zóhar, el proceso de la libación de agua simboliza esta idea explicada por el Cantar de los Cantares (VIII, 7): “Torrentes de agua no podrían extinguir el amor, ni los ríos podrían ahogarlo. Cuando un hombre entrega toda la fortuna de su casa para comprar el amor no recogerá más que desprecio”. “Torrentes de agua” son los medios de que dispone Satán — es decir el adversario — para apagar el amor que Israel profesa a Dios. En vano el enemigo [interior] gastaría “toda la fortuna de su casa” para comprar ese amor, y no recogería sino desprecio de parte de Israel. Tal es el símbolo de la libación del agua en Sucót, la víspera del octavo día de fiesta que Israel debe pasar solo con su Dios. Es por esto que se va a sacar esta agua con alegría, manifestando así todavía mejor la dicha de esta unión de amor que torrentes de agua no podrían ahogar.

8 – Y SI OFRECIERES UN NOVILLO POR HOLOCAUSTO U OTRO SACRIFICIO EN CUMPLIMIENTO DE VOTO, U OFRENDAS PACIFICAS A ADONAI.

9 – ENTONCES PRESENTARA (EL OFERENTE) ADEMAS DEL NOVILLO, COMO OFRENDA VEGETAL, TRES DECIMAS (DE UNA EFA) DE FLOR DE HARINA MEZCLADA CON LA MITAD DE UN HIN DE ACEITE

10 – Y PRESENTARAS COMO LIBACION LA MITAD DE UN HIN DE VINO: OFRENDA POR FUEGO, DE OLOR GRATO A ADONAI.

11 – ASI SE HA DE HACER CON UN NOVILLO, O CON UN CARNERO, O CON CADA RES, SEA DE LOS CORDEROS O DE LAS CABRAS.

12 – CONFORME AL NUMERO QUE VAIS A OFRECER, ASI HAREIS CON CADA UNO SEGUN EL NUMERO DE ELLOS.

13 – TODA PERSONA DE VUESTRA NACION LO HARÁ ASI, AL PRESENTAR OFRENDA IGNEA DE OLOR GRATO A ADONAI.

13 – TODA PERSONA DE VUESTRA NACION LO HARÁ ASI. “Una gran discusión surgió entre israelitas y prosélitos” (los primeros afirmaban que el término “nativo” excluía a los prosélitos, mientras que éstos sostenían que no excluía sino a los paganos). Dios dijo a Moshé: “¿Qué significa toda esta disputa?” A lo que Moshé respondió: “Tú eres el Amo del Universo y lo sabes todo. ¿Acaso no les he dicho: Comunidad, una sola ley os regirá? La discusión tenía por origen el hecho de que, en los tres versículos siguientes, la palabra {Guer} se emplea tres veces y que los hijos de Israel habían observado que había igualmente tres categorías de prosélitos. En la primera se encontraban los {guer tzédek… conversos auténticos}, que se habían convertido con toda honestidad y sinceridad; en la segunda, aquellos que se denominaban {guerím Jamór ben Shejém} porque deseaban desposar a las hijas de Israel; finalmente estaban aquellos que renunciaban al culto de los ídolos y que, sin estar convencidos, se contentaban con los alimentos que nosotros no podíamos utilizar. Los hijos de Israel aprendieron de esta manera que la ley se aplica a todas las categorías de prosélitos (Taná Debé Eliyáhu 29).

14 – Y CUANDO HABITARE CON VOSOTROS ALGUN EXTRANJERO, O CUALQUIER OTRO QUE ESTUVIERE EN MEDIO DE VOSOTROS, DURANTE VUESTRAS GENERACIONES (VENIDERAS), QUE QUISIERE HACER OFRENDA POR FUEGO, DE OLOR GRATO A ADONAI, DEL MISMO MODO QUE HACEIS VOSOTROS, HARA EL.

15 – UN MISMO ESTATUTO HABRÁ PARA VOSOTROS, ¡OH TU, CONGREGACION!, Y PARA EL EXTRANJERO QUE MORARE ENTRE VOSOTROS, ESTATUTO PERPETUO ES PARA TODAS VUESTRAS GENERACIONES: COMO SOIS VOSOTROS, ASI SERA EL EXTRANJERO DELANTE DE ADONAI.

15 – UN MISMO ESTATUTO HABRÁ PARA VOSOTROS. “Se deduce que las leyes no podrán adaptarse exactamente a las diversas circunstancias, en todos los lugares, en todos los tiempos, a cada uno individualmente, a la manera de un tratamiento médico que se adapta a cada caso particular teniendo en cuenta su temperamento. El régimen legal debe, en cambio, revestirse de un carácter absoluto, incluir la generalidad (de los hombres), incluso si sucede que, si bien aceptado por algunos individuos, no conviene a otros: efectivamente, si se conformara a los casos particulares, la mayoría sufriría y “tú harías de ello algo relativo”. Es por esto que la finalidad esencial de la Ley es independiente (de las circunstancias) de tiempo y espacio, y las disposiciones legales son absolutas y generales — como está dicho: “Comunidad, una misma ley os regirá” — y ellas no contemplan sino lo que es útil a la mayoría y en los casos más frecuentes, como lo acabamos de exponer” (Guía de los Desc. III, 34).

16 – UNA MISMA LEY Y UN MISMO REGLAMENTO HABRA PARA VOSOTROS Y PARA EL EXTRANJERO QUE HABITARE CON VOSOTROS”.

17 – Y HABLO ADONAI A MOSHE, DICIENDO:

18 – “HABLA A LOS HIJOS DE ISRAEL, Y DILES: CUANDO HUBIEREIS ENTRADO EN LA TIERRA ADONDE OS LLEVO,

19 – ENTONCES HA DE SER QUE AL COMER DEL PAN DE LA TIERRA, OFRECEREIS UNA OFRENDA ALZADA A ADONAL

19 – QUE AL COMER DEL PAN DE LA TIERRA, OFRECEREIS UNA OFRENDA. La generación de los espías creía asumir una existencia ideal al consumir el pan del cielo, el maná; no concebían comer solamente el pan de la tierra al llegar a Kená'an. Es por esto que les fue revelado que podían alcanzar la santidad apartando las primicias de la masa de pan, la {jaláh} — santificación del pan cotidiano. Con la observancia regular de apartar las primicias de la masa y de las frutas y del diezmo sobre los productos alimenticios, la comida y la bebida se llenan de santidad. En cuanto a la Jaláh, su reservación no es obligatoria con respecto a la Toráh, sino en Israel y cuando la Shejináh resida en Su Santuario. Este es el verdadero {reshít…  principio}, que corresponde al {bereshít bará… al principio creó}, porque es en vista del mérito futuro de {jaláh, bikurím, ma'asér} que el mundo ha sido creado (Medrásh Gén. Rabbá 1).

20 – DE LAS PRIMICIAS, DE VUESTRAS MASAS OFRECEREIS UNA TORTA POR OFRENDA ALZADA: COMO LA OFRENDA ALZADA DE LA ERA, ASI HABEIS DE OFRECER ESTA.

21 – DE LAS PRIMICIAS DE VUESTRAS MASAS PRESENTAREIS A ADONAI OFRENDA ALZADA DURANTE VUESTRAS GENERACIONES.

22 – Y CUANDO PECAREIS POR IGNORANCIA, Y DEJAREIS DE CUMPLIR CUALQUIERA DE ESTOS MANDAMIENTOS QUE HA DICHO ADONAI A MOSHE;

22 – Y CUANDO PECAREIS POR IGNORANCIA. Este pasaje consagrado a la idolatría se introduce aquí como una consecuencia directa del anterior, sin prólogo especial del Eterno ni alguna otra preparación. Los espías, a su regreso de Kená'an, habían encontrado a los judíos en el proceso de estudiar en la Toráh justamente las prescripciones de la Jaláh. Ellos se detuvieron y declararon: “¡Nosotros regresaremos a Egipto, no entraremos a Kená'an! A sus ojos el retorno a Egipto implicaba el retorno a la idolatría. No fue sino después de haber sido castigados por su pecado que recomendaron a los judíos reiniciar el estudio de las [prescripciones de la] Jaláh. Tal es entonces la relación con la prohibición de la idolatría hecha en primer término a la Comunidad y después al individuo.

23 – ES DECIR, TODO LO QUE OS HA MANDADO ADONAI POR CONDUCTO DE MOSHE, DESDE EL DIA EN QUE ADONAI OS DIO MANDAMIENTO, Y EN ADELANTE POR VUESTRAS GENERACIONES VENIDERAS;

24 – ENTONCES SERA QUE SI FUESE COMETIDO ALGUN PECADO POR IGNORANCIA, A LOS OJOS DE LA CONGREGACION, ENTONCES TODA LA CONGREGACION OFRECERÁ UN NOVILLO JOVEN POR HOLOCAUSTO, DE OLOR GRATO A ADONAI CON SU OFRENDA VEGETAL Y SU LIBACION, CONFORME AL REGLAMENTO, Y UN MACHO CABRIO PARA OFRENDA POR EL PECADO.

24 – SI FUESE COMETIDO ALGUN PECADO POR IGNORANCIA. Si consideramos, como todos los demás Comentaristas, que este pasaje habla de la idolatría, Najmánides se pregunta cómo un pecado tan grave puede cometerse “por la no advertencia de la Comunidad”. El cita como respuesta ejemplos históricos: en los tiempos de los reyes herejes de Israel, por ejemplo, la Comunidad en conjunto olvidó sus Mitzvót; igualmente en la época del Segundo Templo, en tiempos de ‘Ezrá (‘Ezrá VIII, 38); Horayóth VI,1). Es cierto que Rabí Yehudáh Haleví en el Kuzári (III, 63) afirma que era solamente la multitud del Pueblo la que había olvidado la Toráh, pero que personas particulares habían conservado las leyes poco importantes y, con más razón, las más graves [trascendentales]. Najmánides emite también la hipótesis de que el Pueblo consideraba la Toráh caduca, ya que ella no se aplicaba a todas las generaciones (Cf. Deut. XI, 18). ¿No dijo el Eterno que cumplamos las Mitzvót y recibiremos recompensa? pues no las cumplamos y no recibamos recompensa [Sifrí]. Sobre esto Najmánides cita el Medrásh Yalkút en Yejezkél (XX) quien narra cómo el profeta recibió una delegación de judíos deseosos de liberarse del yugo de la Toráh. Ellos preguntaron a Yejezkél: “Si un Cohén compra un esclavo, ¿puede éste comer de la Terumáh?” Con su respuesta positiva ellos continuaron: “Si su amo lo vuelve a vender, ¿no sale de su propiedad? —Sí. — ¡Entonces, nosotros también salimos de la propiedad de Dios!” Pero el Profeta les respondió: “Por Mi Vida, dice Dios el Eterno, que no seré consultado por vosotros, y no será lo que tenéis en vuestra mente cuando decís: nosotros seremos como las demás naciones, como las familias de los otros países que adoran el palo y la piedra. Por Mi Vida, dice Dios el Eterno, que de seguro, con mano fuerte y brazo extendido, y con ira derramada, he de ser Rey sobre vosotros… (Yejezkél XX, 31-33)”. Esta afirmación también debe considerarse, dice Najmánides, como “un error” [involuntario].

PARA OFRENDA POR EL PECADO. Rashí comenta: “Esta palabra se escribe sin la letra Alef. Porque no es como el resto de las expiaciones. En los otros casos que la Toráh menciona y que exigen holocausto, la expiación es anterior al holocausto, como está escrito en Lev. V, 10; pero aquí el holocausto precede a la expiación”. Esto ya nos revela que no se trata de un sacrificio normal: regularmente sirve de expiación, pero aquí “será perdonado a toda la Comunidad, porque para todo el Pueblo este era un error involuntario”.

25 – Y EL SACERDOTE HARA EXPIACION POR TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL; Y LES SERA PERDONADO; PORQUE FUE PECADO DE IGNORANCIA, Y POR SU ERROR HABRÁN TRAIDO SU OBLACION. OFRENDA POR FUEGO A ADONAI, Y SU OFRENDA POR EL PECADO DELANTE DE ADONAI, A CAUSA DE SU YERRO.

26 – ASI SERA PERDONADO A TODA LA CONGREGACION DE LOS HIJOS DE ISRAEL, Y AL PROSELITO QUE MORARE EN MEDIO DE ELLAS, PUESTO QUE TODA LA CONGREGACION TIENE PARTE EN EL PECADO COMETIDO POR IGNORANCIA.

26 – PUESTO QUE TODA LA CONGREGACION TIENE PARTE EN EL PECADO COMETIDO POR IGNORANCIA. Esta confirmación de la Toráh plantea serios problemas: efectivamente, ¿cómo un pecado, cometido voluntariamente, se considera de pronto como involuntario, porque haya sido cometido comunitariamente? Parece que es porque a los pecados de la Comunidad — al igual que la plegaria falta de sinceridad — son tenidos como exentos de verdadera intención de rebeldía contra Dios. El Talmúd trata la cuestión en Ta'aníth 8a, basándose en los siguientes versículos de los Salmos (LXXVIII, 36-39): Pero lo halagaban con sus bocas, y con sus lenguas Le mentían. Sus corazones no estaban firmemente con El, y no fueron fieles a su Pacto. Y El, Piadoso perdonó la iniquidad y no los destruyó, contuvo muchas veces Su ira, y no dejó que se encienda todo su furor. Y recordó que ellos son (sólo) carne, una hálito que se va y no vuelve”. Es en razón de estas consideraciones que recitamos este versículo (Núm. XV, 26) la noche de Yom Kipúr, cuando toda la Comunidad se encuentra reunida para proclamar orgullosamente que damos la autorización de orar aún a los transgresores de la Ley.

27 – Y SI ALGUN INDIVIDUO PECARE POR IGNORANCIA, TRAERA UNA CABRA DEL PRIMER AÑO COMO OFRENDA POR EL PECADO;

28 – Y EL SACERDOTE HARÁ EXPIACION POR LA PERSONA QUE PECARE POR IGNORANCIA, CUANDO (REALMENTE) PECARE POR IGNORANCIA DELANTE DE ADONAI, HACIENDO ASI EXPIACION POR ELLA, Y LE SERA PERDONADO.

28 – Y LE SERA PERDONADO. Este párrafo trata del individuo que se ha entregado por error al pecado de idolatría: este caso se considera igualmente como una falta involuntaria. Se trata, por ejemplo, según Najmánides, del “judío desorientado entre los gentiles” (Shab. 68a); es decir, que nunca ha tenido la oportunidad de conocer y de amar el Judaísmo. Y no está libre por lo mismo de adorar a los ídolos, ya que la Alianza Divina excluye celosamente todo culto rendido a otra divinidad, de manera que este hombre debía, cuando el Templo existía, ofrecer un sacrificio especial; hoy no existe nada más que la plegaria para reemplazar el sacrificio. La repetición en este pasaje de los términos {venisláj lifné Adonái… será perdonado ante Dios} significa también, según Najmánides, que el perdón se justifica aquí de igual manera según los criterios de la justicia como de los del amor Divino. Este comentario, muy importante, nos permite apreciar el alcance del perdón: tanto a los ojos de la justicia, como del amor, el pecado de infidelidad queda completamente borrado, tanto si ha sido cometido por “un judío extraviado entre los gentiles” como por un judío ahogado en la multitud de sus correligionarios infieles.

29 – UNA MISMA LEY TENDREIS PARA EL NATIVO ENTRE LOS HIJOS DE ISRAEL, Y PARA EL EXTRANJERO QUE HABITA EN MEDIO DE ELLOS, EN CUANTO A AQUEL QUE PECARE POR IGNORANCIA.

29 – PARA EL EXTRANJERO QUE HABITA EN MEDIO DE ELLOS. El prosélito se menciona nuevamente aquí, porque él a menudo es inspirador de esta infidelidad (Najmánides [sobre el vers. 26]).

30 – EMPERO LA PERSONA QUE OBRARE INTENCIONADAMENTE, SEA EL NATIVO, O SEA DE LOS EXTRANJEROS, ESE TAL BLASFEMA A ADONAI; Y LA TAL PERSONA SERA CORTADA DE EN MEDIO DE SU PUEBLO.

30 – EMPERO LA PERSONA QUE OBRARE INTENCIONADAMENTE. Si la Toráh muestra indulgencia hacia los judíos infieles, considerándolos como pecadores involuntarios, ella se muestra en cambio muy severa hacia el blasfemo, sobre todo hacia aquel que actúa con propósito deliberado. Ella no reconoce sino un castigo para él, la pena de Karét, el “cercenamiento”; esta expresión se repite en dos ocasiones, para significar la excisión del cuerpo y del alma (ver Com. Gén. XVII, 16).

ESE TAL BLASFEMA A ADONAI. Maimónides comenta (Guía de los Desc. III, 41): “El pecador desvergonzado es el que no solamente actúa con premeditación, sino que es bastante impúdico y audaz para transgredir la Ley en público. Este no peca por simple pasión ni porque sus costumbres perversas le hacen buscar goces que la Ley ha prohibido, sino para resistir a la Ley y para revelarse contra ella. Por eso se dice a su respecto: “el blasfema del Eterno”, y merece indudablemente la muerte. El que actúa de esta manera solo lo hace porque se ha formado una opinión propia, a consecuencia de la cual resiste la Ley. Por eso, la explicación Tradicional [la Ley Oral] dice que la Toráh quiere hablar aquí de la idolatría, sistema que socava a la Ley por su base. En efecto, jamás nadie rendirá culto a un astro sin creerlo eterno, como lo hemos expuesto mucha veces en nuestras obras. Ocurre lo mismo, a mi parecer, con toda transgresión por la cual se manifiesta la intención de derrumbar la Ley y de revelarse contra ella. Según mi manera de ver, si un individuo israelita come carne cocida en leche, o si se viste con tejidos de materias heterogéneas, o se corta los ángulos de la cabellera con la intención de manifestar su desprecio por estas prohibiciones y demostrar que no cree en la verdad de esta Legislación, se tornaría culpable “de blasfemia contra el Eterno”, y merecería la muerte, no como castigo (por su pecado), sino por su infidelidad. Del mismo modo como los habitantes de una ciudad seducida (arrastrada a la idolatría) reciben la muerte por su infidelidad y no como castigo por su crimen; razón por la cual sus bienes son entregados a las llamas, y no pasan a sus herederos, como ocurre con los otros condenados a muerte “. Así, para Maimónides, el judío “epicureísta” {apikorós} debe considerarse como un gentil. No se acepta su arrepentimiento. El sigue en su fantasía insensata, llegando hasta a transgredir la Toráh con descaro, sin ver ningún mal en ello. Se prohíbe hablarle y responderle a sus propósitos. El Talmúd (Sanh. 99a) clasifica en la categoría definida por nuestro versículo como “epicureísta” a aquel que interpreta la Toráh en contra de la Tradición, que niega la Revelación, que atribuye a Moshé y no a Dios el origen de un solo versículo, que rehúsa tal conclusión o tal argumento a fortiori o por analogía que formula la Ley Oral, o que, en fin, desobedece el mandamiento de la circuncisión.

31 – POR CUANTO HA TRATADO CON DESPRECIO LA PALABRA DE ADONAI Y HA QUEBRANTADO SU MANDAMIENTO, SERA ENTERAMENTE CORTADA AQUELLA PERSONA: RECAIGA SU INIQUIDAD SOBRE ELLA”.

31 – RECAIGA SU INIQUIDAD SOBRE ELLA. Rashí explica: “Mientras el pecado este en ella, estos es: si no se arrepintió y retornó del mal camino”. Esto significa que el alma permanece aún en estado de Karét — cercenamiento — y puede ser golpeada con sufrimientos durante toda su existencia (Najmánides). Efectivamente, no hay pecado de idolatría sino cuando el pensamiento íntimo está comprometido igual que los labios, de otra manera el pecador está exento, como lo enseña el Talmúd (Sanh. 61b): “Aquel que rinde culto a los ídolos por amor o por temor, está exento, dice Rabbá, salvo si ha reconocido [en ellos] expresamente poderes divinos”; es — explica Rashí — aquel que se sirve de ídolos por amor o por temor de otro hombre, sin creer verdaderamente en su divinidad.

32 – Y MIENTRAS ESTABAN LOS HIJOS DE ISRAEL EN EL DESIERTO, HALLARON UN HOMBRE QUE ESTABA RECOGIENDO LEÑA EN DIA DE SABADO.

32 – Y MIENTRAS ESTABAN LOS HIJOS DE ISRAEL EN EL DESIERTO. Rashí: “El texto habla mal de los israelitas, puesto que no cuidaron sino el primer Sábado, y al segundo Sábado vino este y lo profanó”. Dos opiniones divergentes existen en la Tradición referentes a la fecha de este crimen. Hemos visto la de Rashí, quien sigue al Sifré, y lo sitúa en el segundo Shabbat, en la misma época que la del blasfemo (Lev. XXIV, 12). Si no se puso a éste último en prisión con el cortador de leña, es porque los casos no eran parecidos. Para aquel que había maldecido el nombre de Dios delante de testigos y después de ser advertido, no se sabía si merecía la muerte o no, mientras que para el cortador de leña se ignoraba de qué manera debía morir [cual de los cuatro tipos de muerte que el Bet Dín podía aplicar]. A pesar de la regla que enuncia que cuando el modo de ejecución no ha sido precisado se trata de muerte por estrangulamiento {Jének}. Moshé y Aharón no sabían cómo debía ser castigado el cortador de leña. Este no era un caso de {stam mitáh… muerte sencilla}, ya que la profanación del Shabbat (118b) equivale a la idolatría (porque es negar la existencia de Dios Creador), que se sanciona con lapidación (Cf. Tos. Sanh. 78b). En el Tratado de Shabbat (118b) se dice que, si los israelitas hubieran observado correctamente el primer Shabbat (o los dos primeros, de acuerdo con Rabí Shim'ón Bar Yojái), ninguna nación hostil los hubiera podido dominar jamás. Esta enseñanza manifiesta lo ideal de la fidelidad a Dios: Si Israel observaba rigurosamente el Shabbat, que equivale a la suma de todos los otros mandamientos Divinos, el problema de la supervivencia del Pueblo no se plantearía más nunca.

La segunda opinión sitúa este episodio del cortador de leña inmediatamente después del de los espías, lo que en realidad agrava su importancia. Por la misma época se constata un cierto desdén hacia la Mitzváh del Tzitzít, y tuvieron lugar varios otros incidentes que se relatan en el libro de los Números.

EN EL DESIERTO: “Los Sabios enseñan que el cortador de leña era Tzelofjád, porque se dice que los hijos de Israel se encontraban en el desierto, y más adelante (XXVII, 3) está escrito: “nuestro padre ha muerto en el desierto”; como se trata en este último versículo de Tzelofjád, es también de este de quien se trata aquí”. Tal es la enseñanza de Rabí ‘Akivá. Pero Rabí Yehudáh Ben Beteráh le reprocha: ‘Akivá, que esto sea cierto o no, un día tendrás que rendir cuentas sobre esta afirmación! Si tienes razón, lo humillaste, porque [por algún motivo] la Toráh no ha citado su nombre; y si te equivocaste, has calumniado a este [tzadík] Justo”. Rabí ‘Akivá basa sus conclusiones en una [{guezeráh shavá… analogía} que no toma en cuenta el otro [Rabí Yehudáh Ben Beteráh]: Pero ahora, ¿cuál fue la falta de Tzelofjád? Este era de esos que se obstinaban {Vaya'apílu} en subir al pico de la montaña (Shab. 96b). Pero como esta acción era buena en cuanto a su fondo, la falta de cortar leña pierde su gravedad. (Rashí).

33 – Y LOS QUE LE HALLARON RECOGIENDO LEÑA LE PRESENTARON ANTE MOSHE Y AHARON Y TODA LA CONGREGACION.

33 – Y LOS QUE LE HALLARON RECOGIENDO LEÑA. El Zóhar, siguiendo su costumbre de detectar en el texto los motivos más íntimos y más profundos, basa el razonamiento [de su interpretación] en la repetición de las palabras {mekoshésh ‘etzím… recogiendo leña} y en el empleo del término {mekoshésh} en preferencia a {shekishésh}, este verbo estando en relación con {hakésh}, que significa “comparar”.

El {nekoshésh ‘etzím} toma el sentido de “comparar árboles”. Significa que Tzelofjád quería comparar el {‘Etz ha-jayím} el árbol de la vida, y el {‘Etz ha-dá'at tov var'á} el árbol del conocimiento del bien y del mal, preguntándose cuál de los dos prevalecía. Este llegó a la conclusión de que el {‘Etz ha-dáat tov var'á} del Gan-‘Edén tiene preferencia, ya que tiene que ver con las esferas irracionales [desconocidas] que son anteriores a la vida de aquí abajo. En consecuencia, ha escogido el Shabbat de Lo Alto [de esas esferas] con referencia al de abajo. Los objetivos de la tierra aquí abajo le parecían menos importantes, y la Creación se le parecía a una fábula. El mandamiento del Shabbat le lucía secundario. Moshé ignoraba la sanción para una negación de esta naturaleza, y Dios le reveló que este renegado merecía la pena capital bajo la forma más grave, lapidación. “El había comparado los árboles” y había obtenido un resultado equívoco.

34 – Y LE PUSIERON EN PRISION, PORQUE NO SE HABÍA DECLARADO QUE HABÍAN DE HACER CON EL.

34 – Y LO PUSIERON EN PRISION. El Targúm Yonatán proporciona los detalles siguientes: “En el desierto la orden del Shabbat era conocida, mas no la sanción de su transgresión. Un hombre de la casa de Yoséf se puso levanto y recogió leña del suelo en día de Shabbat en presencia de testigos, y Moshé lo puso en prisión; así es como se sabe cuál era el castigo por la violación del Shabbat”

Además el Medrásh, citado por los Tosafistas (B. B. 119B) relata que Tzelofjád ha cometido su crimen al comienzo del cuadragésimo año y (le-Shém Shamayim… con miras a Santificar el Nombre de Dios). Este creía, que debido a la prohibición de entrar a Kená'an que pesaba sobre toda la generación, el Shabbat no se consideraba incluido en las Mitzvót; violó entonces el Shabbat para ser condenado a muerte. Y, efectivamente, los otros lo vieron y se abstuvieron de transgredir el Shabbat hasta la llegada a Kená'an. El hubiera podido, sin duda, preguntar al Bet-Dín si tenía “el derecho de cometer un pecado para evitárselo a otro” y se le hubiera respondido con una negativa (Shabbat 4a). Su caso difiere del de Yael, la mujer de {Jéver ha-Kiní}, (Jueces IV, 18), quien había salvado a todo Israel físicamente — por lo cual se le ha glorificado — (Jueces V, 27). El, el cortador de leña no pretendía sino preservar a Israel de la transgresión de los mandamientos Divinos, y el Talmúd (B. B. 119a) condena su conducta. Realmente es Moshé quien hubiera debido ser el autor de esta lección, pero fue Tzelofjád, para enseñarnos el principio de que “se aprende del hombre meritorio los actos meritorios y del hombre reprensible los actos reprensibles”. Rabí S. Edels se esfuerza por resolver la contradicción entre la opinión que condena a Tzelofjád y aquella que le imputa la intención de actuar por el honor de Dios. Es lo que el Tribunal terrenal formula según la declaración de los testigos — ahora bien — éstos han visto al cortador de leña violar el Shabbat; pero corresponde al Tribunal Celestial juzgar al hombre acerca de sus sentimientos íntimos, escondidos en el fondo de su corazón.

35 – ENTONCES DIJO ADONAI A MOSHE: “POR CIERTO, SERA MATADO ESE VARON; LO LAPIDARA CON PIEDRAS TODA LA COMUNIDAD, FUERA DEL CAMPAMENTO”.

36 – Y TODA LA COMUNIDAD LE SACO FUERA DEL CAMPAMENTO, Y LE APEDREARON DE MODO QUE MURIO; COMO ADONAI HABIA MANDADO A MOSHE.

36 – Y TODA LA COMUNIDAD LE SACO. Sobre los cuatro casos dudosos presentados a Moshé, por los cuales debió esperar el veredicto Divino, ver Com. Lev. XXIV, 12.

37 – Y ADONAI HABLO A MOSHE, DICIENDO:

38 – “HABLA A LOS HIJOS DE ISRAEL Y DILES QUE SE HAGAN FLECOS EN LOS BORDES DE SUS MANTOS, DURANTE TODAS SUS GENERACIONES: Y QUE SOBRE EL FLECO DE CADA BORDE UN CORDON DE COLOR VIOLACEO (AZUL).

38 – SE HAGAN FLECOS (TZITZIT). Ya la Mishnáh (Berajót II, 2) plantea la pregunta de por qué el párrafo de los Tzitzít es el tercero de la {Shem'á Yisraél}. Se responde, en nombre de Rabí Yehudáh Ben Janiná: “porque este pasaje contiene cinco puntos: … la Mitzváh del Tzitzít, el recuerdo de la salida de Egipto, el yugo de las Mitzvót, las falsas conclusiones de los herejes y la condenación de la intención misma de la idolatría”. Pero, en el Talmúd, la Barraitá propone una solución más simple: La {Shem'á) viene en primer término porque es dirigida a todos los individuos, mientras que el párrafo {vehayáh) constituye para cada uno un llamado a enseñar; y el texto de los Tzitzít un llamado a la ejecución: “ejecutaréis todos Mis Mitzvót y seréis santos para vuestro Dios” (Ber. 12b). Queda por explicar por qué este pasaje figura en este lugar en el orden de eventos relatados por la Toráh. Se podría justificar por la grave violación del Shabbat cometida por el cortador de leña: “Porque Dios dijo a Moshé: ¿Sabes tú de dónde resulta que este hombre haya transgredido el Shabbat? —Lo ignoro, respondió Moshé. —Es porque en los días de la semana él lleva las filacterías en la cabeza y en el brazo, que le recuerdan sus deberes, pero en Shabbat nada se los recuerda, de ahí que el profanase ese día. Y entonces Moshé ve, busca un mandamiento que no se limite a los días de la semana, sino que incluya igualmente el Shabbat y las fiestas”. Moshé escogió la Mitzváh del Tzitzít, cuya vista recuerda a los israelitas todos los mandamientos de Dios (Pirké de Rabí Ell'ézer 26). El Medrásh Tanjumáh nos describe al hombre rodeado de Mitzvót en el camino de la vida. No se trata solamente de los deberes religiosos que le recuerdan sin cesar su misión como judío; también están las Mitzvót relacionados con los alimentos, las cosas sagradas, los diversos objetos cotidianos. Pero todo esto no será suficiente para recordarle sus deberes hacia Dios — ni siquiera el signo de la alianza, la circuncisión, que lleva en su carne. Así que Dios ha previsto las filacterias y los Tzitzít para recordar diariamente las obligaciones que este tiene — semejante al capitán que lanza una cuerda a un hombre que se ahoga mientras le ordena: ¡Agárrala bien, no la sueltes, pues tu vida depende de ella! Rabí A. Ibn Ezrá declara igualmente que “si se tiene un vestido de cuatro esquinas hay que utilizarlo constantemente durante el día; está prohibido quitárselo con el fin de “acordarse” [de las Mitzvót]; se lleva un talít durante el oficio porque se va a leer la {Shem'á}: “Y diles que se hagan flecos en los bordes de sus mantos…” [esto se refiere a los “Tzitzít…] Y será esto para ustedes como Tzitzít …” Realmente, creo que la obligación de utilizar los Tzitzít se impone antes que nada, ya que se trata de recordar que no se debe uno extraviar en el pecado y que no se peca mientras se ora”.

TZITZIT. Rashí explica: Que se hagan flecos. Así llamados “Tzitzít” por los hilos que cuelgan; expresión semejante, pero aplicada a los cabellos, encontramos en Yejezkél VII, 3. Otra explicación: Se llama así, “Tzitzít” porque está escrito “Y lo veréis”, como: “mira “metzítz” entre las ranuras (Cánt. II, 9) “mirando por las celosías” y explica la idea de “mirar”.

Si se pregunta por qué Rashí no se contenta con una sola explicación se puede buscar la respuesta en el comentario de su nieto Rashbám: La palabra “Tzitzít” en el vers. 38 corresponde a la primera explicación de Rashí: “hilos que cuelgan; expresión semejante, pero aplicada a los cabellos”, mientras que la palabra “Tzitzít” del vers. 39 corresponde a la segunda: “y serán para vosotros estos Tzitziyót para verlos”, como se contempla a través de las celosías”. En este último caso, el contexto demuestra bien que se trata de “entrever” a través de las celosías; los Tzitziyót también expresan esta idea, de entrever la Divinidad entre las rejillas de la Justicia Celestial, como se explicará más adelante.

UN HILO AZUL. Rashí: “el color azulado del {jilazón} (Men. 42b)”. Este color azulado era extraído de un molusco, el {jilazón}, que salía a la superficie una vez cada setenta años en el Lago Kinéret [en Tiberíades]. En nuestros días se ha perdido el rastro de este molusco. En cuanto al color, era como el que refleja el cielo en el crepúsculo, una especie de azul cárdeno (Rashí vers. 41). Según Najmánides, todo color visto desde lejos parece azulado y de ahí viene el parentesco de la palabra {tejélet} con el nombre {tajlít} que expresa la substancia de toda apariencia.

39 – ESTO, PUES, OS SERA PARA FLECO, A FIN DE QUE AL MIRARLO OS ACORDEIS DE TODOS LOS MANDAMIENTOS DE ADONAI, Y LOS CUMPLÁIS; Y QUE NO VAYAIS TRAS LAS CODICIAS DE VUESTROS CORAZONES, Y DE VUESTRO OJOS, EN POS DE LOS CUALES SOLEIS ANDAR PROSTITUIDOS;

39 – A FIN DE QUE AL MIRARLO OS ACORDEIS DE TODOS LOS MANDAMIENTOS. Rashí: {Tzitzít} tiene como valor numérico seiscientos y si se le agregan los ocho hilos y los cinco nudos (que los componen) se obtiene un total de seiscientos trece” [que suman el valor del total de las Mitzvót]. Pero Najmánides refuta esta explicación: primero {Tzitzít} se escribe sin yud (delante de t) y, por otra parte, según Bet Hillél (Men. 43b), no hay sino tres hilos y seguramente dos nudos de acuerdo con la Toráh. Para este, el recuerdo de los Mandamientos depende del hilo azul, según el comentario de Rabí Meír (ibíd.): “¿En qué se distingue el color {tejélet} de todos los demás? En que se parece al mar, el mar al firmamento y el firmamento al Trono Celestial”. Cada franja se compone de cuatro hilos blancos, la mitad en azul, aunque, una vez unidos los cuatro hilos a la punta del vestido se obtenían siete hilos blancos y uno azul. En los hábitos sacerdotales y en el Tabernáculo este último color era el dominante, de manera que era conocido como el tinte privilegiado del Eterno, unido al blanco en los Tzitzít: éstos representaban el “sello del Rey sobre sus esclavos”. Así que cada mañana, al hacer uso de los Tzitzít, los israelitas se acuerdan de que son servidores de Dios, que han aceptado Sus mandamientos por medio de una promesa y por solemne proclamación (Sefórno). Y, agrega Rashí, “si tú objetas no lo haremos ni tomaremos retribución. (Dios les responde) Soy vuestro Dios, contra vuestra voluntad”, similar-mente dice en Yejezkél (XX, 23): Y si no, con mano fuerte… reinaré sobre vosotros” (Rashí vers. 41).

AL FIN DE QUE AL MIRARLOS. El Zóhar comenta este ver-sículo de la siguiente manera. La Toráh emplea, para designar la placa que ornaba el rostro del Sumo Sacerdote, la palabra {tzitz}, que es masculina: gracias a ella, se podía “ver” a los hombres y ninguno escapaba a este examen que penetraba al fondo de la conciencia. Los Tzitzít, por el contrario, es del femenino y permite al hombre “entrever la Divinidad”, a captar la justicia de Dios. El hilo {tejélet} simboliza el Trono Divino, según la tesis indicada por Rabí Meír (ya citada), y más especialmente el Trono {shedaním bah diné nefashót}, “desde donde los hombres son juzgados por sus crímenes”, de los cuales depende su vida. Es en este sentido que se enseña que todo color visto en sueños es un buen presagio, salvo aquel del {tejélet}, que es de mal augurio (Ber. 57a). Así las llamas azuladas producen una quemadura más fuerte que las llamas de otros colores. Pero con relación al blanco, el azul tiene un valor ocho veces menor, ya que el blanco representa el principio de amor del Trono Celestial, como se deduce del versículo (Exo. XXIV, 10) “bajo el Trono de Su Gloria, era cual obra de ladrillo de zafiro… {livnát ha-sapír}. Esta expresión describe bien los Tzitziyót: el hilo azul se une a los hilos blancos con la misma tendencia que el rigor de la Justicia busca el Amor de Dios. He aquí por qué los Sabios ordenan recitar la {Shem'á} por la mañana a partir del momento en que el ojo humano puede distinguir el blanco del {tejélet}. Finalmente estos dos colores deben comportarse entre ellos como la derecha con la izquierda, el blanco a la derecha debiendo resaltar a la izquierda el hilo del {tejélet}. Si en nuestros días es necesario renunciar al hilo (tejélet) en la observancia de la Mitzváh de los Tzitziyót, esto no es considerado como una desgracia por los Sabios. La Mishnáh (Men. 38a) asegura en efecto, que la ausencia del hilo {tejélet} no reduce el valor del mandamiento cumplido con los hilos blancos solamente, y Rabí Meír — quien nos había enseñado el valor del hilo {tejélet} — declara que la sanción de la negligencia de la Mitzváh de los hilos blancos es más grave que la del hilo azulado. Los Tzitziyót compuestos solamente de hilos blancos simbolizan la Justicia Divina bajo la expresión del amor y de la gracia, ¡y es esto lo que llena al judío de regocijo! Rabénu Chayím Ben ‘Attár afirma que es por esta razón que el Eterno ha exigido escoger un color que no existe más en nuestros días. Mientras se envuelve en el Talít, se explica su exaltación con las palabras del Salmo (XXXVI, 8-11): “¡Cuán preciosa es Tu bondad, Dios, los hijos del hombre se refugiarán a la sombra de Tus alas. Se colmarán de la hartura de Tu casa, y de las delicias de Tus ríos les harás beber. Porque contigo está la fuente de vida, en Tu luz veremos la luz, extiende Tu bondad hacia aquéllos que Te conocen, y Tu justicia hacia los rectos de corazón”. Estas son las consideraciones que motivan y animan nuestra acción al servicio de Dios.

FLECO. A una vestidura que posea tres o cinco ángulos no se pueden poner Tzitziyót. Se requiere de que haya cuatro ángulos para los Tzitziyót, porque el ángulo designa el más allá (sobre el cual se abre y se extiende) y que Dios es el Amo de los cuatro ángulos del horizonte y del más allá. Rabí Shim'ón decía: “Desde el extremo de la tierra hemos oído Cánticos…” (Zóhar, según Yeshayáhu XXIV, 16). Del versículo Deut. XXII, 12, los Sabios han deducido que la prohibición de {sha ‘atnéz}, mezcla de lana y lino, no se aplica en el caso de los Tzitziyót. Ver Com. Exo. XXV, 4.

AL MIRARLOS. De donde se deduce que la obligación de los Tzitziyót cesa al caer la noche. Desde el comienzo del día la verdad parece otra, diferente a la noche; lo que es cierto {emét}, a la luz del día, se funda en múltiples razones y se hace firme, segura, establecida, justa, etc. {emét veyatzív, venajón vekayám…}. Por el contrario, lo que nos parece verdad por la noche, no lo es sino en virtud de la fe, {emunáh}. He aquí por qué se dice por la mañana {emét veyatzív…}  y por la tarde {emét veemunáh}.

Y QUE NO VAYAIS TRAS LAS CODICIAS DE VUESTROS CORAZONES. Esta es la reparación — el {tikún} — del pecado de los espías al comienzo de la Sidrá: ellos habían partido {latúr et ha-áretz… explorar la tierra} y aquí está escrito {velo tatúru… y no se guíen}. Los exploradores se habían dejado arrastrar por el deseo de su corazón, confirmado por lo que se les ofrecía a la vista: aquí se nos pone en guardia para que evitemos esta falta. Rashí comenta: “El corazón y los ojos son los espías del cuerpo y se entremezclan para pecar: el ojo ve, el corazón codicia y el cuerpo realiza el pecado” (según el Medrásh Tanjumáh). Pero otros Comentaristas, como Malbím, estiman que el orden es inverso, como lo sugiere la expresión de nuestro versículo “de acuerdo con vuestro corazón y de acuerdo con vuestros ojos”. “Si las imágenes del deseo no hubieran comenzado por dominar malignamente su corazón para alejarlo del temor de Dios, no se hubiera dejado arrastrar por lo que sus ojos percibían. El hecho, justamente, de que sea arrastrado a la codicia por lo que ve, es un signo de que el deseo ya ha abierto camino en su corazón y que ha soñado con los medios de deshacerse del temor de Dios”.

EN POS DE LOS CUALES SOLEIS ANDAR PROSTITUIDOS. El Talmúd enseña (Ber. 12b): “Por vuestro corazón” se refiere al “epicureísmo”; “por vuestros ojos” a la idea del pecado (de la intemperancia, desenfreno) “en pos de los cuales soléis andar prostituidos” ante la idolatría. Aquí vemos que la idea del pecado se cita como una falta real. “La idea del pecado (de la intemperancia) es peor que el pecado mismo, ya que el pecado se comete de día mientras que la idea existe incluso en la noche”. Maimónides ha llegado a conclusiones necesariamente implicadas por los términos: “No os dejaréis arrastrar por vuestro corazón ni por vuestros ojos, en pos de los cuales soléis andar prostituidos”. No es solamente de la idolatría de la que es necesario alejar el pensamiento, sino que se debe evitar igualmente todo pensamiento susceptible de minar una de las bases de la Ley. Se nos advierte de no abrir el acceso a nuestro corazón, de desviar nuestro espíritu, de recelar de las reflexiones a las que esos pensamientos [meditaciones] podrían arrastrarnos, ya que el espíritu del hombre es débil y todas las inteligencias no son capaces de asir claramente la verdad. Así, al dejarse atraer por las meditaciones de su corazón, se corre el riesgo de ser llevado a perder el mundo por debilidad de espíritu. ¿Cómo? Un día uno se aventura en la idolatría, otra vez uno se inclina hacia la unicidad del Creador: tal vez existe, ¿tal vez no? ¿Qué hay en lo alto? ¿Qué hay abajo…? Y la profecía, ¿es verdadera? ¡Puede que sí, puede que no! En la ignorancia de las reglas de lógica, necesarias para descubrir la verdad, se encuentra uno entregado a la herejía. He aquí por qué la Toráh nos advierte: “Y que no vayáis tras las codicias de vuestros corazones…” — es decir: ¡no iréis, por debilidad de espíritu, a imaginaros que vuestro pensamiento ha asido la verdad! Así nos lo dicen nuestros Sabios (Ber. 12b): “tras vuestro corazón” — esta es la herejía (Hiljót ‘Av. Z. II, 3). Ver Com. Exo. XXIII, 13). En cuanto a Rabí S.R. Hirsch, fiel a su formación simbólica, explica este mandamiento de la manera siguiente. Si nuestra vestimenta lleva el signo de nuestra obediencia a Dios, es porque debe su origen a la primera desobediencia (Gén. III, 7). Es en el momento en que Adám busca el criterio del bien según él, lo que le permitiría distinguir el bien del mal, en que él pierde de un solo golpe la pureza primitiva y conoce la vergüenza, pero también el pudor. La vestimenta se convierte entonces para él en el medio de re-encontrar su dignidad delante de los demás, manteniendo el recuerdo de una primera falta que permanecerá por siempre grabada en su memoria. Los Tzitziyót atados a las vestiduras nos enseñan la [siguiente] lección simbólica; nos comprometen a no buscar conocer con nuestros propios ojos lo que es bueno y lo que es malo.

40 – A FIN DE QUE OS ACORDEIS (DE MI), Y CUMPLÁIS TODOS MIS MANDAMIENTOS, Y SEAIS SANTOS A VUESTRO DIOS.

40 – SEAIS SANTOS A VUESTRO DIOS. Rabí Bajyéh Ibn Pakúda comenta que existen dos clases de Mitzvót, las primeras reveladas por la Tradición, las otras confirmadas por la inteligencia humana. Nuestros Sabios distinguen las primeras al citar [en las bendiciones] {asher kideshánu be-rnitzvotáv…} {berajót}, mientras que las otras no citan estos términos (por ejemplo el respeto hacia los padres, el ejercicio de la caridad y de la justicia, etc.). La Toráh indica aquí el fin esencial de los Mandamientos, “la santidad”. Ya hemos subrayado la importancia que la Toráh le atribuye cuando comentamos el versículo: “Seréis para Mí un Pueblo de Sacerdotes, una Nación Santa” (Exo. XIX, 6). Fuera de todas las aspiraciones de Israel, la Santidad permanece como el summun de la finalidad: ni la bondad, ni la caridad, ni la justicia, constituyen su ideal más alto. Existen cosas sagradas, animales sagrados, hombres santos, que se han convertido en tales mediante el cumplimiento de ciertas Mitzvót particulares, lo cual los señala como una categoría de santidad, muy superior al Humanismo corriente. Israel se define por su grado de Santidad, es este la que le confiere su condición de Pueblo Elegido por Dios (Ver Com. Lev. XIX,1),

Cuando el Israelita se envuelve en el Talít, se hace también santo a los ojos de Dios como los ángeles que Lo sirven (Targúm Yonatán).

41 – YO SOY ADONAI, VUESTRO DIOS, QUE OS SAQUE DE LA TIERRA DE EGIPTO, PARA SER EL DIOS VUESTRO. YO SOY ADONAI, VUESTRO DIOS.

41 – QUE OS SAQUE DE LA TIERRA DE EGIPTO. Rashí en [otra explicación]: “…Yo (Dios) el que distinguió en Egipto entre la cimiente que sería un primogénito y la que no lo sería, Yo mismo en el futuro, he de distinguir y castigar al que toma un filamento de color azul y lo hace pasar por el hilo cárdeno”. (Ver a este propósito el Com. sobre Lev. XI, 45). Algunos comentaristas entre Sefórno, dicen que la salida de Egipto es mencionada aquí, porque ésta es la base de nuestra obligación de cumplir con las Mitzvót. Pero como este compromiso ya se fundamentó sobre la alianza de la circuncisión concluida con Abrahám, la salida de Egipto podría a lo más comprometernos a una obediencia llena de gratitud hacia el Eterno. En cuanto al Zóhar, éste indica que ella constituía para nosotros el primer acceso a la Kedusháh, a la Santidad.

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