Shir Hashirim 5

Published by

Posted on julio 03, 2017

BH

Print


9-¡Oh mi amor! Te he comparado con la majestuosa figura de la yegua del carruaje del faraón.

Te he comparado con la majestuosa figura de El Rey no reveló el lugar de su estancia. La nebulosa respuesta recibida puede inducir a la joven amante, a creer que el amor que le profesa el pastor se ha debilitado sensiblemente. El Rey, en la figura del pastor, siente que deja insuflar en ella esperanza. Por lo tanto, manifiesta que compara a su amada con la admirable y majestuosa figura del carruaje del Faraón. Si tan grande es mi sentimiento por ti, pues el amor no se ha ni enfriado, ni disminuído, sino que otras, son las causas de la respuesta recibida. También Even Ezra interpreta el versículo como si el Rey dijera: ¡Eres para mí más preciada que la majestuosa figura de la yegua del carruaje del Faraón!

10-Bellas son tus mejillas entre tus trenzas, tu cuello, entre los collares de perlas.

Bellas son tus mejillas — El autor, continúa aquí la comparación de la joven amada y sus joyas, con la figura de la majestuosa yegua del faraón. Las trenzas son como los frenos y las ojeras que se les pone a los caballos para que no desvíen su mirada. El pastor se refiere a la joven acorde a su imaginación, utilizando elementos de su mundo cercano, como los adornos de sus caballos. (Ver Ishayahu 30:28) Así también el Pueblo de Israel ¡Cuán bello se ve cuando lleva sobre si el yugo de la Toráh y no desvía su mirada hacia ángulos indeseables! Si nos detenemos en el estilo del diálogo entre los interlocutores, nos daremos cuenta de la diferencia abismal entre ellos. Hablan ambos un idioma diferente. Se trata de dos mundos, donde el lenguaje del amor se adecúa a sólo una de las figuras. Cuando el hombre manifiesta su amor a Dios, su esquema conceptual, se plantea en términos humanos, por ello se torna difícil elevarse a la dimensión de la fe y percibir y aprehender el lenguaje celestial. El midrash ve en las bellas mejillas de la joven amada, una parte importante de las articulaciones humanas, que facilitan el habla. Por ello dice que éstas se crearon justamente para permitir hablar y comunicarse. Para ello nacieron Moshé y Aarón. (Shir Hashirím Raba 1:51)

Tu cuello — así como los collares de perlas que usan las mujeres como adorno, así también, aquél que utiliza su cuello o sea su garganta para las enseñanzas de la Toráh, la embellece a ella y a sí mismo. (Shir Hashirím Raba 1:7, ver Mishlei 16:23).

logo1

ADD A COMMENT