Parashat Ekev

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Posted on agosto 11, 2017

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EKEV

12 – Y SERA A CAUSA DE HABER ESCUCHADO ESTAS LEYES, Y DE HABERLAS GUARDADO Y CUMPLIDO, QUE ADONAI, TU DIOS GUARDARA CONTIGO EL PACTO Y LA MISERICORDIA QUE JURO A TUS PADRES.

12 – Y SERA A CAUSA DE HABER ESCUCHADO. Rashí interpreta: “Si estos mandamientos menos importantes que se pueden pisar “con el talón, {‘ékev}, vosotros los escucháis…”. Rabí S.R. Hirsch comenta a este propósito: La imagen que se evoca, desde el comienzo de nuestra Sidrá, es la del “talón”, en hebreo {‘ékev}, vocablo que puede también significar “enseguida”, “en consecuencia”. La obediencia escrupulosa y la realización entusiasta de nuestros deberes hacia Dios tendrán como consecuencia el cumplimiento “de la alianza y del amor”, que Dios ha anunciado a los antepasados. Los comentarios recalcan, a propósito de esta frase, que la recompensa por la Mitzváh debe encontrarse siempre sobre los “talones” del hombre y no delante de sus ojos. Es decir: esta recompensa no debe ser el motivo exclusivo de su acción y de su fidelidad, sino una consecuencia en la que no se piensa ni siquiera, que no se la ve, y que, a pesar de ello se dará sin falta: “No sopeséis vuestros deberes al escoger los más importantes en perjuicio de los menos importantes. Puesto que vosotros no conocéis el valor exacto ni la importancia que ellos tienen delante de Dios”. En realidad el conjunto [unicidad] de la ley se presenta con frecuencia como una infinidad de prescripciones y de ordenanzas cuya coherencia es a veces difícil de establecer. Nuestro esfuerzo por profundizar nos permite percibir las correlaciones, establecer deducciones y hacer razonamientos que aclaran la sombra que cubre la Palabra de Dios. Pero estos ensayos siguen siendo necesariamente fragmentarios. Y no es de ese resultado que debemos hacer depender nuestra disciplina, o la importancia de una ley. Nosotros no conocemos los secretos [arcanos] de la Ley. No sabemos si una Mitzváh que no se cumple, pueda convertirse en un obstáculo insuperable para el cumplimiento de otra Mitzváh. Por eso no distinguimos entre las Mitzvót de carácter social y aquellas de carácter “religioso”. Lo único que podemos hacer es repetir que la Toráh forma una identidad donde cada elemento es indispensable para la vida en conjunto. ¿Se puede en efecto afirmar si, dentro del organismo humano, el papel de los pulmones, del corazón, de los riñones, del estómago o del bazo es preponderante? El “organismo” que es la Toráh obedece a la misma ley, y no se sabría mantener si se acepta la retirada o el abandono de uno sólo de sus elementos constitutivos. Al margen de esta explicación, el Medrásh Deut. Rabbá nos da otra explicación alegórica: “Si finalmente escucháis estas leyes… “, “finalmente” significa que, siendo el talón la parte terminal del hombre, así mismo la recompensa por la observancia de los mandamientos no se encuentra sino en la fase final de la existencia humana; es decir, en el más allá. Las promesas hechas aquí no son sino el usufructo de la recompensa por la observancia de las Mitzvót; en cuanto a la recompensa principal, no se la obtiene sino en la vida futura del más allá. Es así como el Medrásh intenta aportar su contribución al problema evocado en el Tratado Kidushín 39b, sobre la diferencia entre los intereses de la recompensa y la de la parte capital de la Mitzváh, donde está dicho: “La recompensa por las Mitzvót no es de este mundo”.

Una tercera explicación viene , que se basa en las palabras del Medrásh Deut. Rabbá III, 11: “¿En qué es oportuno ordenar aquí a Israel {Shem'á Yisraél… 0ye Israel}? Los Rabinos nos dicen que esto se parece a la anécdota del rey que había desposado a una rica matrona a cambio de dos piedras preciosas, de las cuales ella había perdido una. Entonces el rey le dijo: “¡Has perdido una, cuida bien la segunda!” De este modo le dice Dios a Israel: “Yo te he santificado a cambio de dos términos que son como dos piedras preciosas, {na'asé ve-nishm'á); tú has perdido una de estas piedras al erigir el “becerro de oro”: ¡ahora cuida bien la segunda!” Por eso es que está dicho: ¡Oye, Israel! Si Israel escucha bien las palabras Divinas, ello mitigará la falta de acción. Ahora la frase presente, {vehayáh ‘ékev tish-me'ún}, parte del mismo pensamiento y recalca la importancia de escuchar bien los Preceptos y las Leyes Divinas.

ADONAI GUARDARA CONTIGO EL PACTO Y LA MISERICORDIA. Esto se parece al caso de una prometida que ha aportado al matrimonio dos piedras preciosas, que son las dos virtudes de la bondad y de la justicia, como está escrito a propósito de Abrahám: {La'asót tzedákah u-mishpát… para hacer Misericordia y la gracia} (Gén. XVIII, 19). Así el prometido hace lo mismo y aporta, como signo de la alianza, los dos regalos que son la misericordia y la gracia. Mientras Israel sea fiel a la Alianza, Dios le hace una corona de gloria y le dice a Israel: “Te desposaré conmigo en justicia, y en derecho, y en misericordia, y en compasión; también te desposaré conmigo en fidelidad y tú conocerás al Eterno” {veerasuj li be-tzédek uv-mishpát uv-jésed uv-rajamím}, (Hoshé'a II, 21-22). (Deut. Rabbá III, 9).

13 – Y TE AMARA, TE BENDECIRÁ Y TE MULTIPLICARA; PUES BENDECIRÁ EL FRUTO DE TU VIENTRE, Y EL FRUTO DE TU TIERRA, TU TRIGO Y TU MOSTO, Y TU ACEITE PURO, Y LA CRIA DE TUS VACADAS, Y EL AUMENTO DE TU REBAÑO SOBRE LA TIERRA QUE JURO A TUS PADRES QUE TE DARLA.

13 – Y TE AMARA. El amor es la condición previa a la bendición que se expresa sobre una tercera persona. Es por esto que los Cohaním evocan, para sus bendiciones, el amor que ellos experimentan por Israel: después de lo cual pronuncian la triple bendición. (Ver Com. Núm. VI, 23).

Y TE BENDECIRÁ. Sobre el asombroso hecho de que las bendiciones de la Toráh se refieren por lo general a bienes materiales, ver nuestro Com. Lev. XXVI, 11.

14 – BENDITO SERÁS MÁS QUE TODOS LOS PUEBLOS: NO HABRA VARON NI HEMBRA ESTERIL EN MEDIO DE TI, NI HABRA TAL ENTRE TUS BESTIAS.

15 – Y APARTARA ADONAI DE TI TODA DOLENCIA, Y TODAS LAS ENFERMEDADES MALIGNAS DE EGIPTO, QUE TU CONOCES, NO LAS PONDRÁ SOBRE TI, SINO QUE LAS CARGARAS SOBRE TODOS TUS ENEMIGOS.

15 – Y APARTARA ADONAI DE TI TODA DOLENCIA. Rabí El'azár Ben Ya'akóv comprende por la expresión “toda enfermedad”, una enfermedad mental: {hare'ayón… pensamiento}. Esta enfermedad comprende por cierto todas las otras enfermedades. Ella permite que todas las otras enfermedades alcancen su punto culminante. (Talmúd de Yer. Shabbat XIV, 3: Ver también la sentencia: “¡Todos los malestares, mas no los de la cabeza!” Shabbat 11a).

Y TODAS LAS ENFERMEDADES MALIGNAS DE EGIPTO. En la Hagadáh de Pésaj los Tanaím Rabí Hagalilí, Rabí Ell'ézer y Rabí ‘Akivá, se esfuerzan por multiplicar el número de plagas de Egipto. Uno dice que hubo sesenta, otro que doscientas cuarenta y el tercero aumenta el número hasta trescientas. ¿Por qué buscan los Tanaím fijar este número? El Gaón de Vílna responde: Ellos han intentado llevar el número de plagas al máximo para que el versículo, nos garantice aquí, que el Eterno no nos infligirá ninguna de las dolorosas plagas de Egipto: por consiguiente, mientras mayor haya sido el número de plagas, menos serán las que Dios nos infligirá. Otra explicación dada por el autor del VER LIBRO es la siguiente: El número total de plagas nombradas en la Hagadáh es de seiscientas trece, suponiendo seiscientas arriba enumeradas más diez plagas, y tres, contadas en las palabras {Détzaj ‘adash beajáv}. Frente a las seiscientas trece plagas y las pruebas impuestas por Dios en la naturaleza, existen seiscientas trece Mitzvót que Dios nos ha dado para combatir el mal y vencerlos.

16 – ASI HAS DE DESTRUIR A TODAS LAS NACIONES QUE ADONAI, TU DIOS, TE VA A ENTREGAR; NO LAS PERDONARA TU OJO, PARA QUE NO SIRVAS A SUS DIOSES; PUES ESTO TE SERIA DE TROPIEZO.

16 – HAS DE DESTRUIR A TODAS LAS NACIONES. Nuestros Sabios han dicho, que está permitido destruir los bienes de los impíos una vez que se encuentren bajo tu poder (B. K. 113b). Por el contrario, robar a un gentil está prohibido, incluso en nuestra época, Y ESTO ES PEOR QUE ROBAR A UN JUDIO, porque ello conduce a la profanación del Nombre de Dios.

17 – SI ACASO DICES EN TU CORAZON: “MAS NUMEROSAS SON ESTAS NACIONES QUE YO, ¿COMO PODRE DESPOSEERLAS?”

17 – SI ACASO DICES EN TU CORAZON: “Estos pueblos son mucho más numerosos que yo, ¿cómo podré desposeerlos?” El Zóhar comenta: Quienquiera que haya cometido pecados relacionados con cosas que se tiene la costumbre de menospreciar, de manera que el mismo pecador no las conoce, se inquieta de manera constante por sus consecuencias. Este fue en particular el caso del Rey David: Él decía: “¿Quién podrá entender sus propios errores? ¡Límpiame de los pecados encubiertos!” (Salm. XIX, 13). He aquí por qué David los escudriñaba y se arrepentía de ellos; y no sentía temor alguno cuando se trataba de perseguir a sus enemigos. Hubo así cuatro reyes, de los cuales cada uno exigía una cosa distinta. El Rey David le rogó a Dios: “Deseo perseguir a mis enemigos, deseo alcanzarles; y no volver atrás hasta alcanzarlos” (Salm. XVIII, 38). El no dejó ninguna oportunidad a sus enemigos: quería perseguirlos y no ser perseguido por ellos. El Rey Asa temía el pecado todavía más. Por eso no quería perseguir a sus enemigos y derribarlos: él le rogaba a Dios que los derribara El en su lugar. Dios accedió a su plegaria como está dicho en II Crón. XIV, 11-12: “Asa y las gentes que estaban con él les persiguieron hasta Gerár… El Eterno los hizo sucumbir delante de Asa y debieron emprender la huida”. En cuanto al Rey Yosafát de Yehudáh, también presentó una súplica, como los anteriores. Dijo: “No puedo perseguir ni derribar, pero puedo elevar un cántico al Eterno”. Él había examinado sus pecados menos que Asa, pero el Eterno también cumplió su deseo, como está escrito en II Crón. XX, 22: “Y al tiempo que comenzaron a cantar y a tributar alabanzas, el Eterno puso emboscadas contra los hijos de ‘Ammón… y fueron abatidos”. Finalmente el Rey Jitzkiyáhu, oró también al Eterno diciéndole: “Yo no puedo cantar un cántico, ni perseguir, ni librar una guerra”. Él tenía mala conciencia con respecto a sus pecados involuntarios. El Eterno le acogió; se ha dicho en efecto respecto a él (II Reyes XIX, 35): “Y aconteció que en aquella misma noche salió un ángel del Eterno e hirió en el campamento asirio a ciento ochenta y cinco mil hombres: y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todos ellos eran cadáveres”. En conclusión, el Zóhar observa: si ya estos Justos han temblado por causa de sus pecados, tanto más deberían temblar los demás mortales.

18 – NO TENDRÁS TEMOR DE ELLAS, SINO QUE TE ACORDARAS BIEN DE LO QUE HIZO ADONAI, TU DIOS, A PAR `O Y A TODO EGIPTO;

19 – DE LAS GRANDES PRUEBAS QUE VIERON TUS OJOS, Y DE LAS SEÑALES, Y DE LAS MARAVILLAS, Y DE LA MANO FUERTE Y DEL BRAZO EXTENDIDO CON QUE TE SACO ADONAI, TU DIOS. DEL MISMO MODO HARÁ ADONAI, TU DIOS, CON TODOS LOS PUEBLOS, POR CUYA CAUSA TIENES TEMOR.

19 – DE LAS SEÑALES Y DE LAS MARAVILLAS. Rabí Bajyéh comenta que en este versículo se anuncian milagros evidentes mientras que en el versículo siguiente se mencionan los milagros ocultos, a saber: “Dios enviará contra ellos el avispón, etc”. Esta teoría de la doble forma de los milagros ha sido desarrollada por Najmánides en Exo. III, 13. Los milagros evidentes acompañaron a Israel durante los cuarenta años del trayecto por el desierto. Poco a poco fueron disminuyendo y dieron lugar a los milagros ocultos, teniendo entonces como único propósito atraer nuestra atención sobre estos milagros llamados ocultos.

20 – ADEMAS, ADONAI ENVIARA EL AVISPON ENTRE ELLOS, HASTA QUE PEREZCAN LOS QUE QUEDAREN Y SE HUBIEREN ESCONDIDO DE TI.

21 – NO TE ESPANTES DE ELLOS, PORQUE ADONAI, TU DIOS, ESTA EN MEDIO DE TI, DIOS GRANDE Y TERRIBLE.

22 – Y ADONAI, TU DIOS, QUITARA ESTAS NACIONES DE DELANTE DE TI POCO A POCO: NO PODRÁS ACABAR CON ELLAS DE UNA VEZ, NO SEA QUE SE MULTIPLIQUEN SOBRE TI LAS FIERAS DEL CAMPO.

23 – ESTO NO OBSTANTE, ADONAI, TU DIOS, LAS ENTREGARA DELANTE DE TI Y LAS LLENARA DE GRANDE CONSTERNACION, HASTA QUE SEAN DESTRUIDAS.

23 – LAS ENTREGARA DELANTE DE TI. Ver Com. Exo. XXIII, 29. Rabí ‘Akivá explica este versículo de acuerdo con lo que está dicho en el Exodo: “No los echaré de delante de ti en un año, porque no quede la tierra desierta, y se multipliquen contra ti las fieras del campo”. Pero Rabí El'azár Ben ‘Azariyáh interpreta esta frase como si fuera un castigo. Hay suficientes justos en Israel para que las bestias salvajes no representen un peligro. ¿Por qué ha demorado tanto Yehoshú'a para conquistar el país? Porque Israel tenía todavía varias faltas de la época del desierto pendientes por expiar, y es después de esta larga peregrinación que ellos las han expiado en su totalidad. (Yalkút 874).

24 – ENTREGARA TAMBIEN SUS REYES EN TU MANO, Y DESTRUIRÁS SU NOMBRE DE DEBAJO DE LOS CIELOS: NO PODRÁ RESISTIR HOMBRE ALGUNO DELANTE DE TI, HASTA QUE LOS HAYAS DESTRUIDO.

25 – LAS ESCULTURAS DE SUS DIOSES LAS QUEMARAS A FUEGO: NO CODICIARAS LA PLATA Y EL ORO QUE HUBIERE SOBRE ELLAS, NI LO TOMARAS PARA TI, NO SEA QUE TE SIRVA DE LAZO; PORQUE ESTO ES UNA ABOMINACION PARA ADONAI, TU DIOS.

25 – LAS ESCULTURAS DE SUS DIOSES LAS QUEMARAS A FUEGO. ¿Por qué se fue Daniel cuando el Rey Nabucodonosor ha decidido probar a Jananiyáh, Mijaél y ‘Azariyáh en el horno ardiente? Porque él temía que la sentencia Divina, que ordena “quemar en el fuego las estatuas de los dioses” le fuera aplicada (Sanh. 93a): el rey le había atribuido facultades divinas (Daniel II, 46).

NO SEA QUE TE SIRVA DE LAZO. “En cuanto a la prohibición de sacar un provecho cualquiera de los ídolos, su razón es muy clara. Pues, a veces, uno al agarrarlos para romperlos, podría conservarlos y ellos se convertirían en una trampa. Y aunque se los hubiera quebrado y fundido, o si se los hubiera vendido a un pagano, estaría prohibido aprovecharse del beneficio que de ellos se hubiera obtenido” (Maimónides, Guía de los Desc. III, 37).

26 – NO TRAIGAS, PUES, COSA ABOMINABLE A TU CASA, NO SEA QUE VENGAS A SER ANATEMA ASI COMO ELLA: DEL TODO LA DETESTARAS, Y DEL TODO LA ABOMINARAS; PORQUE ES ANATEMA.

26 – NO TRAIGAS, PUES, COSA ABOMINABLE A TU CASA. Dios nos ha advertido de no tomar nada que pertenezca a los ídolos ni de extraer algún beneficio, y nos ha hecho saber que si la menor parte de la ganancia que se obtenga se mezclara con la fortuna de un hombre, ella traería la pérdida y la ruina de esta fortuna. Tal es el sentido de estas palabras: “No introducirás la abominación en tu casa para que no seas como éste, un objeto de anatema, etc”. Ante tan poderosa razón no se debe creer que pudiera encontrarse una bendición [o beneficio]. (ibíd.)

CAPITULO VIII

1 – CUIDAREIS DE CUMPLIR TODOS LOS PRECEPTOS QUE ORDENO HOY, A FIN DE QUE VIVAIS Y OS MULTIPLIQUEIS, Y ENTREIS A POSEER LA TIERRA QUE PROMETIO ADONAI CON JURAMENTO A VUESTROS PADRES.

2 – Y TE ACORDARAS DE TODO EL CAMINO, POR DONDE TE HIZO ANDAR ADONAI, TU DIOS, ESTOS CUARENTA AÑOS EN EL DESIERTO A FIN DE AFLIGIRTE Y DE PROBARTE, PARA SABER LO QUE HABIA EN TU CORAZON Y SI GUARDARIAS SUS PRECEPTOS O NO.

2 – PARA SABER LO QUE HABÍA EN TU CORAZON significa, según nuestros Comentaristas, “hacer conocer”. El maná, señalado en el versículo siguiente, es la demostración”: Rabí Bajyéh afirma que debía comerse el maná después de estar “hambriento”, dado que este alimento es de orden espiritual (Exo. XVI,4). Él es, en efecto, “un pan del cielo” y no podía consumirse sino después de haber expulsado la inmundicia del alimento que le daban los paganos al Pueblo de Israel. Es por esto que aquí se dice que el Pueblo debió padecer hambre al principio antes de ser alimentado con el maná celestial. Esta era la demostración que Israel estaba dispuesto a luchar por su vocación espiritual.

3 – POR ESTO TE AFLIGIO Y TE DEJO PADECER HAMBRE; Y ENTONCES TE DIO A COMER EL MANA, QUE TU NO HABLAS CONOCIDO, NI LO CONOCIERON TUS PADRES; PARA HACERTE SABER QUE NO DE PAN SOLO VIVE EL HOMBRE SINO QUE EL HOMBRE VIVE DE TODA PALABRA QUE SALE DE LA BOCA DE DIOS.

3 – TE AFLIGIO Y TE DEJO PADECER HAMBRE. Muchos Comentaristas se han preguntado: ¿de qué manera ha sido ésta una prueba? En general las pruebas Divinas son desgracias o calamidades, vicisitudes que hay que soportar sin murmurar; exigencias o misiones difíciles que hay que cumplir sin protestar. Ahora bien, ¿cómo puede decirse del maná, que se recogía sin dificultad y se comía sin preocupación, que constituyera una prueba? ¿Se trataba de una prueba de abundancia, de exceso de bienes? ¿Sabrían los judíos observar los Mandamientos y temer al Eterno incluso cuando comieran hasta saciarse sin pasar trabajo, sin ganarse el pan con el sudor de su frente? Por otra parte, el maná representaba una prueba de miseria cuando uno se da cuenta del carácter insólito del don del maná, alimento desconocido por los hijos de Israel y sus ancestros y, por consiguiente, poco apetecido; que además no era dado en abundancia y no se podía almacenar, si bien cada día se inquietaban por su llegada y se temía su ausencia. El don del maná pone todavía más en relieve su expectativa y su dependencia con respecto al Eterno.

NO DE PAN SOLO VIVE EL HOMBRE. Rabí S.R. Hirsch comenta: El pan, base de la alimentación humana, ¿no es acaso el producto por excelencia que simboliza la participación de las facultades físicas e intelectuales del hombre? Por eso la lucha, que necesita la búsqueda del “pan cotidiano”, contiene los gérmenes de un peligro que nuestro texto señala. Si, en gran medida, las preocupaciones relativas a la existencia material, a la subsistencia de nuestras familias, mujeres y niños, son imperativas, existe fácilmente la tendencia a subordinar todas las otras actividades humanas a este propósito exclusivo. Es muy difícil poder explicar a alguien que se encuentra preocupado ante todo por el afán de ganarse el pan, que el ser interior de cada uno tiene también derecho a una total expansión. A la mayor parte de los hombres les cuesta disponerse a estudiar las condiciones materiales de la vida con la serenidad (que no hay que confundir con negligencia) que la Toráh exige precisamente. “No vivir sólo de pan” significa justo que no hay que hacer intervenir en la actividad humana sólo los factores materiales. Es importante no olvidar jamás que la ayuda de Dios es indispensable, no importa con que resultado y, si nos apoyamos sobre esta confianza en Dios, si tenemos conciencia de que toda nuestra vida, incluyendo nuestra vida profesional, se realiza en presencia y de acuerdo con los designios de Dios, podremos “dormir tranquilos”. Este es el sentido de esta frase, al igual que el sentido de los cuarenta años en el desierto.

4 – TU VESTIMENTA NO SE ENVEJECIO SOBRE TI, Y TU PIE NO SE TE HA HINCHADO EN ESTOS CUARENTA AÑOS.

4 – TU VESTIMENTA NO SE ENVEJECIO. Ver Deut. XXIX, 4 y Rashí VIII, 4.

5 – Y DEBES RECAPACITAR EN TU CORAZON QUE COMO UN HOMBRE CORRIGE A SU HIJO, ASI ADONAI, TU DIOS, TE CORRIGE A TI,

6 – GUARDA, PUES, LOS MANDAMIENTOS DE ADONAI, TU DIOS, ANDANDO EN SUS CAMINOS, Y TEMIENDOLE A EL,

7 – PORQUE ADONAI, TU DIOS TE TRAE A UNA TIERRA BUENA, TIERRA DE ARROYOS DE AGUAS, DE FUENTES Y HONDOS MANANTIALES QUE SALEN POR LOS VALLES Y POR LAS MONTAÑAS;

7 – PORQUE ADONAI, TU DIOS, TE TRAE A UNA TIERRA BUENA. Al comparar la advertencia contra el olvido en los vers. 12-18, y la perspectiva de prosperidad prometida en los vers. 7-11, vemos que se trata de dos clases de prosperidad. Es ante todo el bienestar material que brinda el país: este bienestar, que surge desde la llegada, desde la primera contemplación del paisaje: los ríos, torrentes de agua, los pozos y los manantiales, las siete especies vegetales que distinguen el país: el trigo, la cebada, la vid, el higo, la granada, la aceituna rica en aceite, y la pulpa dulce de los dátiles, lo mismo que las vetas de cobre y hierro. Es de manera intencional que estos versículos repiten siete veces la palabra “país”. En verdad, son el país y su suelo los que ejercen la más profunda influencia en sus habitantes, es la tierra que les ofrece su fertilidad en la cual el campesino se siente tentado de no ver la mano del Eterno sino la de los rústicos ídolos, Bá'al y Astarte. He aquí por qué el texto, después de haber descrito la abundancia, la fertilidad y los beneficios que emanan de ellas, sigue con las palabras “Comerás y te saciarás” del mandamiento: “Agradecerás entonces al Eterno, tu Dios” (es sobre este versículo que se basa la Ley Oral, al prescribir la bendición después de la comida). El texto no sólo exige el reconocimiento hacia Quien nos dispensa todos estos bienes, sino también la observancia cuidadosa de los preceptos, de las instituciones y de las Leyes que frenan las malas inclinaciones y enseñan una sana disciplina. Analicemos ahora el segundo pasaje (12-18). Este examina otra causa susceptible de engendrar el olvido del Eterno y de Sus Mandamientos. Ya no se trata de las riquezas naturales que ofrece el país, sino del desarrollo económico, fruto de los esfuerzos del hombre, de sus logros, obtenidos por su fuerza y por su inteligencia, y que amenazan con obsesionar su espíritu. Las tentaciones descritas en los versículos 12-18 no son las que podrían arremeter a Israel a su llegada al país. Ellas no sobrevendrán sino después de que el Pueblo se haya establecido, echado raíces, trabajado y creado. Es entonces cuando se sentirá tentado de decir: “¡Es mi fuerza, es el poder de mi brazo el que me ha procurado esta riqueza!” Esta tentación incita al hombre a reemplazar al Creador no por la naturaleza y las divinidades del suelo, sino por el hombre mismo y su orgullo. Somos nosotros quienes tenemos que prevenir esta con-fianza excesiva en nuestra propia fuerza, que la Toráh nos recuerda la marcha “a través de este vasto y terrible desierto, lleno de serpientes venenosas y de escorpiones, esta tierra de sequía, ávida de agua”, esta marcha en una región donde el hombre no puede satisfacer sus necesidades, donde sus fuerzas le traicionan. En efecto, el hombre en su ceguera no percibe la mano del Eterno sino cuando presencia milagros evidentes, como aquellos de los cuales fue testigo Israel en el desierto. Pero no ve los milagros ocultos que se suceden a diario cuando los acontecimientos a su alrededor parecen desenvolverse de acuerdo con el ritmo habitual. Es además por esta razón que los autores del Ritual nos han prescrito agradecer al Eterno tres veces al día en la plegaria del Shemonéh ‘Essré, “por los milagros que Tú operas todos los días por nosotros, y por las maravillas y bondades con que Tú nos colmas en todo momento en la tarde, en la mañana y al mediodía”. Por esto, entonces, “de la misma forma en que tu marcha a través del desierto no ha sido posible sino gracias a los evidentes milagros; tu marcha actual “en el desierto del mundo de aquí abajo” en medio de sus eternas serpientes y escorpiones, no es posible sino gracias a los milagros ocultos. En vez de la roca de donde brotaba el agua, y del mana que caía del cielo, tú vistes fuentes, torrentes y lluvia, y pan que sale de las entrañas de la tierra. Estos son los dones del cielo otorgados por la misericordia del Todopoderoso, y no por el fruto “de tu fuerza y del poder de tu brazo” (vers. 17)”. En otra parte (vers. 16) el texto hace una sutil referencia a este riesgo que conlleva la prosperidad: el olvido de las bondades Divinas. Leemos, sobre el tema del maná: “… el cual to dio a comer el maná en el desierto, que no conocieron tus padres, a fin de hacerte sufrir y a fin de probarte, para hacerte bien en tu porvenir. ” (N. L.)

8 – TIERRA DE TRIGO, Y DE CEBADA, Y DE LA VID, Y DE LA HIGUERA, Y DEL GRANADO; TIERRA DE OLIVAS, DE ACEITE Y DE MIEL;

8 – TIERRA DE TRIGO, Y DE CEBADA, Y DE VID Y DE LA HIGUERA. A continuación de estos dos versículos (8-9) que describen la riqueza incomparable de la Tierra Prometida, se encuentra el enunciado de la bendición que sigue a la comida, la única bendición mencionada en el texto de la Ley Escrita [Toráh]. “Comerás, to saciaras y bendecirás a tu Dios”. Dos cualidades esenciales de la tierra son mencionadas: sus productos agrícolas y sus riquezas minerales. Productos agrícolas: el trigo y la cebada, el vino y el higo, la granada, la aceituna y el dátil (porque la “miel” del texto es la que se fabrica con los dátiles). Riquezas minerales: se trata de yacimientos de hierro y cobre, de los cuales el suelo de Israel contiene cantidades apreciables (Cf. I Cron. XXII,3). La tierra dará, por consiguiente, a sus nuevos habitantes todos los recursos necesarios para una vida económica normal, tanto para las necesidades inmediatas de la población como para la producción de armas y útiles de trabajo. Es a estos siete productos, antes mencionados, que el judío practicante rinde homenaje en cualquier parte que se encuentre, pronunciando una bendición particular después de haber comido. Sin embargo, se reserva un lugar especial para el pan, alimento de elección que confiere a cada pedazo un caracter de fuerza y plenitud; tambien es por esto que “las acciones de gracias después de la comida” no se recitan sino cuando el pan la ha acompañado. Una prescripción particular ha instituido la bendición en común después de una comida tomada en sociedad. Comprendemos mejor, en el sentido de esta institución, al precisar que la forma actual de la acción de gracias después de la comida, que se compone de cuatro “berajat” diferentes, ha sido fijada por los Sabios, que le han incorporado todos los pensamientos provocados por el destino material de la Nación, su lucha por la vida y su esperanza inmutable de un futuro mejor (Rabi S.R. Hirsch).

9 – TIERRA EN DONDE NO CON ESCASEZ COMERAS PAN, PUESTO QUE NADA FALTARA EN ELLA; TIERRA CUYAS PIEDRAS SON HIERRO, Y DE CUYAS MONTAÑAS PODRAS EXTRAER EL COBRE.

9 – NADA FALTARA EN ELLA. En sentido simbólico esta frase nos quiere decir que “tú comerás tu pan a discreción y que debe ir acompañado de las palabras de la Toráh y de una invitación a tu mesa de los pobres que sufren en silencio”.

Entonces solo “a tu pan no le faltara nada”. Ver en detalle nuestro Corn. Exo. XXV, 23. La costumbre en Israel hace que los canticos e himnos sean cantados en la mesa durante la comida del Shabbat, que es el centro vital de la vida de los judíos creyentes [practicantes]. Esta asociación de la veneración de Dios con los sentimientos elevados es una creación del genio judío, que quiere que la santidad se integre en lo profano y que el esplendor del Espíritu Divino se manifieste sobre las cosas más simples de la vida.

10 – Y SIEMPRE QUE COMIERES Y TE SACIARES, BENDECIRAS A ADONAI, TU DIOS, POR LA BUENA TIERRA QUE EL TE HA DADO.

10 – SIEMPRE QUE COMIERES Y TE SACIARES. Las comidas en común que celebran los Jasidim tienen el mismo valor que los dias de ayuno que guarda el impío. Los ayunos, aunque tienen por propósito instar a los participantes al arrepentimiento, han perdido su valor moral debido a la rutina y a la costumbre. Los festines, por el contrario, tienen por objetivo hacer reinar entre los observantes el temor de Dios y el amor por el bien… A propósito de la bendición después de las comidas, se dice en el Talmud (Tratado Berajot 20b) que los Angeles le han objetado a Dios: “Tú has escrito en la Torah que Dios no hace acepción de personas, ni admite soborno (Deut. X, 17) y sin embargo, en la bendición de los sacerdotes, estos dicen: ¡Que el Eterno te tenga en consideración y te de la paz!” ¿A lo que Dios respondió: “Y como no tendría yo a Israel en consideración? Mientras que Yo les he ordenado pronunciar una bendición después de la comida en la cual se han saciado, ellos pronuncian una bendición (de orden Rabínica) cuando solo se disponen para comer algo tan pequeño como una aceituna o un huevo”.

La minuciosidad en el cumplimiento de los mandamientos Divinos tiene por efecto que “Dios nos tome en consideración y nos gratifique con la paz”, como está dicho en Rashi, Levítico XXV, 3-6.

BENDECIRAS A ADONAI, TU DIOS. Sobre el autor y la redacción de estas bendiciones, ver nuestro Com. Exo. XVI, 34.

Rabi Bajyeh comenta que esta es la única vez que el Eterno nos ordena consagrarle una bendición. Como siempre, cuando se trata de la oración, la Torah no hace sino alusiones y deja la realización de la misma a los hombres. Se conforma aquí con aprovechar la ocasión para dar ejemplo de una bendición destinada a dar gracias al Eterno por una de Sus bondades. Ademas, hay que comentar que esta bendición no está consagrada “sino a la buena tierra que Él te ha dado”. En toda circunstancia la tierra permanece por siempre, aquello que Israel tiene como más querido. He aquí por que esta Berajah termina por “la tierra y el alimento”, mientras que la anterior, la primera Berajah, que comprende en particular los efectos de la providencia universal, (Hashgajáh Kelalit}, está consagrada a Dios ya que El alimenta el conjunto del género humano. Por último, la tercera Berajáh está destinada a Jerusalén, ya que el versiculo habla de “la buena tierra”, y su “bondad” se refiere a Jerusalén, como lo especifica Rashi con claridad en Deut. III, 25. La cuarta bendición no es ordenada sino por los Rabinos, y conmemora la toma de Betár y el permiso de enterrar a sus víctimas {Hu hetiv, hu metiv, hú yetív lánu… Él nos hizo bien, Él nos hace bien y Él nos hará bien}. (Talmud de Yer. Berajot VII, 1).

Esta perpetúa así, el recuerdo más dramático en la Historia Nacional de Israel.

En cuanto a la formulación de la Berajah, los cabalistas, siguiendo la definición de Racanati, se preguntan sobre la posibilidad para el hombre de bendecir a Dios cuando en general la bendición va siempre en sentido inverso. Ellos afirman que la bendición del hombre entraña tambien una plenitud de la acción Divina y que al pronunciar la Berajah aumentamos el potencial Divino, según la formula {‘avodát tzórej gavóhah}. Esta significa, que el individuo reconoce que el autor de todas las bondades es el Eterno y que Él les otorga favores. Segan Rabi Yehudáh Haleví (Kuzári III, 17) la Berajah tiene por función distinguir entre lo sagrado y lo profano. Esta añade a lo profano la chispa de la santificación mientras que evoca el mundo ideal y abstracto, y lo que el ofrece al mundo material. Duplica así nuestra ganancia espiritual en el momento que las pronunciamos.

QUE EL TE HA DADO. “Competencia”: es así como los hombres han llamado la lucha por el pan, la dura contienda por asegurar la subsistencia. Esta competencia a menudo transforma a los hombres en bestias salvajes, que se disputan una presa a jirones. La Torah hace desaparecer, en todo este problema, su inexorable naturaleza de salvajismo. Ante el rostro de Dios todo hombre puede alimentarse en paz con sus semejantes. Es unidos, como rinden homenaje a Aquel que les asegura el alimento a todos. Todo sentimiento de celos y de odio, tan comúnmente encontrado en el combate por la subsistencia, desaparece cuando los hombres agradecen de mutuo acuerdo a “Aquel que alimenta a todo ser viviente” (Rabi S.R. Hirsch.).

11 – CUIDATE, NO SEA QUE TE OLVIDES DE ADONAI, TU DIOS, Y ASI DEJES DE OBSERVAR SUS MANDAMIENTOS Y SUS LEYES Y SUS ESTATUTOS QUE YO TE ORDENO HOY.

12 – NO SUCEDA NUNCA, CUANDO HAYAS COMIDO Y TE HAYAS SACIADO, CUANDO HAYAS EDIFICADO PARA TI CASAS BUENAS Y HABITADO EN ELLAS,

13 – Y CUANDO TUS VACAS Y TU GANADO MENOR SE HAYAN MULTIPLICADO, Y TU PLATA Y TU ORO ABUNDEN, Y TODO LO QUE TUVIERES SE AUMENTE,

14 – QUE ENTONCES SE ENSOBERBEZCA TU CORAZON, Y TE OLVIDES DE ADONAI, TU DIOS, QUE TE SACO DE LA TIERRA DE EGIPTO, DE LA CASA DE SERVIDUMBRE.

15 – EL CUAL TE CONDUJO POR EL DESIERTO GRANDE Y ESPANTOSO, DE SERPIENTES ARDIENTES Y ESCORPIONES, Y DE SEQUIA, EN DONDE NO HAY AGUAS; EL CUAL SACO PARA TI AGUAS DE LA ROCA DE PEDERNAL.

16 – EL CUAL TE DIO A COMER EL MANA EN EL DESIERTO, QUE NO CONOCIERON TUS PADRES, A FIN DE HACERTE SUFRIR Y A FIN DE PROBARTE, PARA HACERTE BIEN EN TU PORVENIR;

16 – Y A FIN DE PROBARTE. La mortificación tenía como propósito probar a Israel. La prueba debia provocar una reacción natural de confianza en Dios. En tanto que la espera del maná cotidiano no se haga de manera natural, la prueba todavía no ha alcanzado su objetivo principal. Rabi ‘Ami o Rabi Assí, uno de los dos, decia: Aquel que tiene pan en su cesta no se parece al que no lo tiene en absoluto (y que tiene que esperar hasta el dia siguiente para tenerlo); el otro decia: No se parece (aquel que ve lo que va a comer) a aquel que no ve lo que va a comer (tal es el caso del que come del maná, que gusta el sabor de las viandas más deliciosas, pero que solo ve maná). (Yomá 74b, Rabi Bajyeh).

17 – DE MANERA QUE DIGAS EN TU CORAZON: “MI PODER Y LA FUERZA DE MI MANO ME HA PROCURADO ESTA RIQUEZA”.

18 – ANTES BIEN, TE ACORDARAS DE ADONAI, TU DIOS, PORQUE EL ES QUIEN TE DA PODER PARA ADQUIRIR RIQUEZAS, A FIN DE CUMPLIR EL PACTO QUE JURO A TUS PADRES, COMO ESTE DIA.

18 – TE ACORDARAS DE ADONAI, TU DIOS PORQUE ES EL QUIEN TE DA PODER. Segan Rabi Bajyeh, {koaj… poder} de lo que se habla en este versiculo, no se sobrentiende sino {koaj ha-mazalot}, la fuerza de los astros. La Torah se referia aqui a “la buena estrella” o, aún mejor, al buen horóscopo que la astrología predice al hombre. Cuídate mucho de una opinion semejante, que no encaja para nada con la filosofía del Judaísmo. No hay astrología que valga para Israel: {en mazal le-Yisrael}… Todo individuo tiene la posibilidad de abolir el horóscopo por medio de las tres virtudes de {Teshuváh, Tefiláh u-Tzdakáh… el arrepentimiento, la oración y la justicia social}, y de tener su destino en sus manos. No hay diferencia, en lo que concierne a la validez del {mazál}, entre la Comunidad y el individuo; ambos pueden liberarse de la sumisión a la astrología, incluso en el simple enunciado de que “los niños, la vida y el alimento no dependen del mérito personal, sino de los astros”: {bene jaye um-zone lav bizjutá taliyáh miltá}; hay que comprenderlo en el mismo sentido de una anulación de la astrología. Este destino nacional hace parte de “la alianza que Dios ha jurado a tus padres”, cuando le ha ordenado a Abraham salir y contemplar el cielo, etc. (Ver Com. Gen. XV,5). La teoría según la cual ha sido sólo al conjunto de la comunidad y no al individuo que se ha dicho {en mazal al-Yisrael} proviene de Rabi Shelomó Ben Aderet en sus respuestas. Rabi S. Edels defiende tambien la misma tesis basándose en la frase de Mo'ed Katán 28a. etc., mientras que Rabi Bajyeh refuta la diferencia entre Comunidad e individuo a este respecto.

19 – EMPERO, SI TE OLVIDARES DE ADONAI, TU DIOS, Y ANDUVIERES EN POS DE OTROS DIOSES, Y LES DIERES CULTO Y TE POSTRARES DELANTE DE ELLOS, DOY TESTIMONIO EN EL DIA DE HOY QUE DE SEGURO PERECEREIS.

19 – DOY TESTIMONIO EN EL DIA DE HOY QUE DE SEGURO PERECEREIS. A despecho de numerosas sentencias, que condenan sin piedad a Israel a la exterminación en caso de serle infiel al Eterno, hay un ejemplo de lo contrario en el Tanáj. Se trata del caso de Yerov'am, hijo de Yoásh, Rey de Israel en Samaria. Esta dice sobre el que hizo el mal ante los ojos del Eterno y no evito ninguno de los pecados de Yerov'am, hijo de Nevat, que había descarriado a Israel. Sin embargo, el Tanáj continua: “Porque vio el Eterno que la aflicción de Israel era amarga y en extremo, pues no le quedaba cosa ni preciosa ni vil, y no había quien ayudase a Israel. No queriendo borrar el nombre de Israel de debajo los cielos, el Eterno los salvo por mano de Yerov'ám, hijo de Yoásh” (II Reyes XIV, 26-27). Ver Exo. Rabbit III, 3 y I Sam. XII, 22).

20 – LO MISMO QUE LAS NACIONES QUE ADONAI VA A DESTRUIR DELANTE DE VOSOTROS, ASI PERECEREIS VOSOTROS, POR NO HABER ESCUCHADO LA VOZ DE ADONAI, VUESTRO DIOS.

CAPITULO IX

1 – OYE, OH ISRAEL: TU VAS A PASAR HOY EL YARDEN (JORDAN), PARA IR A HEREDAR NACIONES MAS GRANDES Y PODEROSAS QUE TU, CIUDADES GRANDES Y FORTIFICADAS HASTA LOS CIELOS.

1 – OYE, OH ISRAEL. Esta exhortación recuerda la que comienza el discurso del sacerdote delante del ejercito de los hijos de Israel y en el curso del cual este anima a los soldados “no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os alarméis, ni os acobardéis a causa de ellos” (XX, 3). Rashi explica esta exhortación en los siguientes terminos: “Aún si no tenéis otro merito que el de recitar la {Shem'a}, sois dignos de Su ayuda”. Otro significado dado en el Deut. Rabbá al llamado del {Shem'a Yisrael}, se traduce: “Date cuenta, Israel, de que todos los grandes milagros ocurridos durante los últimos cuarenta años se deben al elemento del agua”. Moshe aprovecha esto para decirle a la gente: “Hoy vas a atravesar el Yardén. Es posible que Dios haga para ti un nuevo milagro y que atravieses el Jordán con el pie seco”.

CIUDADES GRANDES Y FORTIFICADAS HASTA LOS CIELOS. Ver Rashi, Deut. I, 28: “La Torah se explica aqui en terminos enfáticos”.

2 – UN PUEBLO GRANDE Y DE ALTA TALLA, LOS HIJOS DE LOS ‘ANAKITAS, QUE TU CONOCES, Y DE QUIENES HAS OIDO DECIR: “¿QUIEN PUEDE QUEDAR EN PIE DELANTE DE LOS HIJOS DE ‘ANAK?”

3 – SABE, PUES, EL DIA DE HOY, QUE ADONAI, TU DIOS, ES EL QUE VA A PASAR DELANTE DE TI, CUAL FUEGO DEVORADOR; EL LOS DESTRUIRA, Y EL LOS DOBLEGARA DELANTE DE TI, PARA QUE LOS PUEDAS DESPOSEER Y EXTERMINAR EN BREVE, SEGUN TE HA PROMETIDO ADONAI.

3 – CUAL FUEGO DEVORADOR. El Medrash Rabbit anota, refiriéndose a Núm. V, 1: Rabi El'azar Ben Peat decia: “Al ponerse Israel en marcha se producían dos relámpagos fulminantes que surgían de entre las barras del Arca Sagrada para defenderla de sus enemigos. ¿De dónde se sabe esto? De lo que Moshe ha dicho a Israel: “¿Qué necesidad tenéis de temblar ante los hijos de ‘Anák? ¿Son ellos más poderosos que los otros enemigos, que el Arca Sagrada ha devorado con el fuego?” Esto proviene, sin duda, del doble empleo de la palabra {Hú… el} en el versiculo {Ha yashmidem ye-ha yajnihem… EI los destruirá y El los doblegará}.

EL LOS DOBLEGARA DELANTE DE TI. Esto es en efecto lo que está confirmado en Jos. V, 1: “Cuando todos los Reyes de los Emoritas y todos los Reyes de los Kena'aneos oyeron decir que había secado el Eterno las aguas del Yardén (Jordán) ante la proximidad de los hijos de Israel hasta que hubieron pasado, derritiose de temor su corazón, y ya no quedo en ellos aliento, a causa de los hijos de Israel”.

En lo que se refiere a los hijos de ‘Anak, que eran gigantes y más vigorosos que los demás enemigos, no partieron en guerra, sino que se refugiaron en las montañas y ciudades fortificadas, como se desprende de Yehoshu'a XI,21: “Por esta misma época vino Yehoshú'a y extermino a los ‘anakitas, a quienes hizo desaparecer de la montaña de Jevrón, de Debir, de Nadáv’, y de toda la cadena de montañas de Yehudáh y de toda la de Israel: Yehoshú'a los destruyo en su totalidad así como sus ciudades.

4 – NO HAS DE HABLAR EN TU CORAZON, DESPUES DE QUE ADONAI LOS HAYA ECHADO DE TU PRESENCIA, DICIENDO: “POR MI JUSTICIA ADONAI ME HA TRAIDO A POSEER ESTA TIERRA;” PUES POR LA MALDAD DE AQUELLAS NACIONES ADONAI LAS DESPOSEE DELANTE DE TI.

4 – NO HAS DE HABLAR EN TU CORAZON… “POR MI JUSTICIA ADONAI ME HA TRAIDO A POSEER ESTA TIERRA”. Sin embargo, está escrito más arriba: “sino por el amor del Eterno hacia vosotros os saco el Eterno de Egipto” (VII, 8). Entonces ¿cómo concordar esta afirmación con aquella que niega a Israel todo alcance de sus méritos y de la rectitud de su corazón? Najmánides responde que el “amor de Israel” se refiere al conjunto de la Nación, mientras que la negativa de méritos se refiere a la generación del desierto, donde se dice que ella ha sido constantemente rebelde hacia el Eterno (vers. 7).

5 – NO POR TU JUSTICIA NI POR LA RECTITUD DE TU CORAZON, VAS A POSEER LA TIERRA DE ELLOS; SINO QUE POR LA MALDAD DE ESTAS NACIONES ADONAI, TU DIOS, LAS VA A DESPOSEER DELANTE DE TI, Y PARA CUMPLIR LA PROMESA QUE JURO ADONAI A TUS PADRES, A ABRAHAM, A YITZIAK Y A YA'AKOV.

5 – PARA CUMPLIR LA PROMESA QUE JURO ADONAI A TUS PADRES. Rabí Bajyéh afirma que aún si los siete pueblos hubieran sido constituidos por hombres justos, ellos hubieran tenido que desocupar la Tierra Prometida. Ya que sólo se les consideraba depositarios de la tierra después que el Eterno la prometió a Israel. Con mayor razón debían evacuar la tierra de Israel, siendo perversos y desvergonzados. Si Dios lo hubiera deseado habría podido ofrecer otro territorio. Pero no mantener la palabra prometida a nuestros padres, era algo inconcebible.

6 – SABE, PUES, QUE NO POR TU JUSTICIA ADONAI, TU DIOS, TE VA DAR ESTA BUENA TIERRA PARA QUE LA POSEAS, PORQUE ERES UN PUEBLO DE DURA CERVIZ.

7 – ACUERDATE, NO TE OLVIDES, DE COMO PROVOCASTE LA IRA DE ADONAI, TU DIOS, EN EL DESIERTO; DESDE EL DIA QUE SALISTE DE LA TIERRA DE EGIPTO, HASTA VUESTRA LLEGADA A ESTE LUGAR; HABEIS SIDO REBELDES PARA CON ADONAI.

7 – ACUERDATE, NO TE OLVIDES. “Moshé no deja de recordarle al Pueblo los numerosos errores del pasado y lo exhorta a guardar la lección tan duramente aprendida. Moshé tiembla ante el pensamiento de que su obra, encaminada con tanta paciencia, pudiera verse comprometida por el carácter obstinado de Israel; él quería asegurarse, recibir garantías con el fin de que el Pueblo permaneciera fiel a su palabra: “Acuérdate, no te olvides…”. No es sino por medio del estudio continuo del pasado, dentro de una comprensión exacta del sentido de nuestra Historia, como se encuentra el medio de conservar la adhesión a Dios y a Su Ley. PORQUE TODA LA HISTORIA JUDIA ES UN MONUMENTO UNICO QUE DA TESTIMONIO DE LA INTERDEPENDENCIA DE NUESTRA SUERTE Y DE NUESTRA FIDELIDAD A DIOS. CONSTRUIR EL FUTURO SIN TENER EN CUENTA EL TESTIMONIO DE LOS SIGLOS ES COMPROMETER EN DEFINITIVA TODAS LAS POSIBILIDADES DE UNA RESURRECCION, DE UNA SALVACION. “NO OLVIDES, RECUERDA” SON LOS TERMINOS QUE LA TORAH EMPLEA CUANDO HABLA DE ‘AMALEK, ENCARNACION DEL PEOR MAL; Y ES EN ESTOS MISMOS TERMINOS QUE RECUERDA LAS FALTAS QUE ISRAEL HA COMETIDO Y LA INMENSA PACIENCIA DE LA QUE MOSHE HA DADO PRUEBA. RECORDAR ES MÁS QUE UN SIMPLE FENOMENO PSICOLOGICO. RECORDAR ES ACTUAR DE ACUERDO CON UNA EXPERIENCIA DE LA QUE SE ES SIEMPRE CONSCIENTE. RECORDAR ES LA TAREA ESENCIAL DE UNA EDUCACION JUDIA, DE UNA PREPARACION PARA LA VIDA. RECORDAR ES ENSEÑAR NO SOLO LA HISTORIA DEL PUEBLO Y DE SU LEY, SINO TAMBIEN LA HISTORIA DE SU MADUREZ ESPIRITUAL, DE SU LUCHA CON EL BIEN Y EL MAL, DE SU ASCENSO Y SUS CAIDAS, LA HISTORIA DE SU ETERNO OPTIMISMO Y DE SU ETERNA JUVENTUD; LA HISTORIA, FINALMENTE, DE SUS ESPERANZAS JAMAS EXTINGUIDAS QUE SIGUEN ESTIMULANDO SUS ESFUERZOS Y REALIZACIONES. (Rabí S.R. Hirsch).

8 – AUN EN JOREV PROVOCASTEIS LA IRA DE ADONAI, DE MANERA QUE SE INDIGNO ADONAI CONTRA VOSOTROS, HASTA QUERER DESTRUIROS.

9 – CUANDO YO HABIA SUBIDO AL MONTE PARA RECIBIR LAS TABLAS DE PIEDRA, LAS TABLAS DEL PACTO QUE ADONAI HABIA HECHO CON VOSOTROS, ESTUVE EN EL MONTE CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES; NO COMI PAN NI BEBI AGUA;

9 – CUANDO YO HABIA SUBIDO AL MONTE. “Cuando atraveséis el Yardén — dijo Moshé a Israel — se producirá una nueva situación. No penséis que será como cuando estuvisteis en el desierto. Vosotros pecabais y yo me iba a rogar por vosotros. Yo subía a la montaña, etc”. El Eterno hablaba de aniquilarlos si Moshé, Su elegido, no se Le hubiese enfrentado para apartar Su cólera, pronta a destruirlo todo” (Salm. CVI, 23). (Deut. Rabbá III). De ahí se explica la continua rememoración de los pecados de Israel y la insistente advertencia de Moshé.

10 – Y DIOME ADONAI LAS DOS TABLAS DE PIEDRA, ESCRITAS CON EL DEDO DE DIOS. Y SOBRE ELLAS HABIA EL ESCRITO, CONFORME A TODAS LAS PALABRAS QUE ADONAI OS HABLO EN EL MONTE, DE EN MEDIO DEL FUEGO, EN EL DIA DE LA ASAMBLEA

10 – ESCRITAS CON EL DEDO DE DIOS. Ver Com. Exo. XXXII, 16.

11 – Y SUCEDIO QUE AL FIN DE LOS CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES, ME DIO ADONAI LAS DOS TABLAS DE PIEDRA, LAS TABLAS DEL PACTO.

11 – Y SUCEDIO QUE AL FIN DE CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES. El mismo día en que las Tablas de la Ley fueron dadas a Moshé se realizó el pecado del “becerro de oro”. Es así como la sentencia del Profeta Yeshayáhu XVII, 11 se hizo realidad: “En el día de tu plantación las hiciste crecer, y por la mañana hiciste florecer tu semilla, pero lograste un montón de ramas en el día de la pesadumbre y de la desesperación”. (Rabí Bajyéh).

12 – Y ME DIJO ADONAI: “LEVÁNTATE, BAJA EN SEGUIDA DE AQUI, PORQUE SE HA CORROMPIDO TU PUEBLO, QUE TU SACASTE DE EGIPTO; SE HAN APARTADO PRESTO DEL CAMINO QUE YO LES PRESCRIBI; SE HAN HECHO UNA IMAGEN FUNDIDA.

13 – ADEMAS ME HABLO ADONAI, DICIENDO: “HE VISTO ESTE PUEBLO, Y HE AQUI QUE ES UN PUEBLO DE DURA CERVIZ.

13 – ES UN PUEBLO DE DURA CERVIZ. Tanto en el mal como en el bien. En el tercer versículo del primer capítulo de Yonáh, Rashí interpreta que Yonáh no quería ir a Nínive porque los pueblos [gentiles] se apresuran a arrepentirse, mientras que Israel no: él no quería acumular acusaciones contra Israel. Leemos también en Rashí (Núm. XIV, 33) que justo después de haber perdonado la falta del “becerro de oro”, el Eterno decidió que toda esta generación no entrara en la Tierra Santa. Sólo la segunda generación, que estaba conformada por judíos piadosos y fieles, debía entrar por tener “la obstinación” necesaria: pues esta obstinación es también una cualidad. Ver Exo. Rabbá XLII, 9. Cuando se le dice a un judío que escoja entre la muerte y la cruz él escogerá definitivamente la muerte.

14 – DEJAME, PARA QUE LOS DESTRUYA, Y BORRE SU NOMBRE DE DEBAJO DEL CIELO, Y HARE DE TI UNA NACION MAS FUERTE Y MAS NUMEROSA QUE ELLOS”.

15 – ME VOLVI, PUES, Y BAJE DEL MONTE, ABRASANDOSE EL MONTE EN FUEGO, CON LAS DOS TABLAS DEL PACTO EN MIS DOS MANOS.

15 – ME VOLVI. Moshé se encontraba desalentado al contemplar las danzas en torno al “becerro de oro”, hasta tal punto que su misión se hallaba comprometida. El “regresó”, cambió y se fortaleció interiormente; presentó entonces otro rostro, {paním ajerím}. Es así como encontró fuerzas para romper las Tablas de la Ley. (Rabénu Ch. Ben Attar XXXII, 15).

16 – Y MIRE, Y HE AQUI QUE EN EFECTO HABIAIS PECADO CONTRA ADONAI, VUESTRO DIOS; OS HABIAIS HECHO UN BECERRO FUNDIDO; OS HABIAIS APARTADO RÁPIDO DEL CAMINO QUE OS PRESCRIBIO ADONAI.

17 – ENTONCES AGARRE LAS DOS TABLAS, Y LAS ARROJE DE MIS MANOS, Y QUEBRELAS DELANTE DE VUESTROS OJOS.

17 – AGARRE LAS DOS TABLAS. Moshé quería mostrar cómo defendía a Israel. Hizo entonces la siguiente comparación: “Es como la historia de un rey que había tomado mujer y, habiéndole redactado la Ketubáh [Documento Matrimonial], la remitió a sus pajes de boda. Más tarde sucedió que se habló mal de esta mujer y entonces los jóvenes acompañantes destruyeron la Ketubáh pensando: vale más que una mujer sea considerada como una joven y no como mujer casada”. Así pensó Moshé: “Si yo no rompo las Tablas de la Ley, Israel no tendrá derecho a vivir. Pues está escrito que aquel que ofreciere sacrificios a dios alguno será destruido” (Exo. XXII, 19). ¿Qué hizo? Destruyó las Tablas y le dijo a Dios: “ellos no sabían lo que las tablas contenían” (Exo. Rabbá XLVI, 1).

18 – Y CAI POSTRADO DELANTE DE ADONAI, COMO ANTES, CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES, SIN COMER PAN NI BEBER AGUA, A CAUSA DEL GRAN PECADO QUE HABIAIS COMETIDO, HACIENDO LO QUE ES MALO A LOS OJOS DE ADONAI, PROVOCANDO ASI SU IRA.

18 – Y CAI POSTRADO DELANTE DE ADONAI. Moshé adoptó en el Monte Sinái, en su plegaria a favor de Israel, una triple actitud: se sentó (vers. 9), se puso de pie (X, 10) y después se postró en tierra (IX, 25). Estas actitudes corresponden a aquellas que tomamos en el transcurso de nuestra oración diaria, que también adopta estas tres actitudes de la adoración: la Shem'á y sus Berajót se recitarán de preferencia estando sentados (Or Ha-Chayím LXIII, 1), pues Israel no es sino el oyente, el discípulo sentado a los pies de su maestro, como en otro tiempo escuchara Abrahám, permaneciendo sentado, las instrucciones de tres ángeles (Gén. Rabbá XLVIII); el “Shemonéh ‘Essré” se reza de pie, porque el fiel se presenta delante de Dios para hacerle sus peticiones; pero una vez que la oración alcanza su punto culminante, el fiel le suplica al Eterno que le conceda sus deseos y toma la actitud que expresa la devoción más profunda y la humildad más perfecta. De este modo, los Tajanuním confieren a la ‘Amidáh, que le precede, una resonancia especial y constituye su último logro. He aquí porque los Tajanún se recita inclinando la cabeza y ocultando el rostro.

19 – PORQUE YO TEMIA CON MOTIVO DE LA IRA Y DE LA ARDIENTE INDIGNACION CON QUE SE HABIA ENOJADO ADONAI CONTRA VOSOTROS, HASTA QUERER DESTRUIROS. MAS OYOME ADONAI ESTA VEZ TAMBIEN.

20 – ASIMISMO CONTRA AHARON AIROSE ADONAI MUCHO, HASTA QUERER DESTRUIRLE; Y ORE EN AQUEL TIEMPO POR AHARON TAMBIEN.

20 – ASIMISMO CONTRA AHARON AIROSE ADONAI MUCHO, HASTA QUERER DESTRUIRLE. Rashí dice: “Se trata de la exterminación de sus hijos”. Moshé intercedió entonces en favor de Aharón: “Mi plegaria, dirá él, ha servido para obtener una semi-expiación: dos hijos mueren, dos sobreviven”. Rabí Bajyéh hace la siguiente pregunta: “¿Cómo aparece aquí que su pecado, con ocasión del “becerro de oro” fue muy fuerte? ¿Cómo conciliar esto con la afirmación de que Aharón no tenía en cuenta más que los intereses celestiales, y que su pensamiento se mantenía del todo puro?” (Ver Com. Exo. XXXII,4). El responde que, en efecto, está escrito que Aharón había hecho el “becerro de oro” (ibíd. vers. 35), lo que implica la participación de Aharón en la acción pero no en el pensamiento subversivo. Aharón fue juzgado culpable de haber conducido a Israel al pecado aunque su pensamiento hubiera sido irreprochable. Como prueba de su actitud perfecta, Rabí Bajyéh cita el versículo que lo califica como Jasíd [Piadoso], y que dice de él que no ha cometido otro pecado que el de las aguas de Meriváh (Núm. XX, 10; Deut. XXXIII, 8).

21 – LUEGO TOME VUESTRO PECADO, EL BECERRO QUE HABIAIS HECHO, LO QUEME A FUEGO, Y LO DESMENUCE, MOLIENDOLO BIEN, HASTA DEJARLO FINO COMO POLVO; Y ECHE SU POLVO EN EL ARROYO QUE BAJABA DEL MONTE.

21 – MOLIENDOLO BIEN, HASTA DEJARLO FINO COMO POLVO. Moshé omite aquí el detalle de que él ha dado de beber al Pueblo el polvo molido mezclado con el agua. Lo hace por consideración hacia el Pueblo, con el fin de no estigmatizarlo como sospechoso de infidelidad y de someterse a la prueba de la mujer “Sotáh” (‘Avodáh Zaráh 44a). (Najmánides).

22 – EN TAV'ERAH TAMBIEN, Y EN MASSAH, Y EN KIVROT-HA-TAAVA, SEGUISTEIS PROVOCANDO A ADONAI.

22 – EN TAV'ERAH TAMBIEN, Y EN MASSAH. Uno se pregunta cómo estos pecados, al igual que el de los exploradores, vienen a integrarse aquí sin que se les adjudique mucha importancia. La razón es que estos pecados demuestran la poca seriedad de los remordimientos provocados entre los israelitas a causa del pecado del “becerro de oro”. Si ellos hubieran estado sinceramente convencidos de su falta, no es posible que el Pueblo se sublevara por la falta de agua o por la calidad del maná, como por la historia de los espías.

23 – Y CUANDO OS ENVIO ADONAI DESDE KADESH-BARNE'A, DICIENDO: “SUBID, POSEED LA TIERRA QUE OS HE DADO, OS REBELASTEIS CONTRA EL MANDAMIENTO DE ADONAI, VUESTRO DIOS, Y NO LE CREÍSTEIS, NI ESCUCHASTEIS SU VOZ.

24 – REBELDES HABEIS SIDO PARA CON ADONAI, DESDE EL DIA EN QUE OS CONOCÍ.

24 – REBELDES HABEIS SIDO PARA CON ADONAI. El versículo comienza con una {mem} y termina con una {mem} [cuyo valor numérico es cuarenta] para decirnos que el Pueblo se ha rebelado durante los cuarenta años del trayecto en el desierto. Este comentario es con todo asombroso: ¿No había pronunciado este Pueblo en el Sinái las palabras “Queremos actuar, queremos escuchar”, lo que lo había hecho ser muy apreciado? Además leemos en el Cantar de los Cantares (I, 5): “Negra soy, pero bella”. Esta frase significa que, en todas partes donde los Israelitas se han oscurecido debido a sus fechorías, también realizaban, al mismo tiempo, bellas acciones que compensaban por las otras. Por consiguiente, es imposible decir que Israel se ha rebelado durante todos los cuarenta años. Pero, en numerosas ediciones, la letra {mem} al comienzo del versículo está escrita en pequeño, lo que quiere decir que el reproche no debe tomarse al pie de la letra. También se puede comprender, con la letra {mem} escrita en carácter pequeño, que hay que leer {Marím}: ‘fuisteis señores de pueblos, al indicarles cómo los milagros habían servido para descubrir la Divinidad”. Este ha sido el caso de los mensajeros de Yehoshú'a al pie de Rajáv (Jos. II, 10). El mismo efecto se produjo sobre Yitró.

25 – ME POSTRE ANTE ADONAI. CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES ESTUVE POSTRADO, PORQUE ADONAI HABIA DICHO QUE OS IBA A DESTRUIR.

25 – ME POSTRE ANTE ADONAL… Rashí dice: “Son los mismos cuarenta días antes mencionados que nombra por segunda vez, puesto que se va a describir la naturaleza de su plegaria”. De hecho, Moshé había — según Deut. Rabbá — tocado a todas las puertas de la misericordia. No había dejado un sólo lugar en el Reino de los cielos donde no hubiera intentado conmover con su plegaria. Cuando terminó de orar fue el Espíritu Santo el que intervino en favor de Israel.

26 – Y ORE A ADONAI, DICIENDO: “¡ADONAI, DIOS, NO DESTRUYAS A TU PUEBLO Y TU HERENCIA QUE TU REDIMISTE CON TU GRANDEZA, Y SACASTE DE EGIPTO CON MANO FUERTE!

26 – ¡ADONAI, DIOS! Este título significa, según Rashí en Deut. III, 24: “Misericordioso en la justicia”. Es por esta manifestación que Moshé ha sabido tocar el corazón de Dios. El Zóhar comenta a este propósito que cuando el hombre formula una plegaria, le conviene hacer vibrar todas las cuerdas de su sensibilidad. Cita sobre este punto el “Cántico de las Ascenciones” [Cántico de Maalot] que comienza por las palabras: “Desde lo profundo clamo a Ti, oh Eterno… {mima'amakím keratíja Ado-nái} (Salm. CXXX,1). Hay que encontrar las palabras justas, susceptibles de tocar a Aquel a quien van dirigidas, y que provienen “de las profundidades” del alma.

QUE TU REDIMISTE CON TU GRANDEZA. Ver Sifré, Deut. XXI, 8 donde la expresión “perdona a Tu Pueblo Israel, que redimiste” se refiere a la generación que sale de Egipto. Es por la misma generación que Moshé ruega. Es también con respecto a esta generación que está dicho en el Sifré (ibíd.): “Esta es la razón por la cual Tú nos has rescatado, para perdonarnos si cometemos un pecado contra Ti”.

27 – ACUERDATE DE TUS SIERVOS, DE ABRAHAM, YITZJAK Y YA'AKOV. NO MIRES LA DUREZA DE ESTE PUEBLO, NI SU MALDAD, NI SU PECADO;

27 – ACUERDATE DE TUS SIERVOS, ABRAHAM, YITZJAK Y YA ‘AKOV. El Deut. Rabbá interpreta: “Considera a Israel como si se tratara de la población de Sedóm; bajaste el número de los hombres justos a diez para salvarlos. Y bien entonces, yo Te presento ochenta hombres justos”. A lo que Dios le dice a Moshé: “¡Preséntalos!” Y Moshé responde: “He aquí setenta hombres escogidos entre los Ancianos [Sabios] de Israel de los cuales Me habías dicho “tú los conoces por ser los Ancianos del Pueblo y sus magistrados, tú les llevarás delante del Tabernáculo de Reunión y ellos se colocarán allá, cerca de ti” (Núm. XI,16). Moshé continuó: “Aquí están Aharón, Nadáv y Avihú, El'azár e Itamár, Pínjas y Kalév, ¡ahí tienes sesenta y siete!” El Eterno replicó: “¿Y de dónde sacas los tres que faltan?” Él no los encontró por ningún lado, pero suplicó: “Si los que están vivos no pueden llenar el vacío, ¡entonces que vengan los muertos a presentarse!; Te ruego, acuérdate de Tus siervos, Abrahám, Yitzják y Ya'akóv!” Dios respondió de inmediato: “Perdonaré de acuerdo con tus palabras, {salájti kid-baréja}”. Cuando Shelomó vio que la designación hecha por Moshé de setenta y siete hombres justos no había servido de nada sino hasta que se agregaron los tres Patriarcas difuntos, él inscribió en Ecl. IV, 2: “Yo consideré como felices a los muertos que ya fenecieron, más que a los vivos que viven todavía”.

NO MIRES LA DUREZA DE ESTE PUEBLO, NI SU MALDAD, NI SU PECADO. Aun cuando todos los pecados que comete el hombre subsisten ante el Eterno hasta que el autor haga penitencia, Moshé le ruega al Eterno no tener en cuenta el pecado de Su Pueblo, como si este pecado hubiera desaparecido delante de Dios. ¡Qué audacia la de Moshé para haberse permitido pronunciar esta frase! (Zóhar).

28 – NO SEA QUE DIGAN LOS DE LA TIERRA, DE DONDE NOS SACASTE: “POR QUE ADONAI NO PUDO HACERLOS ENTRAR EN LA TIERRA QUE LES HABIA PROMETIDO, Y POR SU ODIO HACIA ELLOS, LOS SACO PARA HACERLOS MORIR EN EL DESIERTO”.

28 – PORQUE ADONAI NO PUDO HACERLOS ENTRAR EN LA TIERRA. Mientras que el último y principal argumento de Moshé, cuando después del pecado del “becerro de oro” rogó en favor de Israel (Exo. XXXII, 13), era “el mérito de los padres, Abrahám, Yitzják y Ya'akóv”; pareciera como si el principal argumento hubiera sido (jilúl ha-Shém}, la profanación del Nombre Divino. En efecto, el Pueblo diría que era imposible para Dios conducirlo hasta la Tierra Prometida. La razón de este argumento es que los hijos de Israel podían pensar antaño: “cuando volvamos a pecar después de la muerte de Moshé nos será fácil invocar la misma razón de {jilúl ha-Shém} y Dios nos perdonará”. Esto ya no se podía, porque desde la historia del “becerro de oro” los hijos de Israel habían vencido ya a los Reyes de Transjordania, los gigantes Sifón, Rey de los Emoritas y ‘Og, Rey de Bashán: ahora bien, estos eran reyes conocidos como invencibles en virtud de su poder y grandeza. Por lo tanto, no se podía recurrir más al argumento del poderío de los enemigos. Pero los argumentos en este caso se referían a la verdadera razón, que es la infidelidad de Israel y el abandono de la Alianza, como se dice en la sección Nitzavím (Deut. XXIX, 24-25).

29 – MAS ELLOS SON TU PUEBLO, Y TU HERENCIA, QUE TU SACASTE CON TU GRAN PODER Y CON TU BRAZO EXTENDIDO”.

29 – MAS ELLOS SON TU PUEBLO Y TU HERENCIA. En ocasión del pecado del “becerro de oro”, Dios había nombrado a Israel Pueblo de Moshé. No está dicho “es Mi Pueblo el que se ha corrompido”, sino “tu pueblo: es la mezcla de gentes que has recogido por tu propia iniciativa y a quienes has convertido sin consultarme, etc.” (Rashí Exo. XXXII, 7). Aquí Moshé replica tardíamente a Dios diciéndole: “Son Tu heredad, éstos a quienes Tú has hecho salir gracias a Tu gran fuerza y Tu brazo extendido”.

CAPITULO X

1 – EN AQUEL TIEMPO ME DIJO ADONAI: “LABRATE DOS TABLAS DE PIEDRA, COMO LAS PRIMERAS, Y SUBE ADONDE ESTOY YO, EN EL MONTE; HAZTE TAMBIEN UN ARCA DE MADERA;

1 – LABRATE. Ver Rashí, Exo. XXXIV, 1.

HAZTE TAMBIEN UN ARCA DE MADERA. Rashí explica en oposición a Najmánides lo que sigue: “Yo primero hago el Arca, dice Moshé, pues cuando yo venga con las Tablas en la mano, ¿dónde las colocaré? etc”. Es posible que nos encontremos aquí ante la misma controversia que separa a Moshé de Betzalél de acuerdo con nuestro Com. Exo. XXXV, 31. Moshé creía que los objetos sagrados podían existir sobre la tierra sin envoltura especial que los protegiera contra todo contacto envilecedor. Betzalél, por el contrario, continuaba con su idea de que incluso lo más sagrado que haya sobre la tierra necesita una envoltura protectora. Ahora bien, aquí presenciamos la misma discusión entre el Eterno y Moshé. Este último creía necesario proporcionar primero un Arca para las Tablas de la Ley, en contradicción a la orden dada por Dios. Debido a este incidente Moshé le dijo a Betzalél: “tú tenías razón” [el nombre de Betzalél acepta como es sabido la traducción o significado de] “a la sombra de Dios” y tú así lo has sabido”. (Ber. 55a).

2 – Y YO ESCRIBIRE EN LAS TABLAS LAS PALABRAS QUE HABIA SOBRE LAS TABLAS PRIMERAS QUE QUEBRASTE, Y LAS PONDRÁS EN EL ARCA”.

2 – YO ESCRIBIRE EN LAS TABLAS LAS PALABRAS. Ver en Com. Exo. XXXIV, 1 la explicación que da Rabí S.R. Hirsch.

…QUE QUEBRASTE Y LAS PONDRÁS EN EL ARCA. Rabí Yoséf enseñaba que del contexto de estas palabras se deduce que un Talmíd Jajám [estudioso de la Toráh] “quebrado interiormente” porque ha olvidado por casualidad lo que ha estudiado, no debe ser tratado con desprecio (Men. 99a).

3 – HICE, PUES, UN ARCA DE MADERA DE ACACIA, Y LABRE DOS TABLAS DE PIEDRA COMO LAS PRIMERAS, Y SUBI AL MONTE CON LAS DOS TABLAS EN MI MANO.

4 – Y EL ESCRIBIO SOBRE LAS TABLAS LO MISMO QUE HABIA ESCRITO EN LAS PRIMERAS, LOS DIEZ MANDAMIENTOS, QUE ADONAI OS HABIA HABLADO EN EL MONTE EN MEDIO DEL FUEGO, EL DIA DE LA ASAMBLEA; Y ADONAI ME LAS DIO.

4 – Y EL ESCRIBIO SOBRE LAS TABLAS LO MISMO QUE HABIA ESCRITO EN LAS PRIMERAS. Acerca de las diferencias entre las primeras y las segundas Tablas de la Ley ver nuestro Com. Exo. XXXIV, 1.

5 – LUEGO ME VOLVÍ Y DESCENDÍ DEL MONTE, Y PUSE LAS TABLAS EN EL ARCA QUE HABIA HECHO. Y ALLÍ ESTAN, COMO ME MANDO ADONAI.

5 – Y PUSE LAS TABLAS EN EL ARCA QUE HABIA HECHO. Se trata, dice Rabí Bajyéh, del Arca que había sido hecha por Moshé, y no la de Betzalél, que se hizo después. La misma no tenía más que una finalidad provisional. El arca de Betzalél no debía, en principio, salir hacia la guerra; sin embargo, salió al combate en tiempos de Elí y los israelitas fueron castigados por ello: el Arca fue secuestrada. En la época del Templo este albergaba las segundas Tablas y, posteriormente, aquellas que habían sido quebradas fueron enterradas con el recipiente del maná, entre otras cosas. El Rey Yoshiyá ordenó resguardarlas en el subterráneo del Templo (Yomá 52b y Sotáh 54a). ¿Por qué ha escogido resguardar justo el Arca? Había para esto dos razones decisivas. El conocía las palabras de los profetas que no cesaban de repetir que el Templo caería en manos de Nabucodonosor. Por lo tanto, él deseaba vivamente poner a salvo el más sagrado de los utensilios del Templo, es decir el Arca. Por otra parte, se presentaba ahora un síntoma especial, él veía que las barras del Arca, que eran alargadas en la época de Shelomó, se reducían ahora a las dimensiones de la época de Moshé (Ver Men. 97b y los comentarios de Rabí Bajyéh en la ed. Cheval, pag. 305). Ante esto, Yoshiyá reconoció que el Arca había terminado su estadía entre los hombres.

6 – DESPUES LOS HIJOS DE ISRAEL SE PUSIERON EN MARCHA DESDE BEEROTH-BENE-YA'AKAN HASTA MOSERAH. ALLI MURIO AHARON, Y ALLI FUE ENTERRADO; Y EL'AZAR, SU HIJO, FUE CONSTITUIDO (SUMO) SACERDOTE EN LUGAR SUYO.

6 – ALLÍ MURIO AHARON, ALLI FUE ENTERRADO. Rashí explica por qué se citan aquí los sucesos de Mosérah, al igual que la muerte de Aharón. Sin embargo, el autor de VER LIBRO comenta que, todo el tiempo que hubo vivido Aharón, nunca autorizaría a la tribu de Leví a mostrarse agresiva ante otras tribus. Pues Aharón era amante de la paz; pero este ideal se disipó con su muerte.

7 – Y DE ALLI EMPRENDIERON LA MARCHA HASTA GUDGODAH, Y DE GUDGODAH HASTA YOTVATAH, TIERRA DE ARROYOS DE AGUAS.

8 – EN AQUEL TIEMPO ADONAI DISTINGUIO LA TRIBU DE LEVI, PARA QUE LLEVASE EL ARCA DEL PACTO DE ADONAI, PARA QUE ESTUVIESE EN PRESENCIA DE ADONAI A MINISTRAR DELANTE DE EL, Y PARA BENDECIR EN SU NOMBRE, HASTA EL DIA DE HOY.

8 – EN AQUEL TIEMPO ADONAI DISTINGUIO A LA TRIBU DE LEVI. Moshé deja pasar en silencio la anulación de los sacerdotes, que se produjo también en aquella época. Es probable que sea debido a que él había hablado de manera desfavorable de su hermano Aharón (IX, 20) al decir: “contra Aharón airose el Eterno mucho, hasta querer destruirle”. Por eso menciona el Sumo Sacerdocio de El'azár, su hijo, quien lo sucedió (Dr. D. Hoffman).

9 – POR ESTO NO TIENE LEVI PARTE NI HERENCIA CON SUS HERMANOS; ADONAI ES SU HERENCIA, COMO SE LO PROMETIO ADONAI, TU DIOS.

10 – Y YO ME QUEDE EN EL MONTE SEGUN EL NUMERO DE LOS PRIMEROS DIAS, CUARENTA DIAS Y CUARENTA NOCHES: Y TAMBIEN ESTA VEZ ME OYO ADONAI; Y ADONAI NO QUISO MAS DESTRUIRTE,

10 – Y YO ME QUEDE EN EL MONTE. Rashí dice: “Para recibir las últimas Tablas”. El recibió las últimas Tablas el Día de {Yom Kipúr} y con la promesa de Dios: “Perdoné de acuerdo con tus palabras {salájti kid-varéja}”. Según la Tradición del Talmúd (Shab. 88a) la fiesta de {Pésaj} cayó el año de la liberación, en jueves; en consecuencia el 17 de Tamúz, el cuadragésimo día después de la Revelación en el Monte Sinái, cayó también en sábado. Por consiguiente, {Rosh ha-Shanáh} de ese año cayó en Shabbat, de acuerdo con la regla y {Yóm Kipúr} un lunes, que era el día en que les fueron dadas a Israel las segundas Tablas de la Ley. El lunes y el jueves fueron en lo sucesivo consagrados en Israel como días en los que se habían recibido las Tablas de la Ley, y en esos días se efectúa la lectura de la Toráh.

11 – SINO QUE ME DIJO ADONAI: “LEVANTATE, ANDA DELANTE DEL PUEBLO, HACIENDOLE EMPRENDER LA MARCHA, PARA QUE VAYAN ELLOS Y POSEAN LA TIERRA QUE JURE A SUS PADRES QUE LES DARIA”.

12 – Y AHORA, OH ISRAEL, ¿QUE ES LO QUE ADONAI, TU DIOS, PIDE DE TI? SINO SOLO QUE TEMAS A ADONAI, TU DIOS, QUE ANDES EN TODOS SUS CAMINOS, Y QUE LE AMES, Y QUE SIRVAS A ADONAI, TU DIOS, CON TODO TU CORAZON Y CON TODA TU ALMA;

12 – Y AHORA, OH ISRAEL. “Cuando los hijos de Israel estaban a punto de atravesar el Yardén (Jordán), Moshé mencionó todo lo que había hecho por defenderlos. El creía que rogarían ante Dios en su favor para que pudiera continuar con ellos. ¿A qué se parece esto? A la historia de un rey que había tenido muchos hijos con una matrona. Un día se irritó contra ella y quiso repudiarla. Le dijo: “has de saber que voy a tomar otra en tu lugar; ¿no me preguntarás quién es la otra?” Entonces le preciso: ‘fulana”. ¿Qué hizo la matrona? Reunió a sus hijos y les manifestó: “Habéis de saber que vuestro padre desea repudiarme y tomar otra en mi lugar. ¿creen ustedes poder rehusarle obediencia?” Ella les explicó entonces todo lo que la substituta haría con ellos, pensando que rogarían a su padre (para que revocara su decisión); más ellos no comprendieron. Entonces les dijo: “¡Yo os cuento todo esto para que cuidéis el honor de vuestro padre!” Es así como Moshé relató a Israel todo lo relativo al cruce del Yardén (Jordán), pensando que ellos pedirían en su favor; mas no comprendieron. Al darse cuenta de esto, Moshé les dijo: “Todo esto que os he contado es para que cuidéis el honor de vuestro Padre que está en los cielos”. Por eso está dicho: “Y ahora, oh Israel, ¿qué es lo que el Eterno, tu Dios, pide de ti? sino sólo que temas a Adonái” (Deut. Rabbá III, 12).

¿QUE ES LO QUE ADONAI, TU DIOS, PIDE DE TI? SINO SOLO QUE TEMAS A ADONAI… Rabí Jananiyáh deduce de esto que todo está en manos de Dios, salvo el temor a Dios. Pero este temor, ¿es tan poca cosa? En efecto, esto era poca cosa para Moshé. Es como para el hombre a quien se le pidió un utensilio importante que tenía en su casa y a quien le parecía que no era sino un utensilio insignificante; se le pedía un utensilio insignificante que no tuviera y entonces este [si] le parecía importante. (Ber. 33b). La sentencia de Rabí Jananiyáh se comprende, de acuerdo con el VER LIBRO, de la manera siguiente: Hay dos formas de temer a Dios. La primera es el temor al castigo, que es el temor primitivo; es decir {yir-át ha- ‘ónesh tiv- ‘ít}; este es un temor que se llama también “natural”, ya que Dios lo ha puesto en la naturaleza del hombre. Así tomamos por ejemplo {viyajéd levavénu leahaváh ul-yir-á et Sheméja… y unifica nuestros corazones para que Te amemos y temamos Tu Nombre}. No es a este tipo de temor al que Rabí Jananiyáh hace referencia: ese está en las manos de Dios. El piensa en la segunda clase de temor, que se denomina veneración y que sólo depende del hombre. También se le llama {Yir-át ha-Romemút}, o incluso {yir-át ha-sijlít}, el temor intelectual. Es también esta forma de temor la que le parecía a Moshé ser poca cosa. Ver Maimónides, y en especial el Com. Gén. XXII, 12.

SINO SOLO QUE TEMAS. Rabí Meír decía que el hombre está obligado a pronunciar cien bendiciones ({Berajót} al día: no leer en este versículo {mah Ado-nái Elo-héja shoél me ‘imáj}, sino {meáh}, que significa: cien. Los Tosafistas dicen que el versículo tiene noventa letras y que por medio de este complemento se llega a cien. El medio más eficaz para llegar al temor de Dios es la recitación diaria de las cien bendiciones, las cuales llegan a convencernos de que todo depende de Dios. En el Tratado Shabbat 31a-b, el Talmúd confirma que aquel que tenga el conocimiento de la Toráh, pero a quien le falte el temor de Dios, es como un administrador a quien se le hubieran confiado las llaves del interior del palacio pero no las del exterior: ¿cómo haría para entrar? El Talmúd nos quiere decir con esta sentencia que el conocimiento del Judaísmo es puramente académico, si no va precedido del temor a Dios.

QUE TEMAS A ADONAI, TU DIOS. Rabí S.R. Hirsch observa: “Todo está en las manos del cielo, salvo el temor del cielo”; este es el comentario que la Tradición da al texto. Por consiguiente, no es sino por medio de un acto decidido en completa libertad que el hombre reconoce a su Amo y que se somete sin reserva a la voluntad de su Creador. Dios afirma con claridad que en el Judaísmo se ha impuesto, voluntaria y libremente el respeto por la persona humana, el respeto de su facultad de escoger con el fin de beneficiar al individuo por las consecuencias felices, que supone la libre aceptación de un principio moral. Esta libertad de escoger es característica esencial de la vida del hombre, es sólo aquí donde los caminos del hombre y del animal se separan. Al renunciar a esta facultad de escoger, al “entregarse a vivir”, el hombre pierde el único camino capaz de llevarlo a su verdadero fin. Es por esto que Moshé exclama: “Y ahora oh Israel, ¿qué es lo que Adonái, tu Dios, pide de ti? sino sólo que temas al Eterno”.

Y QUE LE AMES. ¿Cómo es que el citado Tratado de Ber. 33b no menciona el amor como algo que no se encuentra entre las manos del Eterno? Sin embargo, el amor es designado en nuestro versículo al lado del temor. Pero los Comentaristas dicen que el amor es la consecuencia directa del temor. El temor es suficiente para alejarnos del mal por miedo al castigo {sur mer'á… apártate del mal}; en cambio el amor nos compromete a hacer el bien por puro idealismo {va'asé tov… y haz el bien}. Debido a que es la prolongación natural del temor, es por lo que el amor no se menciona. El amor conoce también, lo mismo que el temor, dos grados superpuestos, {ahaváh rabáh] y {ahavát olám}, el gran amor y el amor eterno. El gran amor se inflama ante los placeres, ante los encantos y ante las pasiones, mientras que el amor eterno es un amor que revela el espíritu. Presenta esta característica descrita por Maimónides: cuando un hombre contempla las obras maravillosas e inmensas de la creación de Dios, y ve Su Sabiduría infinita y sin par ante la escala humana, éste Lo amará de inmediato, Lo glorificará y Lo celebrará, sintiendo la nostalgia de Su gran Nombre, como decía David: “Sedienta está mi alma de Dios” (Salm. XLII,3).

13 – Y QUE GUARDES LOS MANDAMIENTOS DE ADONAI Y SUS ESTATUTOS QUE YO TE PRESCRIBO HOY, PARA PROVECHO TUYO

13 – QUE YO TE PRESCRIBO HOY, PARA PROVECHO TUYO se refiere al versículo precedente. “No es para Mí mismo, dice el Eterno, que Yo exijo alguna cosa, sino sólo por tu bien”. Al Eterno pertenecen los cielos y los cielos de los cielos: Él no tiene necesidad de tus servicios; es sólo porque amaba a tus antepasados que te ha escogido.

14 – HE AQUI, DE ADONAI, TU DIOS, SON LOS CIELOS, Y LOS CIELOS DE LOS CIELOS, LA TIERRA Y CUANTO HAY EN ELLA.

14 – LOS CIELOS Y LOS CIELOS DE LOS CIELOS. Maimónides (Guía de los Desc. II, 9) y Najmánides están en desacuerdo sobre el significado de estos términos. Los “cielos” significan, para éste último, el firmamento donde se sitúan los astros, mientras que “los cielos de los cielos” hacen referencia al espacio donde se encuentran las raíces de los cuatro elementos de la naturaleza. La expresión del Salm. CXLVIII, 1-4 hace bien esta distinción. Cf. Rabí Bajyéh.

15 – EMPERO, ADONAI TUVO AFECTO A TUS PADRES, PARA AMARLOS, Y ESCOGIO SU SIMIENTE DESPUES DE ELLOS, A SABER, VOSOTROS, DE ENTRE TODAS LAS NACIONES, COMO HOY SE VE.

15 – ADONAI TUVO AFECTO A TUS PADRES. Mientras que {jeshék} significa lazos de afecto indestructible, el término {bajár} prevee la conducta de la Nación directamente por Dios sin ningún intermediario (Najmánides).

16 – CIRCUNCIDAD, PUES, VUESTROS CORAZONES, Y NO ENDUREZCÁIS MAS VUESTRA CERVIZ;

16 – CIRCUNCIDAD, PUES, VUESTROS CORAZONES. Estaba bien que en “este día” Moshé le dijera a Israel: “Hasta este día el Eterno no os ha dado corazón que entienda, ni ojos que vean, ni oídos que oigan” (Deut. XXIX,3). Aquí se recalca también que fue “este día” {ka-yóm hazé}, que Moshé dijo: “Circuncidad, pues el prepucio de vuestros corazones, etc”. Este día no era otro que el día en que los hijos de Israel protestaron porque Moshé les había dado el libro de la Ley a los hijos de Leví, diciendo: “¿Por qué le confieres el monopolio a los hijos de tu tribu?” Moshé se regocijó con esta expresión y por eso les respondió: “Hoy me doy cuenta de que estáis unidos a Dios y de que sentís el deseo de Su presencia”.

17 – PORQUE ADONAI, VUESTRO DIOS, ES DIOS DE DIOSES Y ETERNO DE ETERNOS; DIOS GRANDE, Y PODEROSO, Y TERRIBLE (REVERENCIADO), QUE NO HACE ACEPCION DE PERSONAS NI TOMA SOBORNO;

17 – DIOS GRANDE, Y PODEROSO, Y TERRIBLE (REVERENCIADO). Rabí Bajyéh escribe que Moshé ha concentrado en este triángulo de atributos todos los trece epítetos que había escuchado en el Monte Sinái. En efecto, se los cita de acuerdo con las regla de los Sabios de la Gran Asamblea en la primera bendición de todas nuestras plegarias (Ber. 33b). Ellas representan la síntesis entre el amor y la justicia, lo que es el sujeto central [lo esencial], no sólo dentro de la vida humana, sino aún entre los trece epítetos [adjetivos] designados por Dios. {ha-Él ha-gadól} designa al Dios de amor, {Jésed}; ya que, en efecto, la grandeza de Dios se revela en el amor que debe vencer todos los obstáculos. {Ha-Gibór} representa al Dios de justicia; ya que es gracias a su fuerza que El mantiene la justicia sobre la tierra. Por último, el justo medio entre el amor y la justicia es {Rajamím}, la misericordia, cuya expresión es el perdón: “Pero en Ti está el perdón para que seas temido” (Salm. CXXX,4). Es, en efecto, gracias al perdón que se garantiza la reverencia a los ojos de Dios: {Nora… reverenciado} considera precisamente la reverencia debida a Dios por su misericordia.

NI TOMA SOBORNO. Ver Com. Exo. XXIII, 8 y Sifré Deut. XXXIII, 6.

18 – QUE HACE JUSTICIA AL HUERFANO Y A LA VIUDA, Y AMA AL EXTRANJERO, DANDOLE PAN Y VESTIDO.

18 – EL HACE JUSTICIA AL HUERFANO Y A LA VIUDA. En el Talmúd (Tratado Meg. 31a) se dice: “En todas partes encontramos que se alaba la grandeza de Dios y también hallamos referencia a Su modestia: esto está inscrito en la Toráh, en los Profetas y en los Hagiógrafos”. En la Toráh, testimonio de ella es este versículo, que expresa los atributos de la grandeza de Dios.

19 – HABEIS, PUES, DE AMAR AL EXTRANJERO, PORQUE EXTRANJEROS FUISTEIS VOSOTROS EN LA TIERRA DE EGIPTO.

19 – HABEIS, PUES, DE AMAR AL EXTRANJERO. Ver Com. Lev. XIX, 34. Debemos amar al extranjero como modelo de un hombre que no tiene {Zejút Avót}, [quiere decir que no posee mérito de sus antepasados].

20 – A ADONAI, TU DIOS, TEMERÁS, A EL SERVIRÁS, Y A EL TE ADHERIRÁS, Y SOLO EN SU NOMBRE JURARAS.

20 – A ADONAI, TU DIOS, TEMERAS. No hay ninguna duda de que el temor que se exige aquí es la veneración, cuando se piensa en Rabí ‘Akivá, que ha respondido que la preposición {ét}, implica la adición de los grandes eruditos, los {Tal-midé Jajamím}, hacia quienes no podemos sentir más que veneración. Rabí ‘Akivá había respondido de esa manera a {Shim'ón ha-Amsoní}, que se había detenido en este versículo (Pes. 22b) en su tentativa para explicar todos los {ét} que figuran en la Toráh. En cuanto a la diferencia entre los dos grados de temor, {yir-át ha'ónesh… el temor al castigo} y {Yir-át ha-Romemút… la veneración o el temor intelectual ante lo impresionante de la grandeza de Dios frente a la pequeñez del hombre}, ver en nuestro Com. Gén. XXII, 12, la serie de explicaciones dadas por nuestros filósofos y pensadores. Rabí Bajyéh comenta que le correspondía a Rabí ‘Akivá dar la respuesta, a saber, que la preposición {ét} estudia aquí los {Talmidé Jajamím}, porque él era el único que penetraba en el jardín metafísico del Pensamiento Universal sin incurrir en ningún peligro. Por eso es a él a quien hace referencia el versículo (Cánt. I, 4): “¡Llévame en pos de Ti, corramos!” (Jaguigáh 15b).

SOLO EN SU NOMBRE JURARAS. Rashí explica: “tú Le temerás, tú Le servirás, y tú te adherirás a Él y, cuando hayas cumplido con todas estas etapas, entonces podrás jurar por Su nombre”. Ver más adelante VI, 13. Rabí Bajyéh comenta además que este es un mandamiento que nos permite jurar en el Nombre del Eterno, cuando en determinados momentos sabemos que santificamos el Nombre de Dios {Kidúsh ha-Shém}, Esto fue lo que hizo, por ejemplo, Elías después de la gran escasez de lluvia. Invocó el Nombre del Eterno para manifestar que sólo Dios hace caer la lluvia en contradicción a las afirmaciones de los impíos (ver I Reyes XVII, 1). Esta fue también la actitud de {loní ha-Me ‘agél} que rogó a Dios, lo mismo que en época de extrema sequía, que hiciera caer la lluvia: “Juro por Tu Gran Nombre {nishb'á ani be-Shimjá ha-Gadól… juro por Tu Gran Nombre}, que no saldré de este círculo hasta que hayas sentido piedad por Tus hijos” (Ta'aníth 19a; Gén. Rabbá XIII, 5).

21 – EL ES TU ALABANZA Y EL ES TU DIOS, EL CUAL HA HECHO CONTIGO AQUELLAS GRANDEZAS Y AQUELLAS OBRAS TERRIBLES QUE HAN VISTO TUS OJOS.

22 – CON SETENTA PERSONAS TUS PADRES DESCENDIERON A EGIPTO, Y AHORA ADONAI, TU DIOS, TE HA HECHO COMO LAS ESTRELLAS DEL CIELO EN MULTITUD.

22 – CON SETENTA PERSONAS. Se sabe que el número de hebreos desde su descenso a Egipto, bajo Ya'akóv el Patriarca, era de sesenta y nueve, y que la Shejináh ha completado el número hasta setenta, como se ha probado de manera suficiente en nuestro Com. Gén. XLVI, 27. Mas hay que resaltar que el mismo fenómeno se ha producido en su ascenso a Israel: la suma de hombres válidos era de sesenta miríadas menos una unidad: esta fue completada por la Shejináh misma (Pirké de Rabí Eli'ézer 39; Rabí Bajyéh).

Así se cumplió la sentencia: “Yo mismo descenderé contigo a Egipto; también Yo mismo te haré subir” (Gén. XLVI,4): La Shejináh acompaña a Israel en sus peregrinaciones en medio de las naciones (Shabbat 89b; Meg. 29a)

CAPITULO XI

1 – AMARAS PUES A ADONAI, TU DIOS, Y GUARDARAS SUS PRECEPTOS, SUS ESTATUTOS, SUS LEYES Y SUS MANDAMIENTOS, EN TODOS LOS DIAS.

1 – AMARAS PUES A ADONAI. Con referencia al versículo precedente, donde se hablaba del extraordinario crecimiento de los Hijos de Israel, surge una pregunta: ¿Cómo es que el número de los hijos de Israel, después de haberse multiplicado diez veces en Egipto, haya permanecido igual o casi igual durante los cuarenta años de su trayecto por el desierto? La respuesta que da la Toráh hace sospechar la falta de amor profundo manifestada por Israel hacia su Dios; durante todas las peregrinaciones del desierto, y a despecho de su llamado entusiasta de {na'asé ve-nishm'á… haremos escucharemos} en el Monte Sinái, Israel se mostró rebelde a la educación en el amor de Dios. Los ejemplos abundan: Moshé los enumera rápidamente.

2 – Y CONSIDERAD HOY QUE NO HABLO A VUESTROS HIJOS QUE NO HAN CONOCIDO NI VISTO EL CASTIGO DE ADONAI, VUESTRO DIOS, SU GRANDEZA, SU MANO FUERTE, Y SU BRAZO EXTENDIDO,

3 – NI SUS SEÑALES NI LOS PRODIGIOS QUE OBRO EN MEDIO DE EGIPTO, ANTE PAR'O, REY DE EGIPTO, Y TODO SU PAIS;

4 – NI LO QUE HIZO AL EJERCITO DE EGIPTO, A SUS CABALLOS Y A SUS CARROS, NI COMO HIZO PRECIPITAR LAS AGUAS DEL MAR ROJO SOBRE ELLOS, CUANDO SIGUIERON EN VUESTRO ALCANCE, DE MODO QUE ADONAI LOS DESTRUYO, HASTA EL DIA DE HOY;

4 – ADONAI LOS DESTRUYO, HASTA EL DIA DE HOY: Najmánides declara no saber a qué se refieren las palabras “hasta el día de hoy”. ¿Tal vez esta expresión reproduzca la misma idea que cuando se la emplea en Deut. XXIX, 3? {‘ad ha-yóm hazé… hasta el día de hoy} significa para Rashí, en esta ocasión, que en este día Israel ha protestado porque Moshé le ha dado la Toráh a los miembros de la tribu de Leví: “¡No es a vosotros a quienes ella ha sido dada, sino a nosotros!” Moshé se regocijó con estas palabras y se dio cuenta de que Israel se sentía unido al Eterno y sentía el deseo de Su presencia. Ver más adelante X, 16.

5 – NI LO QUE HIZO CON VOSOTROS EN EL DESIERTO HASTA QUE LLEGASTEIS A ESTE LUGAR;

6 – NI LO QUE HIZO A DATAN Y AVIRAM, HIJOS DE ELIAV, HIJO DE REUVEN, COMO LA TIERRA ABRIO SU BOCA Y LOS TRAGO A ELLOS Y A SUS FAMILIAS, Y SUS TIENDAS, CON TODA LA HACIENDA QUE LES PERTENECIA EN MEDIO DE TODO ISRAEL:

6 – NI LO QUE HIZO A DATAN Y AVIRAM. El hecho de que no se mencione a Kóraj es sorprendente. Si Rabí Yojanán tiene razón al decir que a Kóraj no se lo tragó la tierra, sino que ha muerto por la epidemia, es comprensible que no se le nombre. Pero otras opiniones que da el Talmúd (Sanh. 110a) también hacen comprensible el motivo por el que no se nombre a Kóraj aquí. Aparte del hecho de que los hijos de Leví eran en especial distinguidos por Dios, se ha señalado (en Núm. XXV, 11) que los hijos de Kóraj fueron protegidos; ellos formaban parte de los levitas más distinguidos y Moshé no ha mencionado la falta de Kóraj por consideración a sus hijos. Igual en el Salm. CVI, 17 (Hoffman).

7- SINO QUE VUESTROS OJOS HAN VISTO TODA LA OBRA GRANDIOSA QUE HA HECHO ADONAI.

8 – GUARDAD, PUES, TODO ESTE MANDAMIENTO QUE YO OS ORDENO HOY, A FIN DE QUE OS FORTIFIQUEIS Y VENGAIS Y HEREDEIS EL PAIS HACIA EL QUE PASAIS PARA HEREDARLO.

9 – Y A FIN DE QUE PROLONGUEIS VUESTROS DIAS SOBRE LA TIERRA QUE ADONAI JURO A VUESTROS PADRES QUE SE LA DARIA A ELLOS Y A SU DESCENDENCIA; TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL.

10 – PORQUE LA TIERRA EN QUE ENTRAS PARA TOMAR POSESION DE ELLA, NO ES COMO LA TIERRA DE EGIPTO, DE LA CUAL ACABAIS DE SALIR, EN DONDE SEMBRABAS TU SIMIENTE, Y LA REGABAS CAMINANDO, COMO UNA HUERTA DE HORTALIZAS;

10 – PORQUE LA TIERRA EN QUE ENTRAS. Este versículo quiere demostrar la superioridad de la tierra de Israel y no, como se podría pensar, su inferioridad. Rashí prueba con lujo de detalles que esta es la tendencia de la Toráh. La diferencia reside en esto, en que la Providencia reina en especial sobre la tierra de Israel y la observa y examina continuamente, mientras que las otras tierras son sometidas a los efectos de la vida natural. Lo que esto significa para los habitantes de la Tierra Prometida, en lo que concierne a su elevado nivel religioso y moral, al igual que las plegarias que se elevan al Eterno, se detallará en el pasaje siguiente. Sin duda es posible que a veces la situación en Egipto parezca preferible, mientras que en la tierra de Israel todavía hace falta merecer la bendición del Cielo. Sin embargo, a la larga se comprenderán las inmensas ventajas de una tierra que siempre está bajo el cuidado de Dios y que se beneficia del socorro Divino en el momento en que más lo necesita.

11 – SINO QUE LA TIERRA ADONDE VAIS A PASAR PARA TOMAR POSESION DE ELLA, ES TIERRA DE MONTAÑAS Y DE VALLES, QUE ES REGADA CON LA LLUVIA DEL CIELO;

11 – ES REGADA CON LA LLUVIA DEL CIELO. La sed no se sacia bebiendo del agua que se encuentra en las montañas o valles como en Egipto, sino que es de la lluvia del cielo de la que se bebe, lo que se considera como una bendición especial, ya que ella proviene de las fuentes “de las aguas superiores” (Gén. I, 7). Ver Talmúd, Tratado Ta'aníth 9b.

12 – TIERRA DE LA CUAL ADONAI, TU DIOS, TIENE ESPECIAL CUIDADO; LOS OJOS DE ADONAI, TU DIOS, ESTAN SIEMPRE SOBRE ELLA DESDE EL PRINCIPIO HASTA EL FIN DEL AÑO.

12 – TIERRA DE LA CUAL ADONAI TIENE ESPECIAL CUIDADO. Rashí dice: “¿Es que acaso Él no se ocupa de todas las tierras? De hecho, es en razón del cuidado que El siente por esta tierra, que se ocupa de las otras”. Aquí se realiza la bendición ya muchas veces milenaria que Dios ha dado a Abrahám: “Y serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra” (Gén. XII, 3).

DESDE EL PRINCIPIO HASTA EL FIN DEL AÑO. Rabí Yisják decía: “Cada año que sea pobre al comienzo, será rico al final” (la palabra {reshít} se interpreta como derivada de {rash} que significa pobre). Tal es el método de la Providencia Divina: Va de la pobreza a la riqueza, de lo negativo a lo positivo, según el principio del {yesh meáyin… crear o producir a partir de la nada, ex-nihilo}

13 – Y SUCEDERÁ QUE, SI OYEREIS ATENTAMENTE MIS MANDAMIENTOS QUE YO OS ORDENO HOY, AMANDO A ADONAI, VUESTRO DIOS, Y SIRVIENDOLE CON VUESTRO CORAZON Y CON TODA VUESTRA ALMA.

13 – Y SUCEDERÁ QUE, SI OYEREIS ATENTAMENTE MIS MANDAMIENTOS. El pasaje que sigue ha sido escogido corno segundo párrafo de la {Keriát Shem'á). La razón está indicada en la Mishnáh (Ber. II, 2) en el sentido de que el pasaje de la {Shem'á} debe preceder, puesto que explica la {Kabalát ‘ól Maljút Shamáyim}, la sumisión al yugo del reino celestial. Enseguida viene el pasaje presente, que contiene la {Kabalát ‘ól Mitzvót}, la sumisión al yugo de las {Mitzvót… Preceptos}.

Pero el Zóhar da otra explicación. El pasaje de la (Shem'á} está del todo fijado en el amor de Dios. No contiene sino mandamientos positivos, que son la consecuencia del amor de Dios. Además está escrito en la segunda persona del singular, porque el amor interesa a lo particular, mientras que la Justicia Divina no puede probarse sino en la Comunidad. Esta Justicia Divina es precisamente el objeto de nuestro párrafo: aún si se hace alusión al comienzo, sobre el amor que debe profesarse hacia Dios, el tema general es, sin embargo, la Justicia Divina. La recompensa y los castigos por el cumplimiento o la transgresión de las Mitzvót nos son descritos, y la raíz de nuestra creencia en estas reglas es la Justicia de Dios. Esta es también la razón por la cual el capítulo está redactado en su totalidad en la segunda persona del plural, puesto que la Justicia de Dios no puede desarrollarse sino en comunidad. {Jésed… Misericordia} y {Din… Justicia} son las dos fases fundamentales de nuestra actitud respecto a Dios.

QUE HOY OS ORDENO. Lo que Dios ordena es el servicio del corazón; este servicio comprende la oración, “porque la oración se llama servicio”, según lo explica Rashí en este versículo, en razón de las sentencias del Tanáj que figuran en el libro de Daniel y en los Salmos. Sin embargo, las opiniones son divergentes acerca de si la oración es de orden Mosaico o Rabínico. Maimónides asegura que la oración es de orden Mosaico; reconoce, no obstante, que el número de plegarias y sus textos no son de orden Mosaico. Najmánides opina que la oración es sólo de orden Rabínico: solo la oración que se hace en momentos de aflicción son de un orden general. Rashí opta por el orden Rabínico (Ber. 20b). Pero Rabí Yoséf Caro comparte la opinión de Maimónides (Or Ha-Chayím CVI, 1). Nos damos cuenta de que la oración no es otra cosa que el servicio del corazón. Siendo así se comprende que los servicios y las horas de la oración hayan sido fijadas por los hombres en todos los tiempos.

AMANDO A ADONAI, VUESTRO DIOS. La oración es la expresión del amor a Dios. Esta es la que reemplaza los sacrificios que demostraran en otro tiempo dicho amor, esta voluntad del hombre de dedicarse por completo a Dios. Este fue principalmente {´oláh}, el holocausto, el más sagrado de los sacrificios, considerado como la ofrenda de amor presentada por los hombres justos. El Taná Rabí Pínjas Ben Yaír, nos dice que las tres categorías de sacrificio, {‘olá, shelamím ve-jatát}, corresponden a los tres sentimientos de los hombres, que son {ahaváh, bakasháh ve-yir-áh}: el amor, la súplica y el temor. El holocausto lo ofrece un hombre justo, que no ve más que la expresión del amor demostrado a los ojos del Dios grande y caritativo, que ofrece Sus favores a los hombres. Las oraciones han sido instituidas en lugar de los sacrificios, y es por esto que la expresión ideal de los sentimientos que ellas nos llevan a profesar, es el amor. Por eso la Berajáh que pronunciamos antes de {Keriát Shem'á}, comienza por {ahaváh rabá} y termina por {be-ahaváh}. También es la misma expresión en la oración de la noche: como en la de la mañana, citamos varias veces en ella el amor. En la oración de {shernonéh ‘essré… diez y ocho bendiciones o ‘Amidáh}, mencionamos el amor en la primera y en la antepenúltima de las bendiciones. El amor es de tal suerte presentado ante Dios, como el sentimiento más profundo que experimentamos al recitar las oraciones principales.

Y SIRVIENDOLE CON TODO VUESTRO CORAZON. Rabí S. R. Hirsch da una explicación muy distinta sobre la oración. La considera como un juicio de sí mismo. “¿Cuál es el servicio, preguntan nuestros Sabios, que se realiza con el corazón? Es la oración. Explicación conocida, pero sin embargo bastante oscura pues, por lo menos a primera vista; la noción de servicio no es idéntica a la de la oración. El servicio supone la presencia de un tercero; la oración tiene como punto central la misma persona que ora. Pero hay una diferencia muy importante entre la concepción corriente de la oración y la nuestra. Literalmente la palabra “orar” se forma, en hebreo, con el verbo “Hitpalél”, forma reflexiva del verbo “palól = juzgar”. Hitpalél significa por consiguiente: juzgarse a sí mismo. Existe en realidad una actitud de autocrítica, de introspección al principio y al final de cada oración. No nos dejemos desviar por la traducción inexacta de la palabra hebrea Tefiláh, oración. La oración, en francés [o en castellano], equivale a una demanda, tiene por objeto la obtención de un favor, la intervención de una ayuda, un socorro. ¿Acaso es concebible que Dios subordine su socorro, su ayuda, a la demanda formulada por los hombres? Una de dos cosas: o bien Dios estima que el socorro es necesario y entonces Él lo concederá; o la acción que se le pide Le parece injustificada y entonces no será nuestra oración “la que Le hará ablandarse”. Entonces, todo el sentido de la Tefiláh está orientado de manera diferente. Tenemos que comparar nuestra situación moral, nuestras acciones y nuestros pensamientos con el ideal, con los principios inmutables que nos han sido enseñados. La fórmula invariable de los textos de nuestras oraciones (cosa extraña en apariencia) nos servirá para medir nuestra personalidad actual. Nosotros pronunciamos las palabras: “Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. En seguida nos juzgamos a nosotros mismos preguntándonos: ¿Le amamos en verdad? ¿Está nuestro corazón y nuestra alma verdaderamente al servicio del amor de Dios? Decimos: “Dios grande, poderoso y terrible [reverenciado]” y pensamos: ¿Experimentamos en verdad, desde el fondo de nuestra conciencia, la grandeza y fortaleza de Dios? De inmediato nos encontrarnos en posición de rectificar y mejorar nuestra actitud; inmediatamente, a consecuencia del juicio operado en nosotros mismos, nuestra posición hacia Dios cambia, y Le permitimos a Dios, por así decirlo, efectuar, en favor de nuestra persona así mejorada, todas las acciones que nuestra posición anterior impedía. Así pues se explica este pensamiento del servicio por medio de la oración. Porque la oración se convierte, en verdad, en una operación de gran envergadura, un esfuerzo de una sinceridad y de una objetividad excepcionales, capaz de transformar al hombre y de hacerle llegar a un nivel insospechado en sí mismo.

14 – YO OS DARE LA LLUVIA DE VUESTRA TIERRA EN SU TIEMPO, LA TEMPRANA Y LA TARDIA, PARA QUE RECOJAS TU TRIGO, Y TU MOSTO, Y TU ACEITE.

14 – YO OS DARE LA LLUVIA DE VUESTRA TIERRA EN SU TIEMPO. Aquí parece que la recompensa por la práctica de las Mitzvót es efectiva e inmediata. Está por cierto en contradicción con la idea de Rabí Ya'akóv, autor de la frase: “No hay recompensa por las Mitzvót en este mundo: {Sejár Mitzváh behái ‘alma líka} (Kidushín 39b). Esto refuerza más bien la afirmación de la autoridad, que constata que aquel que cumple una Mitzváh recibe los frutos de sus obras en este mundo, mientras que el capital le está reservado para el mundo futuro; fórmula que no es mantenida sino para las Mitzvót comprendidas en la Mishnáh de Peáh I, 1 que recitamos todas las mañanas, {elu devarím she-Adám ‘osé otám ojél miperotehém ba'olám vegomér… estas son las Mitzvót que el ser humano al cumplirlas se beneficia del fruto, etc.} , puesto que nos enseña que el autor de esta Mishnáh ha dejado de lado otras Mitzvót del mismo género. {taná ve-shiyér… enseño y dejo de lado}. En cualquiera de los casos entra en contradicción con Rabí Ya'akóv, cuya sentencia ha sido enunciada de acuerdo con la historia que él ha vivido y que hemos relatado en nuestro Com. Exo. XX, 12.

La lluvia, que nos permite recoger el trigo, el vino y el aceite se considera, por lo tanto, aquí como el fruto de la recompensa otorgada por la práctica de las Mitzvót. Pero esta perspectiva no es contraria a la sentencia bien conocida de Antígona, el hombre de Sojó, que decía a nombre de Shim'ón, el Justo: “¡No seáis como criados que sirven a su amo a condición de recibir una recompensa, sino sed como los criados que sirven a su amo sin esperar obtener recompensa; y que el temor del Cielo sea sobre vosotros!” El Maharál explica que hay que comprender la Mishnáh en este sentido: si queréis servir a Dios por amor no contéis con ninguna recompensa; pero si el temor del Cielo desciende sobre vosotros, podéis servir a Dios como el esclavo que sirve a su amo, sin la esperanza de obtener recompensa. Aquel que sirve así a su amo es un hombre justo, un {Tzadík Gamúr}.

Con esta interpretación de la Mishnáh, el Maharál ha respondido a los Saduceos y a los Betusianos, que afirmaban que el texto de la Mishnáh supone el renunciamiento a toda recompensa: “¿Es posible — se preguntaban ellos — que un obrero trabaje todo el día y no reciba salario por la tarde?” En este sentido se nos permite aumentar las Mitzvót con la esperanza de que la lluvia nos recompensará. En verdad, quien ama a su Dios de todo corazón elimina de su pensamiento cualquier idea de recompensa.

Dado que “el capital adquirido por medio del cumplimiento de las Mitzvót está reservado para el mundo futuro”, nuestros grandes Maestros se han preocupado vivamente por adquirir conocimientos sobre lo que representa para nosotros ese mundo futuro. Ellos se han preguntado qué significa “el mundo futuro” con referencia a la época Mesiánica que se llama {tejiyát ha-metím… la resurrección de los muertos} Maimónides ha elaborado esta pregunta con detalles, y ha comprobado que la recompensa capital por el cumplimiento de las Mitzvót tiene lugar en el mundo futuro, {‘olar-ti ha-ba}. Es en un mundo únicamente espiritual donde el alma, que se separa del cuerpo en el momento de la muerte, disfruta del esplendor de la presencia Divina como ha sido dicho, además, en muchas de las sentencias de nuestros Sabios.

Najmánides contradice con rigor esta concepción. El propone la teoría de que el hombre es un organismo psico-físico y que su alma no se separa totalmente del cuerpo: el alma y el cuerpo deben ser juzgados conjuntamente para los actos positivos o negativos. Así, después de la muerte, interviene primero la fase de {tejiyát ha-metím}, la resurrección de los muertos. Esta da la oportunidad de juzgar al alma y al cuerpo en conjunto {néfesh ve-gúf} (Tan. sobre Lev. IV,2). Lo que permite al hombre poder llegar a un grado más elevado de su personalidad. El sacará beneficio en “el mundo futuro”, donde el goce puramente espiritual será todavía mayor.

En cuanto a la cuestión de saber si el usufructo de la recompensa por nuestras Mitzvót, recogido en este mundo, debe considerarse como proveniente de una reacción natural o de una intervención providencial, algunos ven en esta parte de la recompensa una reacción natural (de acuerdo con la Literatura Cabalística, el Zóhar, Racanati. Rabí Chayím de Volozín opina lo mismo .

En cuanto a saber por qué estas recompensas son siempre dadas por la Toráh en bienes materiales y no espirituales, el tema ha sido tratado en nuestro Com. Lev. XXVI, 11. Allí hemos detallado las respuestas de nuestros diversos autores.

En lo que concierne a los problemas de la teodicea relacionados con las desgracias que sobrevienen a los justos y la felicidad de los malvados, hemos consagrado un estudio especial en nuestro Com. Exo. XXXIII, 13. La Cábala les da una respuesta particular en la doctrina de la metempsícosis, que afirma la transmigración de las almas en diferentes cuerpos. Hemos descrito este método en nuestro Com. Exo. XXXIV, 7. Se escribe: “Ahora que nos encontramos en el exilio, todas las almas han transmigrado: no hay almas nuevas. En cada generación se produce una transmigración. Cuando anunciamos en nuestras oraciones {vesá nés lekabétz galuyoténu… y levanta el estandarte para reunir a los dispersos}, o fórmulas parecidas, pensamos en el exilio de las almas a través del mundo”. (311b, 326b, 381a).

PARA QUE RECOJAS TU TRIGO. Pero Rabí Bajyéh nos recuerda: “No se aparte de tu boca este libro de la ley (Toráh), antes medita en ella de día y de noche” (Jos. I, 8), lo que parece estar en contradicción con la proposición “recogerás el trigo, el vino y el aceite”; en consecuencia aplicarás también los principios de tu profesión; hay un momento para uno y un momento para el otro: “Bueno es, pues, que acojas este consejo, y también que de ese otro no retires tu mano” (Ecl. VII, 18). Con estas palabras, Rabí Bajyéh corta la discusión que tiene lugar en el Talmúd (Tratado Ber. 35b) en el sentido que lo dio Rabí Yishma'él. La opinión contraria es defendida por Rabí Shim'ón Bar Yojái, pero no se aplica sino a los hombres perfectamente justos. Él dice que aquellos, que se dedican al estudio de la Toráh con exclusividad, verán prosperar sus asuntos por intermedio de extranjeros, es decir, de enemigos.

15 – ASIMISMO DARE HIERBA EN TU CAMPO PARA TUS ANIMALES; DE MODO QUE COMERAS Y TE SACIARAS.

15 – ASIMISMO DARE HIERBA EN TU CAMPO. La lluvia forma parte de tres fenómenos donde se dice, en el Talmúd (Tratado Ta'aníth 2a) que el Eterno se reserva las llaves y no las cede a ninguna fuerza intermediaria. Se refiere a las llaves de la lluvia y el buen tiempo, la llave del nacimiento y la llave de la resurrección de los muertos. Se podría creer que todos los otros fenómenos se han dejado al capricho de la ley natural; el crecimiento de la hierba en el campo forma parte de estos fenómenos y el individuo podría creer que se encuentra bien protegido por los méritos de otros. También dice la Toráh, que Dios interviene por senderos desconocidos en la ley natural: El hace crecer la hierba o deja el producto de los campos al abandono.

COMERAS Y TE SACIARAS. Hay que subrayar que esta frase, al igual que la anterior, está escrita en el singular, mientras que el “párrafo” está escrito generalmente en plural. Najmánides nos hace observar que los milagros de los cuales se habla en este pasaje no se cumplen sino gracias a los méritos conjuntos de la comunidad, pero que no son beneficiosos más que a los hombres perfectamente justos; aquellos que son de valor intermedio, por el contrario, no se benefician más que del funcionamiento de las leyes naturales.

16 – GUARDAOS BIEN, NO SEA QUE SE INFATUE VUESTRO CORAZON, Y OS APARTEIS PARA SERVIR A OTROS DIOSES Y ADORARLOS,

16 – GUARDAOS BIEN, NO SEA QUE SE INFATUE VUESTRO CORAZON. El demonio [o fuerzas] de la idolatría fue anulado después de las plegarias de nuestros Sabios en la época de los Sabios de la Gran Asamblea, que vivieron en los años 450 al 200 antes de la Era Común. Fue el Profeta Zejariyáh en especial, quien intervino en favor de los israelitas (Cf. Zej. V, 6 y Sanh. 64a). De acuerdo con otra fuente Medráshica, éstos son Jananiyáh, Mijaél y ‘Azariyáh, e incluso Esther y Mordejái, quienes anularon este demonio (Cánt. Rabbá, VII, 13).

El furor de la idolatría era tan grande que se nos cuenta de Menashéh, Rey idólatra de Yehudáh, quien se apareció a Rav Ashí en sueños y que, ante la pregunta que le hiciera éste: “¿Si erais tan inteligentes, cómo es que habéis podido servir a los ídolos?” respondió: “si hubieras estado allí con nosotros te habrías levantado el ruedo del manto para correr tras de mí” (Sanh. 102b). Además, los hijos de Israel tenían la reputación de adorar ídolos, no por ellos mismos, sino para tener la excusa de entregarse al libertinaje (Sanh. 63b). Ver en ‘Avodáh Zaráh 54b-55a una serie de respuestas pertinentes dadas sobre el culto a los ídolos y sus afortunados resultados.

Y OS APARTEIS. Rashí dice: “Al abandonar la Toráh uno se acercará a la idolatría”. Y cita al Rey David, quien se había dicho a sí mismo: “Cuando he despreciado el estudio de la Toráh me he encontrado listo para servir a otros dioses” (I Sam. XXVI, 19). El “Becht” decía: “El hecho de apartarse tan siquiera un poco de la Toráh ha de considerarse como idolatría”.

17 – Y SE ENCIENDA LA IRA DE ADONAI CONTRA VOSOTROS, DE MODO QUE CIERRE LOS CIELOS PARA QUE NO HAYA LLUVIA, Y LA TIERRA NO DE SU PRODUCTO, Y PEREZCÁIS PRONTO DE SOBRE LA BUENA TIERRA QUE ADONAI OS DA.

17 – CIERRE LOS CIELOS PARA QUE NO HAYA LLUVIA. Ajáv, Rey de Israel, se mofaba delante del Profeta Elías de las palabras de la Toráh, que indicaba que el culto a dioses extranjeros tendría por efecto “cerrar los cielos de tal manera que no habría más lluvia”. Pues — decía Ajáv — “no hay un surco en los campos que se haya quedado sin ídolos, y la lluvia cae con tanta abundancia que el Pueblo no puede llegarse hasta allí a adorarles. ¿Dónde está entonces la promesa de Dios de cerrar los cielos y de suprimir la lluvia?” Elías oró y se produjo una sequía de tres años. Al final de este período rogó de nuevo y no dudó en invocar el Gran Nombre del Eterno para que la lluvia regresara. En esta ocasión ha cumplido con el mandamiento inscrito en Deut. X, 20: {u-bi-Shmó tishavé'a} “solamente en Su nombre jurarás”. (Com. ibíd. ver Sanh. 113a).

NO HAYA LLUVIA. Al principio del Tratado Ta'aníth, Rabí Eli'ézer discute con Rabí Yehoshú'a sobre el origen de la lluvia. El primero es de la opinión de que el mundo bebe de las aguas del océano, el segundo considera que es de las aguas superiores. Cada uno se refiere a varias sentencias. Rabí Bajyéh piensa que ambos tienen razón; a veces la lluvia viene de las aguas del océano, a veces viene de aguas superiores. La lluvia que emana de las aguas del océano se llama {géshem}, que significa las aguas físicas; mientras que la lluvia que emana de las aguas superiores es designada sea por la palabra {géshem}, o por la palabra {matár… rocío}. La diferencia está en que las aguas del océano se producen a partir del principio femenino, mientras que la fuente superior se manifiesta a partir del principio masculino (Ver Com. Gén. I, 2).

PEREZCAIS PRONTO DE SOBRE LA BUENA TIERRA. En la discusión antes referida entre Ajáv, Rey de Israel, y el Profeta Elías, el primero se asombraba de no haber visto desaparecer a Israel ya que el Eterno había prometido, en el caso de que adoraran a dioses extranjeros: “Desapareceríais muy pronto de la buena tierra que el Eterno os da”. El rey no sabía que el término “muy pronto” significa para el Eterno ochocientos cincuenta y dos años (Guittín 88b y Sanh. 113a, Maharsháh). Ver asimismo Rashí y Com. Deut. IV, 25).

18 – POR TANTO, PONDREIS ESTAS MIS PALABRAS SOBRE VUESTRO CORAZON, Y SOBRE VUESTRA ALMA, Y LAS ATAREIS POR SEÑAL SOBRE VUESTRA MANO, Y ESTARÁN POR FRONTALES ENTRE VUESTROS OJOS.

18 – PONDREIS ESTAS MIS PALABRAS SOBRE VUESTRO CORAZON. Rashí explica: “Incluso después del exilio, procurad ser excelentes en el cumplimiento de las Mitzvót (preceptos), poned los Tefilím, colocad las Mezuzót para que no sean completamente nuevas cuando regreséis [a Israel], y por eso dice Yirmiyáhu (XXXI, 21): ponte señales en el camino (para tenerlas en cuenta en el camino de regreso)”. Esto se parece al caso del rey, dice el Sifré, que se encontraba irritado con su mujer. Ella se fue donde su padre, quien le dijo: “Adórnate con tus joyas para que cuando regreses donde él, estas joyas no parezcan cosas nuevas”. Así habló Dios a los hijos de Israel: “Hijos míos, adornáos con vuestros preceptos (Mitzvót) para que cuando regreséis no parezcan cosas nuevas”. Rabí Israel Meír ha-Cohén,  explica: El alimento espiritual del hombre es comparable al alimento material. Si un hombre, incluso con su consentimiento, se abstiene de comer durante varios días, llega un momento en que ya no siente más deseos de alimentarse y siente apenas una debilidad general. El alimento espiritual tiene el mismo efecto: si el hombre se abstiene de él por algún tiempo, perderá con el tiempo el deseo de recurrir a él. Este es el peligro contra el cual nos advierte Rashí: “Seguid cumpliendo con vuestros preceptos (Mitzvót) ya que si los abandonáis, incluso contra vuestros deseos, os dará mucho trabajo volver a la costumbre”.

Y LAS ATAREIS POR SEÑAL SOBRE VUESTRA MANO. La serie de cuatro “párrafos” se presenta así según el Zóhar. El primer pasaje es el que comienza con {kadésh li kol bejór} “consagradme todos los primogénitos” (Exo. XIII, 1-10). Ahora bien, Israel es nombrado el primogénito del Eterno. La Toráh viene a decirnos que la Santidad, {Kedusháh}, es el primer deber de Israel y su razón de ser: “Vosotros seréis para Mí un Pueblo de Sacerdotes, una Nación Santa” (Exo. XIX, 6). Es aquí donde se encuentra el alfa y omega [el principio y el fin] de nuestra vocación. En términos cabalísticos esto corresponde a la {Jojmáh}, es decir a la sabiduría, el destello de iluminación intelectual, la primera revelación, el descenso del infinito en el mundo corporal. En el reino de las ideas, la primera Sefiráh se llama {Jojmáh}. Es abstracta y, sin embargo, proporciona la primera iniciativa del mundo metafísico en el mundo material. El segundo pasaje es {vehayáh ki yeviajá… será cuando te traiga…} (Exo. XIII, 11-16). Nos recuerda la salida de Egipto y las dificultades que siguieron a la misma. Así, este pasaje nos muestra el principio de la Libertad {Jerút}, sin el cual Israel no hubiera podido cumplir con su deber. Esto corresponde a la Sefiráh llamada {Bináh}, es decir el comienzo de la dimensión, el análisis de lo real. Sin esta Sefiráh no hubiéramos podido ser Israel. El tercer pasaje es el {Shem'á Yisraél}. Describe el amor de Dios, que debe tener el nuestro como eco. Esto es lo que representa la Sefiráh de {Jésed}, como lo hemos explicado en el versículo 13. Para terminar viene el cuarto pasaje: {vehayáh im shamó ‘a}. Está consagrado a la descripción de la justicia Divina en sus ramificaciones. La justicia Providencial, {Dín} es el contenido de este capítulo. Así, las cuatro diferentes fases de {Jojmáh, Bináh, Jésed, Dín} son los cuatro principios fundamentales de nuestra existencia.

Y ESTARÁN POR FRONTALES ENTRE VUESTROS OJOS. El par de Tefilím comprende los que se atan a la mano y los Tefilím frontales. Este par corresponde al doble voto que Israel ha pronunciado en el Monte Sinái: {Na'aséh ve-Nishm'á}, queremos actuar y escuchar”. Ahora bien, Israel se ha dejado arrebatar la primera parte de este voto con ocasión del pecado del “becerro de oro”, como lo hemos explicado a nombre del Medrásh Rabbá en nuestro Com. Deut. VII, 12. Desde entonces, el Eterno ha aconsejado a Israel conservar por lo menos el voto de escuchar bien: {Shem'á Yisraél… Oye Israel} Por eso no hay que asombrarse de que los Tefilím frontales marquen el grado más alto de {kedusháh}, de santidad, con relación a los {Tefilím shel Yad} (ver Or Ha-Chayím XXVIII, 2) y que por otra parte se nos recomiende no llevar jamás los Tefilím frontales sin los Tefilím de la mano (siempre que los primeros estén entre tus ojos lleva contigo los dos): el símbolo del acto de devoción a Dios debe siempre respaldar el del pensamiento dirigido hacia el Eterno (ibíd.).

19 – Y LAS ENSEÑAREIS A VUESTROS HIJOS, HABLANDO DE ELLAS CUANDO ESTES EN TU CASA, CUANDO ANDES POR EL CAMINO, AL ACOSTARTE Y AL LEVANTARTE;

19 – LAS ENSEÑAREIS A VUESTROS HIJOS. A juicio del Com. de Rashí, aquí se trata de la Toráh Escrita, {Toráh she-Bijtáv}. En el primer capítulo del {Shem'á Yisraél}, Deut. VI, 7 la Toráh emplea, en lugar de {ve-limadtém}, un término que designa de manera más especial la Toráh Oral: {ve-shinantám}. (Ver comentario ibíd.). Así, la primera vez que se dispone a enseñar la Toráh, es cuestión de la Toráh Oral, la segunda vez, la Toráh Escrita. Se comienza por la Toráh Oral, porque según Rabí Yojanán (Guittín 60b), la alianza con Dios se basa en ella. Pero la segunda vez se le otorga prioridad a la Toráh Escrita, por ser más universal: pertenece a todas las naciones.

HABLANDO DE ELLAS. Rashí llega a la siguiente conclusión: “De esto se ha deducido que, una vez que el niño ha comenzado a hablar, el padre debe entretenerse con él en la lengua sagrada y enseñarle la Toráh. De no actuar así es corno si lo enterrara; (también se dice: …para que vuestros días y los días de vuestros hijos se multipliquen)”. El Talmúd nos da un ejemplo típico, en Meg. 12b. En la época de Esther y de Mordejái, el Rey Asuero envió cartas a través de su reino, precisando (a raíz de la desobediencia de Vashtí): “Todo hombre debe ser amo en su propia casa, y hablar el lenguaje de su pueblo” (Esther I, 22). Rashí explica que el marido está en el derecho de repudiar a su mujer si ella no habla el idioma de él, incluso si ella viene de otra nación. Ahora bien, el Talmúd nos llama la atención hacia el hecho de que es gracias a estas cartas del Rey, que Israel ha podido conservar su identidad al hablar su lengua nacional: sin esta medida se hubiera diezmado totalmente. Acerca de los méritos de los hijos de Israel de no haber “cambiado su lengua nacional en Egipto, {sheló shinú leshonám}, ver Com. Exo. I, 1. Sobre las ventajas de la lengua Sagrada”, {lashón ha-kódesh} con referencia a otros idiomas ver Kuzári II, 68.

20 – Y LAS ESCRIBIRÁS SOBRE LAS JAMBAS DE TU CASA Y EN TUS PORTONES (DE LAS CIUDADES),

20 – Y LAS ESCRIBIRÁS SOBRE LAS JAMBAS. Ver Com. Deut. VI, 9.

21 – PARA QUE SEAN MUCHOS VUESTROS DIAS Y LOS DIAS DE VUESTROS HIJOS SOBRE LA TIERRA QUE JURO ADONAI A VUESTROS PADRES QUE SE LA DARIA, COMO LOS DÍAS DEL CIELO SOBRE LA TIERRA.

21 – PARA QUE SEAN MUCHOS VUESTROS DIAS. Rashí dice: ‘Si actuáis así, se multiplicarán; si no, no se multiplicarán. Porque las palabras de la Toráh pueden explicarse de forma que permitan deducir una afirmación a partir de una negación (Ver Com. Exo. XX, 12).

Este versículo nos enseña que la tierra de Israel le ha sido dada al Pueblo de Israel para siempre; este es un don eterno, como los días del cielo sobre la tierra. Si los judíos son forzados a desertarla ellos la reconquistarán: porque ninguna (otra) nación podrá establecerse allí por siempre. (Rabí Bajyéh).

QUE JURO ADONAI A VUESTROS PADRES. No está escrito ‘claros a vosotros” sino “darles a ellos”. Esta es una prueba de que la Toráh reconoce la resurrección de los muertos. Ver Com. Gén. XXIII, 4. Se le dijo a Rabí Yojanán que hay ancianos (judíos) en Babilonia. Él se ha asombrado, diciendo que está escrito: “para que se multipliquen vuestros días sobre la tierra que el Eterno ha jurado a vuestros padres darles a ellos…” mas no fuera de la tierra de Israel. Pero cuando se le ha aclarado que ellos van a la sinagoga temprano por la mañana y tarde por la noche, él ha respondido: “esto es lo que les sirve para prolongar su vida” (Ber. 8a). Rabí El'azár Ha-Kappár decía que las sinagogas situadas fuera de Israel no existen sino en función de aquellas que están en Israel, y que vendrá la época en que todas serán anexadas otra vez a la tierra de Israel (Meg. 29a). He aquí por qué los ancianos que aman tanto la sinagoga obtendrán de esta la recompensa, como si se encontraran en tierra de Israel (Maharsháh).

22 – PORQUE SI GUARDAREIS ESCRUPULOSAMENTE TODO ESTE MANDAMIENTO QUE YO OS ORDENO, PARA CUMPLIRLO, AMANDO A ADONAI, VUESTRO DIOS, Y ANDANDO EN TODOS SUS CAMINOS, Y ADHIRIENDOOS A EL,

22 – Y ADHIRIENDOOS A EL. Rabí Abbá decía: “¿Cómo sabe el alma, después de la separación del cuerpo, a dónde debe dirigirse? ¿hacia lo alto o hacia lo bajo? Esto sólo depende del hombre: mientras más se acerque en su vida a las alturas santas, más se elevará su alma hacia arriba; y lo inverso se produce en el caso contrario”. Rabí Abbá continuaba: Una vez, al pasar por una ciudad, encontré unos hombres que venían de un país del Extremo Oriente, donde se dedican a la práctica de la magia. Traían muchos libros científicos con ellos. Me enseñaron uno que trataba de la lección del alma, tal como yo mismo la concebía. En otra parte había relatos sobre magia. Yo les dije: “Es cierto que este libro contiene muchas cosas que se acercan a las nuestras; pero contiene también ejercicios de magia que están muy lejos de nuestro pensamiento”. Por eso no hace falta consultarlo. Estos hombres del Extremo Oriente son descendientes de los hijos de Abrahám, a quienes él les había confiado los secretos de la impureza, que después fueron desarrollados por Labán, por Bil'ám y por su padre Be'ór. Pero de Ya'akóv se dice que Dios se encontraba en la cumbre de la escalera, encima de él. Nosotros nos sostenemos en El y respetamos lo que la Toráh nos ordena: “permanecer unidos a Dios” (ver Com. Gén. XXV,6). (El Zóhar). Ver Com. Exo. XXIII, 13.

23 – ADONAI DESPOSEERÁ A TODAS ESTAS NACIONES DELANTE DE VOSOTROS, DE MODO QUE OS POSESIONAREIS DE NACIONES MAS GRANDES Y MAS FUERTES QUE VOSOTROS.

24 – TODO LUGAR DONDE PISARE LA PLANTA DE VUESTRO PIE, SERA VUESTRO. DESDE EL DESIERTO AL LEVANON, DESDE EL RIO, EL RIO PERATH (EUFRATES), Y HASTA EL MAR OCCIDENTAL, SERA VUESTRO TERRITORIO.

24 – TODO LUGAR DONDE PISARE LA PLANTA DE VUESTRO PIE, SERA VUESTRO. La promesa expresada en este versículo, que determina las fronteras de la tierra de Israel desde el Nilo hasta el Eufrates, no se ha realizado aún. El engrandecimiento del país está supeditado, de acuerdo con Deut. XIX, 9 al cumplimiento integral de todos los mandamientos Divinos. La dimensión total del país de Israel, como fuera prometido a abrahám (Gén. XV, 18-21) comprende tres pueblos más, que aumenta el número de siete poblaciones a diez. Estos son los tres pueblos llamados (kení, kenizí, kadmoní}: ellos ocupan, de acuerdo con nuestros Sabios, los territorios de (Edóm, Ammón u-Moáv} (Talmúd de Yer. Kidushín I, 5).

En cuanto a la ocupación del país de Siria por el Rey David, {Súria}, no se sabe si éste debe considerarse en toda circunstancia como parte integrante de Israel mismo, dado que David lo ha conquistado a título personal sin haber consultado el Sanhedrín ni los {Urím ve-Tumím} (Najmánides, según Guittín 8-47a). Ver sin embargo Com. Gén. XXXI, 52).

25 – NO PODRÁ PARAR HOMBRE ALGUNO DELANTE DE VOSOTROS: ADONAI, VUESTRO DIOS, PONDRÁ EL MIEDO DE VOSOTROS Y VUESTRO TERROR SOBRE LA FAZ DE TODA LA TIERRA QUE PISAREIS, CONFORME OS LO TIENE PROMETIDO.

25 – NO PODRÁ PARAR HOMBRE ALGUNO DELANTE DE VOSOTROS. Este versículo está constituido por setenta y dos letras, lo que representa el Gran Nombre de Dios. Así, la sección {‘Ekev}, que se encuentra llena de promesas para el futuro, está señalada con el Gran Nombre de Dios (Najmánides). Ya hemos explicado lo que significa este nombre dentro del Com. sobre Exo. XIV, 19. Parece, en este aspecto, como el Gran Nombre de Dios que ha vencido a Sus enemigos, tanto por los medios naturales como por los sobrenaturales. De la misma manera como Ha desplegado todas Sus fuerzas para vencer a los egipcios, así El desplegará todas Sus fuerzas para vencer a los kena'anítas.

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